Trabajar en el CNI: 17 vacantes para ingenieros y analistas frente a la IA y la cuántica

El Centro Nacional de Inteligencia mantiene abierta durante octubre la recepción de currículums para perfiles de ciberseguridad, IA y computación cuántica. El proceso incluye un encuentro presencial en Madrid a principios de 2027.

Trabajar en el CNI tiene ahora mismo 17 plazas abiertas para perfiles técnicos. El Centro Nacional de Inteligencia mantiene durante octubre de 2026 la recepción de currículums para ingenieros y analistas que se anticipen a dos amenazas concretas: los ataques dirigidos por inteligencia artificial y la futura ruptura del cifrado por la computación cuántica.

No es una campaña masiva ni un proceso al uso. Son 17 puestos muy especializados, con requisitos terrenales pero una carga técnica que deja fuera a la mayoría de candidatos. Y su calendario importa: quien no envíe su candidatura este mes se queda fuera.

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El organismo lo enmarca dentro de una preparación a medio plazo. El ordenador cuántico capaz de romper el cifrado de clave pública todavía no existe. Sin embargo, un adversario puede guardar hoy tráfico cifrado y descifrarlo cuando lo tenga: lo que viaja protegido en 2026 tal vez pueda leerse en 2035.

Para quien maneja información clasificada con una vigencia de décadas, el plazo ya ha empezado. Migrar a criptografía poscuántica exige gente que sepa dónde vive cada clave dentro de cada sistema, y ese es el tipo de trabajo que se ofrece aquí.

La campaña no es un concurso-oposición al uso, sino una captura directa de talento técnico. Es una de las pocas vías de empleo tecnológico del Estado con el plazo abierto ahora mismo.

El cifrado que protege las comunicaciones de hoy puede ser legible en la próxima década: por eso el CNI contrata ahora a quienes tendrán que defenderlo después.

Por qué el CNI contrata estos perfiles ahora

El motivo es doble. La inteligencia artificial ya permite lanzar amenazas dirigidas por máquinas, con una velocidad que ningún equipo humano puede igualar. En paralelo, la computación cuántica amenaza con dejar obsoletas las comunicaciones cifradas que hoy damos por seguras.

Su brazo de ciberseguridad, el Centro Criptológico Nacional, llevará ambos asuntos a las Jornadas STIC, que se celebran del 24 al 27 de noviembre en Madrid. Las contrataciones caminan en la misma dirección: formar ahora a quienes tendrán que estar listos cuando esas amenazas maduren.

Perfiles buscados y condiciones

Las fichas de cada puesto revelan cómo trabaja el CNI. Estos son los perfiles más representativos:

  • Análisis de malware con pruebas de concepto propias: el puesto incluye desarrollar malware de laboratorio para poner a prueba a los equipos de pentesting del propio centro.
  • Data Science: desplegar modelos de IA on-premise, ajustarlos y conocer el hardware necesario para ejecutar modelos grandes. Un servicio de inteligencia no puede subir documentos clasificados a un chatbot comercial; necesita su propio modelo en sus propias máquinas.
  • Análisis de vulnerabilidades en Bluetooth, Zigbee, Matter o Thread, los protocolos domóticos que gobiernan desde enchufes inteligentes hasta timbres con cámara.
  • Ingeniería TEMPEST: certificar que un equipo no filtra, a través de su radiación electromagnética, lo que muestra su pantalla. Una disciplina nacida en la Guerra Fría que sigue siendo imprescindible.
  • Perfiles de consultoría de ciberseguridad, acreditación de sistemas clasificados y comunicaciones, ligados a la migración hacia la criptografía poscuántica.

Los requisitos comunes son más terrenales de lo que sugiere el catálogo técnico:

  • Grado o ingeniería superior en Telecomunicaciones, Informática, Matemáticas, Física o Ciencia de Datos, según el puesto.
  • Nivel de inglés B2, acreditable durante los dos primeros años.
  • Carné de conducir B.

Ahí está el detalle que más juega a favor del candidato: el B2 se puede acreditar durante los dos primeros años. Un buen ingeniero no se queda fuera por el idioma.

oferta de empleo CNI

Qué valorar antes de inscribirse

Las condiciones económicas no figuran en la información publicada, y ese es el primer punto que conviene preguntar si avanzas en el proceso. El empleo público técnico del Estado se mueve en horquillas que varían según el grupo y el complemento, así que la referencia del convenio no basta. En un perfil de ciberseguridad con experiencia, el sector privado paga por encima de la media estatal; el atractivo del CNI está en otro lado: estabilidad, acceso a sistemas clasificados, y un trabajo con impacto real.

Eso sí, hay condiciones que no aparecen en el titular. El encuentro presencial de principios de 2027 en Madrid es obligatorio y restringido, y el proceso no permite consultar a conocidos quién hace qué: la opacidad forma parte del puesto. Quien aspire a estas plazas debe asumir disponibilidad y un ritmo de trabajo bajo secreto.

Para destacar, el candidato con más probabilidades es el que combina una ingeniería sólida con experiencia práctica en ciberseguridad ofensiva o en el despliegue de modelos de IA en entornos cerrados. El CNI señala además que impulsa el equilibrio entre hombres y mujeres en un sector todavía mayoritariamente masculino; esa política puede jugar a favor de candidatas con perfil técnico.

📝 Cómo enviar el currículum

La inscripción se realiza a través de la web oficial del CNI y no requiere nada más que un currículum actualizado.

  1. Paso 1: Accede a la sección de empleo en el portal del CNI.
  2. Paso 2: Identifica la ficha del puesto que encaja con tu grado (Telecomunicaciones, Informática, Matemáticas, Física o Ciencia de Datos).
  3. Paso 3: Prepara un currículum actualizado que refleje tu experiencia en ciberseguridad, IA, análisis de malware o criptografía.
  4. Paso 4: Envía tu candidatura a través del formulario habilitado en la web del CNI antes de que cierre el plazo.
  5. Paso 5: Si superas la primera criba, recibirás una invitación al encuentro presencial en Madrid a principios de 2027.

Plazo de inscripción: recepción de currículums durante octubre de 2026. Requisito mínimo: grado o ingeniería superior en una disciplina técnica, carné B y B2 de inglés, acreditable en los dos primeros años.


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