La firma francesa Ledger ha confirmado que un chip oculto dentro de algunos de sus monederos hardware robó las frases semilla de sus propietarios. El caso ya no parece un incidente aislado: MediaMarkt Saturn ha retirado los dispositivos de sus tiendas y de su web, y Trezor ha cortado lazos con el revendedor señalado.
La compañía lo ha explicado por primera vez en detalle. El implante iba alojado dentro de la carcasa del aparato, no en el software ni en el chip de seguridad. Cuando el usuario configuraba el monedero y mostraba sus 24 palabras de recuperación —la frase semilla que sirve para restaurar la cuenta en cualquier otro dispositivo—, un microcontrolador las leía directamente de la pantalla y las enviaba por red móvil al atacante.
El implante que leía la pantalla: hasta 103 millones robados
Según los detalles publicados por Ledger Donjon, el equipo de seguridad de la compañía, el componente añadido traducía esas palabras a datos y los transmitía por LTE mediante una eSIM integrada. El laboratorio Tibane Labs, que confirmó el hallazgo, ha identificado dos versiones del implante, una de ellas con un microcontrolador ST STM32G431KBU6, una eSIM de 2×2 milímetros y un módulo LTE.
Las cifras del robo bailan según quién las mida. Ledger no ha publicado ni el número de víctimas ni el importe. Las firmas de análisis on-chain hablan de entre 84,2 y 93,2 millones de dólares repartidos en más de 300 monederos; el investigador Specter eleva la horquilla por encima de los 86 millones y Yfarmx la sitúa en 103. Tether ha congelado 10 millones de USDT vinculados al caso.
El modelo afectado es el Ledger Nano X. Mark Karpelès, ex consejero delegado de Mt. Gox, compartió una foto del implante escondido tras la pantalla y señaló el cable de antena como la pista que lo delató.
El monedero se ha vuelto tan seguro por fuera que el ataque ya no busca su chip de seguridad, sino la cadena que lo entrega.
De CryptoBilis a MediaMarkt: el alcance crece
Hasta ahora, todas las pérdidas confirmadas remitían a unidades vendidas por CryptoBilis, un revendedor autorizado en Indonesia, Malasia y Filipinas. La empresa ha dejado de vender y entregar monederos de distintas marcas en esos tres países y ha cerrado sus tiendas físicas. Dice que revisa la situación con expertos externos.
El problema es que el caso se ha desbordado. Ledger investiga también testimonios de implantes en dispositivos que no pasaron por CryptoBilis, aunque de momento no ha confirmado ningún robo fuera de ese canal. Un usuario identificado como Johannes publicó fotos de dos monederos comprados por separado en tiendas MediaMarkt de Europa y aseguró que ambos estaban manipulados. La compañía no ha confirmado todavía una conexión entre los casos europeos y la trama del revendedor asiático.
La reacción de los rivales ha sido rápida. Trezor ha retirado a CryptoBilis de su lista de distribuidores autorizados sin haber encontrado pruebas de manipulación en sus propios dispositivos. OneKey ha hecho lo mismo y ofrece reemplazo gratuito a quien comprara un aparato suyo entre el 1 de marzo y el 12 de octubre de 2026.
Qué significa para quien guarda SOL en un monedero hardware
Conviene recordar por qué este ataque importa tanto. La frase semilla es la cuenta entera: quien la copia puede restaurar el monedero en otro aparato y vaciarlo sin tocar el dispositivo comprometido ni firmar una sola transacción. El fallo no está en el chip de seguridad —el Secure Element que Ledger presume de blindar—, sino en la manipulación física previa a la entrega. Y por eso su sistema Genuine Check, que verifica la autenticidad del aparato, no es capaz de detectar el implante mientras el componente de fábrica siga intacto.
Para un tenedor de SOL que guarde sus llaves en un Ledger o un Trezor, la lección es la misma que para un inversor de bitcoin: la seguridad de un monedero hardware depende tanto de su criptografía como de por dónde ha pasado antes de llegar a tus manos. Ambos fabricantes son compatibles con Solana a través de carteras como Phantom o Solflare, así que un implante que lea la pantalla afecta igual a una cuenta de SOL que a una de ether o de USDC. La recomendación de Ledger para los afectados es tajante: no inicializar un dispositivo de CryptoBilis y, si ya lo hiciste, mover los fondos a otro aparato con una frase semilla nueva.
Hay un problema de fondo que el sector no resuelve con un comunicado. La mayoría de los monederos hardware lleggan al comprador a través de vendedores terceros, y los sistemas de verificación de autenticidad no están diseñados para detectar un chip añadido sin tocar los componentes originales. La custodia propia, uno de los mantras de la industria, vuelve a tropezar con un eslabón físico: el intermediario. La investigación, sigue abierta.
El precedente de este año no es un hack de software como los que tumbaron protocolos DeFi en ciclos anteriores. Es una agresión dirigida al eslabón más humano de la cadena, el que decide en qué tienda comprar. Mientras esa verificación no cambie, el comprador de un monedero seguirá dependiendo de algo tan poco criptográfico como la reputación de la tienda donde lo adquirió.




