OPA BBVA Sabadell: un año después, ambos bancos del IBEX se revalorizan y debaten su futuro

BBVA acumula una revalorización del 48,5% desde que su oferta encalló, frente al 8,8% de Sabadell. La entrada de BPCE en el capital catalán, con hasta un 9,9%, activa un escudo antiopas y reabre el debate sobre Unicaja.

La OPA BBVA Sabadell se quedó en un 25,33% de adhesiones, muy lejos del 30% que exigía el comprador. A las puertas del primer aniversario de aquel rechazo, los dos bancos del IBEX 35 valen hoy más que cuando Carlos Torres lanzó su ofensiva, aunque solo uno parece haber salido reforzado.

La tarde del 16 de octubre de 2025 quedó grabada en la memoria del sector. Los accionistas de Banco Sabadell tumbaron la oferta con la que BBVA pretendía integrarlo y Josep Oliu ganó la partida a Carlos Torres.

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Por el camino quedaron 18 meses de batalla, una intervención política sin precedentes y una cifra que resume el desenlace: solo el 25,33% del capital acudió al canje, el 25,47% de los derechos de voto. BBVA no alcanzó ni de lejos el umbral del 30% que se había autoimpuesto.

El punto de partida fue el 9 de mayo de 2024. La entidad ofreció una acción propia por cada 4,83 de Sabadell, una prima del 30% sobre los cierres del 29 de abril y del 50% sobre la media ponderada de los tres meses previos. Torres llegó a mejorar la propuesta un 10% en la recta final, pero el mercado ya había tomado posición.

Buena parte del sector coincide en el diagnóstico. Torres se quedó corto. Varias fuentes consultadas señalan que tuvo ‘poca cintura’ para modular la oferta hasta un nivel atractivo y que el componente emocional del accionista minoritario jugó en su contra.

Una oferta mejorada un 10% en el último tramo no bastó para cerrar una brecha que el mercado llevaba meses midiendo en euros por acción.

El mercado nunca se puso de acuerdo sobre qué sostenía la cotización de Sabadell durante el proceso. Una parte de los analistas lo atribuía a la expectativa de la fusión; otra, a los fundamentales del banco. Doce meses después, la segunda tesis tiene mejores números, aunque no necesariamente mejores argumentos.

Un rechazo por el 25,33% y una resaca regulatoria que sigue abierta

El final de la OPA dejó una resaca institucional que todavía colea. La CNMC vio cuestionada su autoridad cuando el Gobierno revisó y endureció las condiciones que había fijado sobre la fusión. La CNMV, por su parte, tuvo que lidiar con las dudas sobre la normativa que regula las ofertas públicas de adquisición, un texto que acumula dos décadas de vigencia.

En el entorno del supervisor reconocen las lagunas. La norma lleva 20 años en vigor y la OPA de BBVA por Sabadell hizo patentes sus contradicciones’, admiten desde el organismo, que ya ha ofrecido asesoría al Ministerio de Economía para una eventual reforma.

Sabadell cotiza a 3,54 euros y BBVA a 23,35: la foto bursátil del aniversario

Un año después, las dos acciones cotizan en niveles que no se explican sin el ciclo. Los títulos de Banco Sabadell se cambian a 3,54 euros, un 8,8% más que hace doce meses y casi el doble del valor que tenían el 30 de abril de 2024. BBVA cerró el pasado viernes a 23,35 euros, con una revalorización del 48,5% desde que su oferta encalló.

Para Manuel Pinto, director de Análisis de XTB, la diferencia tiene una explicación sencilla: BBVA presenta ‘mayor crecimiento, mayor rentabilidad y mayor eficiencia’ en sus fundamentales. En la firma eran partidarios de que la operación saliera adelante y sostienen que Sabadell todavía no ha demostrado que pueda crecer en solitario más y mejor que dentro del grupo vasco.

La defensa en solitario salió gratis porque el ciclo bancario español atravesaba su mejor momento en décadas, no porque el problema de escala estuviera resuelto.

