Los nuevos radares de Alicante incluyen un radar de tramo en la A-31 que vigilará la velocidad media a lo largo de 6,5 kilómetros. La Dirección General de Tráfico (DGT) ultima su puesta en servicio y, con ella, la llegada de las multas por exceso de velocidad a una de las autovías con más tráfico de la provincia.
La instalación se reparte a lo largo del recorrido que conecta la capital alicantina con el interior de la provincia, una vía que miles de conductores utilizan cada día por motivos laborales, comerciales o personales. La fecha exacta de activación sigue sin confirmarse: Tráfico sitúa la entrada en servicio en las próximas semanas.
El tramo vigilado discurre en sentido Madrid, entre los puntos kilométricos 232,5 y 226 de la A-31, frente al polígono industrial de Las Atalayas. El segundo pórtico de lectura se colocará antes de la conexión con la AP-7 y de la salida hacia Aspe-La Alcoraya. En total, algo más de seis kilómetros y medio medidos de extremo a extremo.
A diferencia de los cinemómetros tradicionales, este sistema no mide la velocidad en un punto concreto. Registra la matrícula y la hora de paso en cada extremo, calcula el tiempo empleado en cubrir la distancia y obtiene de ahí la velocidad media. Si el resultado supera el límite establecido, el sistema inicia la tramitación de la denuncia.
La A-31 ya cuenta con otros dos radares de tramo desde el 27 de febrero de 2026, cuando empezaron a funcionar con un periodo informativo en el que las infracciones se notificaban sin sanción económica. El primero controla el sentido Alicante entre Novelda y Monforte del Cid, entre los kilómetros 216,550 y 218,900. El segundo vigila el sentido Madrid entre Novelda y Elda-Petrer, desde el kilómetro 211,700 hasta el 203,995.
El radar de tramo no multa una punta de velocidad: sanciona la media de todo el recorrido, así que frenar al ver las cámaras no sirve de nada.
Cuándo entra en vigor y qué tramos están ya bajo control
La DGT todavía no ha publicado el día exacto de activación del nuevo radar de tramo de la A-31. La instalación está prácticamente terminada y la previsión oficial apunta a las próximas semanas, sin fecha cerrada. Tampoco hay confirmación sobre las condiciones iniciales de funcionamiento, un detalle relevante porque los dos dispositivos anteriores arrancaron avisando en lugar de sancionar.
En paralelo, el refuerzo de la vigilancia en Alicante incluye tres nuevos radares, que se suman a este radar de tramo. El reparto de esos tres cinemómetros no aparece detallado en la información difundida por Tráfico, aunque el de la A-31 es el de mayor alcance por longitud controlada.
- Nuevo radar de tramo de la A-31: kilómetros 232,5 a 226, sentido Madrid. Pendiente de activación.
- Radar de tramo Novelda-Monforte del Cid: kilómetros 216,550 a 218,900, sentido Alicante. En servicio desde el 27 de febrero de 2026.
- Radar de tramo Novelda-Elda/Petrer: kilómetros 211,700 a 203,995, sentido Madrid. En servicio desde el 27 de febrero de 2026.
Cómo funciona la velocidad media y qué multa te puede caer
Las sanciones por exceso de velocidad que fija la Ley de Tráfico van de 100 a 600 euros y de cero a seis puntos del carnet, en función de la diferencia entre la velocidad registrada y el límite de la vía. Cuanto mayor sea el exceso, más alta es la cuantía y más puntos se pierden.
Para circular sin sustos en un tramo de este tipo, la lógica es la contraria a la de un radar fijo: no hay margen para corregir a última hora. Estas tres pautas evitan la mayoría de las denuncias.
- Fijar la velocidad correcta antes de entrar en el tramo, no dentro de él.
- Mantener un ritmo constante durante todo el recorrido, también entre las dos cámaras.
- Usar el regulador de velocidad si el vehículo dispone de él y las condiciones lo permiten.
El sistema busca precisamente eso: que la velocidad sea uniforme y no una sucesión de acelerones y frenadas. Si quieres comprobar los límites de cada vía antes de salir, puedes consultarlos en la web oficial de la DGT.
Análisis: tres controles encadenados en el mismo corredor
Con la entrada en servicio del nuevo dispositivo, el corredor que une Alicante con el Vinalopó queda jalonado por tres radares de tramo en poco más de veinte kilómetros. Quien viaje a diario hasta Monforte del Cid, Novelda, Elda, Petrer, y Villena tendrá que sostener el límite legal de forma casi continua, sin los alivios que antes concedían los tramos sin control.
La medida es razonable desde el punto de vista de la seguridad vial: el exceso de velocidad sigue siendo el factor concurrente más habitual en los siniestros mortales en vías interurbanas, y el radar de tramo neutraliza el efecto de la frenada puntual. El coste, eso sí, lo asume el conductor, que pasa de gestionar un punto de riesgo a gestionar un itinerario completo. Mientras no exista confirmación oficial de la fecha, cualquier denuncia anterior a la activación no tiene recorrido.
Queda una condición por vigilar: la señalización. Un radar de tramo debe estar anunciado con la señal correspondiente y el conductor tiene derecho a saber dónde empieza y dónde acaba el tramo medido. En mi lectura, el riesgo real no es el dispositivo, sino la acumulación de tres controles en una vía con tráfico denso, capaz de generar frenadas en cadena en hora punta. Quien circule con el regulador puesto no debería tener ningún problema. Quien confíe en el frenazo tardío, sí.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Puesta en servicio de un radar de tramo en la A-31, entre los kilómetros 232,5 y 226 en sentido Madrid, que controla la velocidad media en 6,5 kilómetros.
- Sanción económica: De 100 a 600 euros, según la gravedad del exceso de velocidad (Ley de Tráfico).
- Puntos del carnet: De cero a seis puntos, en función del exceso detectado.
- Entrada en vigor: Pendiente de confirmación oficial; la DGT apunta a las próximas semanas.




