Visa ha llevado el prefunding con USDC a producción comercial. El primer proveedor en habilitarlo es Inyo Global, y la fórmula consiste en adelantar fondos en una stablecoin vinculada al dólar para poder enviar pagos casi al instante, sin esperar a que abran los bancos.
Para Solana, una de las redes donde el USDC se ha consolidado como medio de pago y no solo como activo de inversión, la lectura es directa: dólares digitales moviéndose como capital de trabajo en un negocio que hasta ahora dependía de ventanas horarias.
La clave técnica es que nada cambia en la superficie. Los clientes elegibles de Visa Direct podrán financiar pagos internacionales a cualquier hora usando las APIs que ya tienen integradas en la plataforma de Inyo. Y sin tocar una línea de código.
Qué ha activado Visa y por qué el horario bancario deja de mandar
El prefunding es el saldo que un proveedor de pagos adelanta para poder ejecutar las órdenes de sus clientes. Cuando ese saldo se agota un viernes por la tarde, los cauces tradicionales esperan al lunes. Ahí está el cuello de botella que Visa dice haber resuelto.
Con USDC, la stablecoin del dólar emitida por Circle, el proveedor repone fondos en minutos y sin ventanas de corte. La compañía no ha publicado cuánto se ahorra por operación ni los volúmenes ya procesados: el beneficio anunciado se limita a la disponibilidad continua, no a un recorte de costes cuantificado.
Inyo Global opera con licencia para entidades financieras y fintechs y da servicio en más de 170 países, con capas de cumplimiento y prevención de fraude. USDC se suma a rieles ya existentes, como Mastercard Send y bancos locales, en lugar de sustituirlos.
Un pago que no puede esperar al lunes no necesita bancos más rápidos: necesita fondos disponibles cuando el reloj bancario ya está cerrado.
El anuncio llega fechado el 15 de octubre de 2026 y cierra una etapa abierta en 2025, cuando Visa empezó a probar esta vía. Ahora es producto comercial, aunque sin métricas públicas de los pilotos previos.
A quién beneficia y quién se queda fuera por ahora
Los primeros interesados son los transmisores de dinero y las fintechs que gestionan liquidez en varios husos horarios. También las tesorerías que hoy inmovilizan saldo preventivo para no quedarse sin capacidad de pago un domingo por la noche.
Vira Platonova, directora global de Visa Direct, ha enmarcado el lanzamiento dentro de un giro más amplio hacia las stablecoins. Robson Dantas, cofundador de Inyo, ha puesto el acento en el acceso continuo y en mantener la experiencia de las APIs intacta. Beneficios esperados, no resultados medidos.
Otra cosa es la escala. Nadie ha detallado los criterios de elegibilidad, los países habilitados para cada modalidad ni las condiciones comerciales, y la mayoría de los proveedores interesados tendrá que revisar antes qué licencia necesita en cada mercado.
El detalle que decide si esto cambia algo de verdad
Visa no es nueva en esto. La compañía lleva años explorando la liquidación con stablecoins en distintas redes, con Solana entre las elegidas, y en 2025 abrió la fase de pruebas que ahora se comercializa. Lo relevante no es el token. Es que una stablecoin deja de ser un activo de inversión y pasa a ser infraestructura de tesorería: el usuario final no verá USDC en ningún extracto, igual que no ve la red por la que viaja una transferencia.
Para quien tiene SOL, la noticia no mueve el precio por sí sola. Lo que sí cambia es la historia que sostiene la red: cada caso de uso donde una stablecoin sustituye a un riel bancario añade actividad, comisiones y demanda de espacio de bloque. Las stablecoins en Solana se liquidan en segundos y con costes que, en condiciones normales, se miden en céntimos.
El riesgo más repetido tiene nombre de red. Solana acumuló paradas en sus primeros años —septiembre de 2021 y febrero de 2022 son las fechas que todos citan—, y un riel de pagos necesita disponibilidad casi perfecta. La red ha cambiado desde entonces, con mejoras en la gestión de la congestión y en el mercado de comisiones prioritarias, pero el historial sigue siendo el argumento favorito de los escépticos.
El segundo frente es regulatorio. USDC y EURC circulan bajo marcos distintos en cada jurisdicción, y una operación que cruza tres países puede necesitar tres lecturas legales diferentes. Que InyoX ofrezca infraestructura regulada para ambas monedas ayuda, pero no armoniza nada por sí sola.
Creo que la pregunta interesante no es si Visa usará más stablecoins, sino cuánto tarda en publicar volúmenes. Sin ese dato, el prefunding con USDC es una capacidad elegante y difícil de medir. Con él, empezaremos a saber si el horario bancario deja de ser el jefe. Queda trimestre por delante para verlo.




