SkyAI ha vendido la mitad de su tesorería de Solana para financiar una recompra de acciones de 201 millones de dólares y cerrarle la puerta a Forward Industries. La compañía que cotiza en el Nasdaq con el ticker SKYA se ha desprendido ya de cerca de un millón de SOL.
Un millón de SOL vendidos para financiar la recompra
La operación no es un movimiento menor. SkyAI era Sharps Technology, una distribuidora de material médico, hasta que en agosto de 2025 levantó más de 400 millones de dólares en una colocación privada a 6,50 dólares la unidad —cada una con una acción y warrants asociados— y destinó todo el dinero a comprar SOL, el token nativo de Solana.
Ahora el balance se usa para lo contrario: recomprar papel. Según el comunicado remitido a la SEC, SkyAI mantenía a cierre de septiembre 2.009.494 SOL, unos 207 millones de dólares, y sin deuda. Con la venta ya ejecutada, conserva alrededor de un millón de SOL, la quinta mayor tesorería de Solana cotizada en bolsa, y no descarta seguir vendiendo.
El destino de ese dinero es una oferta pública de recompra —lo que en la jerga anglosajona se conoce como tender offer— de 201 millones de dólares. SkyAI ofrece 3,00 dólares en efectivo por acción para adquirir hasta el 95% de sus títulos y warrants en circulación, una prima del 65% frente al cierre del 9 de octubre.
Conviene mirar la cifra con contexto. Los primeros inversores entraron a 6,50 dólares por unidad; ahora se les recompra a 3,00. La compañía también ha ingresado más de 12 millones de dólares en recompensas de staking —el mecanismo por el que se delegan SOL a un validador a cambio de un rendimiento, la vertiente práctica de la prueba de participación— hasta el 30 de junio, con su validador rindiendo un 6,01% frente al 5,57% de la red.
La misma tesorería que servía para acumular Solana se ha convertido en el mecanismo para retirar acciones del mercado. El relato ha durado menos que el ciclo.
Forward Industries ha perseguido SkyAI desde junio
La recompra es, en la práctica, una defensa. El consejo de SkyAI rechazó la última propuesta no solicitada de Forward Industries, que se presenta como la mayor tesorería cotizada de Solana y declaró 8,5 millones de SOL a cierre de septiembre. El motivo: infravalora la empresa.
El histórico de ofertas ayuda a entender el pulso.
- 15 de junio: Forward ofrece 0,367 de sus acciones por cada SKYA, una prima del 20%. SkyAI rechaza.
- 15 de septiembre: sube a 0,306 acciones por SKYA, unos 2,13 dólares por título. SkyAI vuelve a decir no.
- Octubre: SkyAI responde con 3,00 dólares en efectivo y la mitad de su tesorería de Solana sobre la mesa.
La contraoferta es superior en precio y, sobre todo, en forma: 3,00 dólares en efectivo, no en acciones de un competidor. En la junta anual del 18 de septiembre, Forward intentó convencer a los accionistas, pero los cinco consejeros de SkyAI, conservaron sus asientos. Los accionistas tumbaron además el plan de incentivos, con 22,5 millones de votos en contra frente a 5 millones a favor.
La recompra arrancará, salvo cambios de última hora, en torno al 15 de octubre y se prolongará diez días hábiles. Cubre hasta 46,37 millones de acciones y hasta 20,72 millones de warrants, con dos condiciones: que se presenten al menos el 50% de cada clase de títulos y que el precio de SOL se mantenga por encima de los 100 dólares.
El SOL cotizaba cerca de 111 dólares el 11 de octubre. SkyAI ha contratado a MacKenzie Partners para gestionar la información a los accionistas y sostiene que la oferta no depende de financiación externa: su caja y sus activos digitales superan el máximo de 201 millones que podría desembolsar. Los documentos deben presentarse ante la SEC antes del 15 de octubre.
La tesorería cripto como modelo de negocio, bajo la lupa
SkyAI es un ejemplo de manual de un fenómeno que lleva dos años ganando peso en Wall Street: la empresa cotizada que deja su negocio original para convertirse en caja fuerte de un activo digital. Repartía material sanitario como Sharps Technology; hoy su valor depende del precio de SOL y de la confianza de unos accionistas que ven cómo se les recompra a la mitad. El modelo se popularizó con bitcoin y ha aterrizado en Solana con una decena de vehículos cotizados. Su virtud, la simplicidad, es también su debilidad.
Hay señales que invitan a la prudencia. SkyAI paga la recompra con la misma tesorería que usaba para acumular, lo que reduce su exposición a cualquier rebote futuro de SOL. La operación queda condicionada a que el token no baje de 100 dólares durante el periodo de aceptación, una cláusula poco habitual que revela hasta qué punto la maniobra depende del humor del mercado. Y el vencedor de la pugna, si Forward se retira, será una compañía más pequeña, con menos SOL y con el mismo reto.
El calendario inmediato está claro. La oferta debe arrancar en torno al 15 de octubre, presentar sus documentos ante la SEC en esa misma fecha y cerrar diez días hábiles después. La pregunta que decidirá el pulso es si los accionistas consideran que 3,00 dólares en efectivo valen más que seguir dentro de un proyecto que hace un año prometía 1.000 millones.



