BYD aspira a liderar el mercado español y lo dice sin rodeos. La marca china acumula cerca de 35.000 unidades matriculadas entre enero y septiembre de 2026, más del doble que un año antes, y ya pisa el umbral del top 10 de firmas más vendidas en España.
El mensaje llega de boca de José Miranda, director de marketing de BYD para Europa, América y Oriente Medio. ‘No estamos aquí para testear el mercado’, afirma. ‘Nuestro horizonte es pensar en los próximos 50 o 100 años’. La cita no es menor: otras marcas chinas aterrizaron en Europa, probaron suerte y se marcharon con más pena que gloria.
Miranda vive casi siempre a bordo de un avión. Un día desayuna en Santiago de Chile; al siguiente, en París o Ámsterdam. Su centro de operaciones sigue siendo Shenzhen, la sede central de BYD. De ahí salió su tesis sobre España: ‘la única forma de ser competitivo es de una forma española’.
Cerca de 35.000 unidades y un objetivo sin matices
España se ha convertido en pieza central de la expansión europea de BYD. Según Miranda, nuestro país debe ser, por detrás de Reino Unido, el mercado más relevante de la marca, en pugna con Italia por esa segunda posición. El crecimiento ha sido vertical: hace dos años la firma vendía cientos de unidades al año; hoy habla de miles cada mes, en línea con las matriculaciones que publica ANFAC.
El pulso no es solo comercial. Volkswagen, Stellantis, y Renault han activado una ofensiva de modelos para plantar cara a las marcas chinas. El Cupra Raval supera ya los 50.000 pedidos y es el mejor lanzamiento de la historia de la marca. Tesla, por su parte, sigue ajustando precios en España, consciente de que la presión desde China ya no es una amenaza lejana.
La batalla del coche eléctrico en España ya no se libra entre europeos y americanos: se libra entre quien fabrique más barato y quien convenza antes a un cliente que compara precios cada mes.
Donde BYD quiere dar el golpe definitivo es en el prémium. Ahí entra Denza, su marca de alta gama, que ya opera en Europa con la berlina Z9GT, el monovolumen D9 y el superdeportivo Denza Z en sus versiones Coupé, Spider y Racing.
Denza quiere el trono que hoy ocupan Mercedes, BMW y Audi
‘Denza es para clientes que quieren estar en la vanguardia tecnológica’, sostiene Miranda. La marca se apoya en la plataforma e Platform, la tecnología híbrida enchufable DMO, la suspensión inteligente DiSus y la carga ultrarrápida Flash Charging. Su ambición pasa por ‘revolucionar el sector prémium’, un terreno donde compiten Mercedes-Benz, BMW, Audi, Porsche, Volvo, DS y Polestar.
El argumento de Miranda tiene una lógica incómoda para las marcas alemanas. ‘Hoy el nuevo prémium es la tecnología’, asegura. ‘Hasta las marcas europeas, grandes referentes del sector, nos han demostrado que cada vez se habla más de tecnología que de diseño’. La ecuación es sencilla: si el comprador de alta gama valora más el software y la recarga rápida, el terreno se iguala. En 2027 llegará a Europa God Eye, la conducción inteligente de BYD con navegación urbana guiada.
Fuera de Europa está el precedente que la compañía esgrime. En Brasil, Singapur, Qatar, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí, BYD ya lidera segmentos enteros. El caso de Singapur es el más incómodo: allí, donde una marca prémium alemana fue número uno durante décadas, hoy manda BYD. ‘Europa es la cuna del sector prémium’, admite Miranda, ‘pero aquí también se puede conseguir’.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto se mide en el bolsillo del comprador español. Cada nuevo modelo de BYD fuerza a Tesla, Stellantis, Volkswagen o Renault a revisar tarifas y comprimir márgenes. La llegada de Denza añade una segunda presión, esta vez sobre el escalón de lujo, donde hasta ahora los fabricantes alemanes fijaban el precio sin apenas contestación. Y hay una derivada industrial: la segunda fábrica europea.
Zona cero, la península. BYD abre en Hungría su primera planta europea y España sigue en la carrera por albergar la siguiente. Miranda lo confirma: ‘Estamos a punto de abrir Hungría y ojalá se anuncie una segunda. Stella Li lo ha dicho y es una posibilidad muy cierta’. La vicepresidenta ejecutiva no descarta que esa factoría se levante en suelo español. Es la pregunta que ya se hacen en Madrid, Barcelona, Vigo y Zaragoza.
El dato que resume la historia es el ritmo de crecimiento: 35.000 unidades en nueve meses, más del doble que un año antes. Hace dos ejercicios, esa cifra era de unos cientos. BYD no compite por una cuota marginal: aspira a reordenar el tablero español y a que Denza haga lo propio en el prémium europeo. El pulso con Tesla y con Stellantis es la primera batalla. Quedan muchas más.