Sabadell acciones

Sabadell no es dueño de su destino y BBVA sigue sin resolver su mapa

José Ramón Iturriaga, socio de Abante Asesores, resume el primer año con una frase que conviene subrayar: ‘un año después de la OPA, Sabadell no es dueño de su destino’. La prueba más reciente llegó la semana pasada, cuando el banco francés BPCE cerró un acuerdo amistoso para tomar el 7% del capital catalán, ampliable hasta un 9,9%. La maniobra blinda el accionariado y levanta un escudo antiopas.

A mi juicio, ahí está la paradoja del aniversario. Sabadell ganó la batalla y perdió parte de su libertad de movimiento. Vendió TSB a Santander, dio un mordisco notable a su caja para remunerar al accionista y renovó su primera línea ejecutiva con la salida de César González-Bueno y la llegada de Marc Armengol, que habla de ‘acometer una transformación en profundidad del modelo operativo’.

Fuentes cercanas al banco defienden que la realidad les ha dado la razón y que las ‘cosas terribles’ vaticinadas no se han materializado. Tienen argumento, aunque conviene contextualizarlo: la operación se desarrolló en el mejor ciclo, que recuerda la banca española, y eso permitió arriesgar en la defensa sin penalización inmediata. El examen real llega ahora.

Pinto advierte de que el próximo ciclo de subidas de tipos no se parece al de 2022: la inflación golpea la capacidad económica de las familias y el contagio de la deuda francesa añade ruido. En un banco con la práctica totalidad de su negocio en España, ese cóctel pesa más que en una entidad diversificada.

En el lado vasco el diagnóstico es simétrico. BBVA sigue arrastrando el mismo problema de concentración que lo empujó a lanzar la OPA: México y Turquía aportan un peso elevado al negocio en regiones donde la inestabilidad es estructural. La lógica industrial apunta a reforzarse en España, y los nombres que vuelven a sonar son Unicaja y Abanca.

Pinto aleja, eso sí, un tercer intento a corto plazo. BBVA ha comprometido 36.000 millones de euros en retribución al accionista hasta 2028 y ya ha ejecutado cerca de 14.200 millones desde el final de la OPA, un detalle que puede seguirse en los Hechos Relevantes remitidos a la CNMV. El pago de 2025 fue récord, 0,92 euros por acción hasta sumar 5.200 millones, y el próximo 15 de octubre entrega 0,37 euros a cuenta, unos 2.000 millones.

La figura de Carlos Torres tampoco ha salido erosionada. Se especuló con un debilitamiento interno tras el fracaso y lo cierto es que los resultados del negocio y la remuneración al accionista han diluido cualquier presión.

Queda una pregunta abierta. Si Bruselas y Fráncfort siguen empujando hacia una banca europea de mayor tamaño, ¿cuánto tiempo puede sostener Sabadell su independencia con un socio francés en el capital y un competidor vasco necesitado de crecer en España? Los resultados del tercer trimestre, que ambas entidades publicarán en las próximas semanas, darán la primera pista seria.

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Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: BBVA cerró el pasado viernes a 23,35 euros, un 48,5% por encima del nivel previo al fracaso de la OPA. Sabadell cotiza a 3,54 euros, con una revalorización del 8,8% en doce meses.

Clave técnica: El pago de 0,37 euros por acción del 15 de octubre sitúa a BBVA ante su primera cita con la fecha ex-div desde el aniversario. En Sabadell, el 7% comprometido con BPCE y la ampliación prevista hasta el 9,9% estrechan el free float, reducen la liquidez y amplifican cualquier movimiento del sector.

Apunte macro: El giro del ciclo de tipos llega con la economía española todavía fuerte, pero la inflación sobre las familias y el contagio de la deuda francesa castigan más a los bancos concentrados en un solo mercado. La brecha de revalorización desde octubre de 2025, un 48,5% en BBVA frente a un 8,8% en Sabadell, mide esa asimetría.


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