XRP ignora 13 semanas de entradas en ETF spot mientras las ballenas liquidan en Binance

Los fondos acumulan un récord de 1.800 millones desde julio, pero el ritmo de entradas se ha desplomado. En paralelo, las transferencias de ballenas hacia Binance marcan un máximo de siete meses.

Los ETF spot de XRP llevan 13 semanas consecutivas recibiendo dinero y el precio del token sigue sin enterarse. El 14 de octubre estos fondos captaron 740.000 dólares en entradas netas, una cifra modesta pero suficiente para mantener la racha, mientras los ETF de Bitcoin, Ethereum, Solana y Hyperliquid perdían casi 400 millones de dólares en la misma jornada, según los datos de SoSoValue que recoge BeInCrypto.

El contraste define el momento actual de la criptomoneda. XRP cotiza a 1,31 dólares, con una caída del 5,11% en 24 horas, y acumula un descenso del 64% desde su máximo histórico de 3,65 dólares, alcanzado el 17 de julio de 2025. Entra dinero nuevo y el precio baja igual.

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Conviene aclarar qué significan esos flujos para quien llega nuevo al tema. Cuando un fondo cotizado registra entradas netas quiere decir que los inversores han metido más dinero del que han sacado, y eso obliga al gestor a comprar tokens en el mercado abierto. XRP es la moneda nativa del XRP Ledger, una red pensada para mover dinero entre entidades financieras a bajo coste.

Trece semanas de entradas sin efecto en el precio

El panel de SoSoValue, que sigue los flujos diarios de estos productos en Estados Unidos, muestra que los fondos de XRP no han cerrado una sola semana en negativo desde la que terminó el 10 de julio, cuando se les escaparon unos 7,2 millones de dólares. Las entradas acumuladas marcan un récord de 1.800 millones de dólares.

Sin embargo, el ritmo se ha enfriado de forma notable. La semana que terminó el 25 de septiembre atrajo 75,6 millones de dólares; las dos siguientes sumaron 4,7 millones y 11,3 millones. Los 740.000 dólares del 14 de octubre son, en esa escala, casi una anécdota: un 1% de lo que entró tres semanas antes. La racha sigue viva, pero ya no empuja.

Hay una explicación sencilla a que el precio no acompañe. Los activos netos de estos fondos cayeron de 1.770 millones de dólares el 25 de septiembre a 1.510 millones ahora. Entran monedas nuevas, pero el valor de las que ya estaban guardadas se ha desplomado con la cotización. Acumulan más unidades y valen menos dinero.

Trece semanas de compras constantes y el precio sigue en el suelo. El mercado no premia la paciencia; premia la liquidez.

Ese mismo 14 de octubre, los fondos de Zcash fueron el único otro grupo que atrajo capital, con 3,68 millones de dólares, aunque en el conjunto de la semana acumulan 3,16 millones en negativo. Zcash es una de las criptomonedas más veteranas centradas en la privacidad de las transacciones.

Los productos ligados a Bitcoin, Ethereum, Solana, e Hyperliquid perdieron en conjunto casi 400 millones de dólares en esa jornada. La foto del día deja un patrón reconocible: sale dinero de los grandes activos y entra, en cantidades cada vez menores, en los fondos de XRP.

Las ballenas mandan 1.660 millones de XRP a Binance

El segundo ingrediente llega desde la cadena de bloques, el registro público donde quedan anotados todos los movimientos de la red. El analista Arab Chain, citado por BeInCrypto, calcula que las entradas de ballenas a Binance, es decir, las transferencias firmadas por carteras de gran tamaño, alcanzaron 1.660 millones de tokens en 30 días, un máximo de siete meses. En septiembre la cifra rondaba los 1.650 millones.

¿Por qué importa dónde estén las monedas? Porque un token depositado en un exchange, una plataforma de compraventa como Binance, está a un clic de ser vendido. Es la diferencia entre guardar el dinero en casa o tenerlo sobre el mostrador de la tienda. Más saldo no equivale a una venta, pero amplía la oferta disponible si el mercado se gira.

El propio analista advirtió de que los movimientos pueden responder a un reordenamiento de carteras o a otros servicios internos de Binance, y no necesariamente a órdenes de venta.

El matiz importa.

Dos fuerzas en tensión: qué mirar a partir de ahora

No es la primera vez que los flujos de un ETF y el precio toman caminos opuestos. Cuando los fondos de Bitcoin al contado empezaron a cotizar en enero de 2024, y cuando llegaron los de Ethereum en julio de ese mismo año, los primeros meses también trajeron entradas constantes con cotizaciones planas o a la baja. El comprador típico de un ETF compra con calendario, no con gráfico: asigna un porcentaje de su cartera y lo repite, suba o baje. De hecho, en esta misma racha han seguido comprando incluso con pérdidas.

Eso tiene una cara amable y otra incómoda. La amable es que existe una demanda estructural que no depende del ánimo del día. La incómoda es que las entradas se están secando: de los 75,6 millones semanales hemos pasado a poco más de un millón en tres semanas. Una sola semana en negativo rompería una racha que dura desde julio y debilitaría el argumento de que los ETF sostienen el precio.

A esa tensión se suma el contexto macroeconómico. El índice de precios al consumo de Estados Unidos, el dato que mide la inflación y condiciona los tipos de interés, salió el 14 de octubre peor de lo esperado, y el mercado cripto entero lo pagó. XRP no cayó por sus propios problemas: cayó con el resto. Una moneda que cotiza un 64% por debajo de su máximo necesita, antes que nada, que el sector deje de bajar.

Para el ahorrador español, XRP sigue siendo un activo de riesgo elevado, expuesto a dos variables que no controla: el humor del mercado global y el flujo de los fondos estadounidenses. Varias cosas pueden romper el equilibrio actual: una semana de salidas en los ETF, una aceleración de los depósitos en Binance o un dato de inflación mejor de lo previsto en noviembre.

Lo único verificable hoy es la contradicción. Entra dinero desde los fondos, salen monedas hacia Binance y el precio hace lo que quiere.


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