El Ministerio de Comercio de China propone prohibir la exportación de tecnología solar de perovskita y tandem, doce procesos de fabricación que blindarían su dominio en la cadena fotovoltaica mundial.
Los doce procesos que Pekín quiere blindar: perovskita, tandem y silicio ultradelgado
Publicado el 16 de octubre, el anuncio conjunto nº 48 de 2026 del Ministerio de Comercio (Mofcom) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología propone añadir 12 tecnologías fotovoltaicas al Catálogo de Tecnologías Prohibidas o Restringidas para su Exportación. La consulta pública se extiende hasta el 15 de noviembre y abarca 40 tecnologías de sectores como la energía solar, la inteligencia artificial y la biomedicina.
El detalle importa, porque no se prohíbe el panel: se prohíbe la fábrica que lo hace posible. Los umbrales propuestos apuntan a lo más alto de lo que hoy se fabrica.
- Células tandem de perovskita y silicio: procesos de producción y equipos para obleas de al menos 182 milímetros y eficiencias de conversión desde el 30%.
- Recubrimiento slot-die para perovskita con anchos de aplicación de 1,1 metros o más.
- Módulos de gran superficie: perovskita de una sola unión desde 1 metro cuadrado y 18% de eficiencia, y tandem de la misma área mínima desde el 28%.
- Silicio de altísima pureza: lecho fluidizado para triclorosilano desde 250.000 toneladas anuales por línea, procesos con base de silano desde 20.000 toneladas y obleas de 70 micrómetros o menos de grosor.
En la categoría de exportación restringida, sujeta a licencia y aprobación previa, entran la ingeniería de plantas de polisilicio desde 30.000 toneladas anuales, el crecimiento de cristal, el corte de obleas y procesos avanzados para células TOPCon, BC y HJT, con sus etapas de deposición, pasivación, y metalización. El borrador incluye un apartado para tecnologías de tipo p evaluadas bajo condiciones de iluminación AM0, las que se emplean en aplicaciones espaciales.
La letra pequeña: los paneles siguen viajando, el conocimiento no

Aquí está el matiz que separa un titular grandilocuente de un hecho regulatorio. La exportación de células y módulos terminados no queda directamente afectada. Lo que se bloquea o se somete a licencia es la transferencia de conocimiento: licencias de tecnología, instalación y puesta en marcha de líneas en el exterior, exportación de equipos clave y asistencia técnica sobre el terreno.
Prohibir el módulo no es prohibir la fábrica: la ventaja que Pekín quiere retener es el proceso, no el producto que sale del puerto.
El Mofcom justifica la propuesta con argumentos de seguridad nacional, aludiendo al uso creciente de la fotovoltaica en aeronáutica y defensa. El ministerio sostiene que las tecnologías por debajo de los umbrales fijados, y los productos acabados fabricados con tecnologías controladas, quedan fuera del ámbito previsto, y niega que la medida se dirija contra ningún país, región o empresa concretos. Vamos a los datos: quien quiera levantar una línea de tandem en Europa o en Estados Unidos tendrá que hacerlo sin ingeniería china, o con autorización expresa.
Europa tiene laboratorios punteros en perovskita, pero le falta la línea de producción: el control chino golpea justo en ese eslabón.
Mientras se resuelve la consulta, ya hay una obligación en vigor desde el mismo 16 de octubre. Las empresas deben registrar en el sistema telemático del Mofcom cualquier exportación prevista de las tecnologías incluidas y de los equipos clave que cumplan umbrales, antes de transferirlos. El registro cubre cesiones de propiedad intelectual, licencias al exterior, cambios de propiedad o control con participación extranjera y operaciones ya iniciadas pero aún no cerradas.
El alcance real depende de cómo se apliquen esas licencias. Los controles propuestos no están todavía en vigor y, si se adoptan tal como están redactados, retrasarían proyectos de fabricación fuera de China y elevarían los costes de cumplimiento. La otra cara es que buena parte de los planes de fábrica de los propios grupos chinos fuera de su mercado dependen de ese mismo flujo de conocimiento.
Del galio al polisilicio: el precedente que Bruselas ya conoce
No es la primera vez. Pekín ya activó el mecanismo en 2023 con el galio y el germanio, críticos para la electrónica y la fotovoltaica, y más tarde con el grafito y las tierras raras. La lógica se repite: controlar el eslabón que nadie más fabrica a escala. China concentra la mayor parte del polisilicio, las obleas y las células del planeta, y grupos como LONGi, JinkoSolar o Trina Solar marcan el ritmo de precios del sector desde hace una década.
Fuera de China, la nómina de proveedores alternativos de polisilicio se reduce a compañías como la alemana Wacker o la estadounidense Hemlock. En Europa, los intentos de reconstruir capacidad propia se han ido apagando y el caso de Meyer Burger es el más visible.
La respuesta comunitaria se apoya en el Net Zero Industry Act, que fija como referencia cubrir con fabricación doméstica al menos el 40% de las necesidades anuales de despliegue en 2030, y en la Carta Solar Europea firmada con la Comisión. Ninguno de esos instrumentos sustituye, hoy, la tecnología que el anuncio 48 pone bajo control.
Hay una lectura crítica incómoda para los dos lados. Para Pekín, cerrar el grifo del conocimiento puede acelerar la respuesta soberana: centros como Fraunhofer ISE, CEA o imec llevan años investigando en células de perovskita y verán más financiación pública si la ruta industrial china se cierra. Para los fabricantes europeos, el riesgo es el contrario: sin acceso a procesos probados a escala, la brecha se ensancha justo cuando la demanda de módulos de alta eficiencia crece. El liderazgo renovable europeo es, hoy, más de instalación que de fabricación, según el seguimiento de la Agencia Internacional de la Energía.
La transición energética no se decide solo en los tejados. Se decide en quién controla la máquina que fabrica los paneles, y esa partida se juega ahora en el registro telemático del Mofcom.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: El registro obligatorio activado el 16 de octubre pone trazabilidad sobre un flujo de conocimiento que hasta ahora se movía sin control público: 12 tecnologías con umbrales verificables.
- Modelo que cambia: El esquema de fabricar en China y montar la línea en cualquier parte se estrecha; la producción local de alta eficiencia gana peso estratégico.
- Para las próximas generaciones: Cada retraso industrial encarece el kilovatio limpio, y una célula tandem del 30% necesita menos superficie y menos materiales por megavatio instalado.





