Seis días de cortes en Rodalies: Adif invierte 250.000 euros para reparar las vías

El túnel de plaza Catalunya concentró la incidencia más grave: 48 horas de bombeo para reabrir la R1, la línea más usada de la red. Adif movilizó 29 brigadas y 110 operarios para reponer balasto, taludes y cableado en una docena de puntos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las lluvias torrenciales de principios de octubre dejan seis días de cortes en Rodalies. La R1, la R4, la R2Nord y la R11 figuran entre las líneas más golpeadas, con una docena de puntos dañados.
  • ¿Quién está detrás? Adif, gestor de la infraestructura, ha movilizado 29 brigadas y 110 operarios. Renfe opera los trenes y la Generalitat valora la respuesta como ‘razonablemente buena’.
  • ¿Qué impacto tiene? El túnel de plaza Catalunya exigió 48 horas de bombeo y dejó la R1 sin servicio del sábado 3 al mediodía del martes 6. La factura de reparación supera los 250.000 euros.

Los cortes en Rodalies dejan seis días sin servicio en Catalunya y una factura de 250.000 euros para Adif.

La red de Cercanías de Catalunya ha superado su primera gran prueba desde el accidente de Gelida de enero. Esta vez Renfe, la Generalitat y Adif respiran: el servicio se ha restablecido, pero la semana deja una docena de puntos dañados, 29 brigadas movilizadas y un nuevo pulso con los maquinistas.

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La R1, la R4 y la R2Nord: así se rompió la red durante seis días

El punto más delicado fue el túnel de plaza Catalunya. Adif trabajó unas 48 horas con tres bombas de extracción para sacar el agua acumulada, y necesitó más tiempo del previsto por las lluvias del lunes. La incidencia dejó la R1, la línea más utilizada de la red, sin servicio desde el sábado 3 hasta el mediodía del martes 6 de octubre.

La R4 funcionó a medias entre Sant Vicenç de Calders y la estación de Sants. El resto del recorrido hasta Manresa no se restableció hasta el miércoles por la noche, tras el plantón de los maquinistas. Cerca de Sabadell Sud, el agua arrastró parte del balasto —la capa de piedra que sostiene las vías— y acumuló material junto a los raíles.

Los daños se repiten línea a línea. Un desprendimiento afectó al cableado del puente sobre la C-58; en Montcada i Reixac las piedras retenidas por las mallas impidieron el paso; en Castellbell i el Vilar, un árbol cayó sobre la vía. La R2Nord perdió el tramo entre Granollers Centre y Maçanet-Massanes, con los raíles desprotegidos unos cinco días entre Granollers y Cardedeu. La R11 estuvo cerrada hasta el jueves por un árbol en Caldes de Malavella.

El gestor ferroviario Adif ha movilizado en Catalunya 29 brigadas, más de 110 operarios y unas 71 unidades de maquinaria —camiones excavadoras y grúas— para estabilizar taludes y reponer cables.

Seis días de cortes, 250.000 euros y una docena de puntos reparados: la respuesta fue más rápida, pero la factura política con los maquinistas sigue sin pagarse.

El plantón de los maquinistas: la grieta que el temporal no tapa

La crisis de confianza con los maquinistas sigue abierta. Un árbol cayó sobre un tren de Regionals la noche del martes en la R2Sud, entre Vilanova i la Geltrú y Cubelles, y esa incidencia desencadenó el plantón del miércoles por la mañana. El gesto retrasó la reapertura completa de la R4 hasta Manresa.

Pese a todo, la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, aseguró el viernes que la red respondió ‘razonablemente bien’ y que el restablecimiento fue ‘mucho más rápido’ que en Gelida. Adif comparte el diagnóstico: sus medidas desde enero —refuerzo de taludes y túneles, más contratos para talar árboles junto a las vías— han reducido las afectaciones.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto recae sobre el usuario de Cercanías y sobre las arcas públicas. Desde Gelida, Adif acumula una inversión de más de 180 millones de euros en refuerzo de infraestructura y contratos de tala. Los 250.000 euros de esta semana son calderilla frente a esa cifra, pero revelan el patrón: cada temporal obliga a improvisar brigadas, bombas y maquinaria.

La zona cero es el área metropolitana de Barcelona. El túnel de plaza Catalunya, la R1 y la R4 concentran el grueso de los viajeros, y cualquier corte en ese eje multiplica el efecto dominó hacia el Vallès y el Maresme.

Frente al enero negro de Gelida, la respuesta ha sido más ágil. Lo que sigue sin resolverse es la relación con los maquinistas, que ya han demostrado que pueden frenar una reapertura. Adif promete que su capacidad ante ‘episodios excepcionales de lluvias torrenciales’ permite restablecer los tramos ‘con plenas condiciones de seguridad’.

Con el otoño por delante, la temporada de lluvias sigue abierta y el próximo temporal no tardará. La red ha pasado la prueba, pero deja una pregunta incómoda: si cada episodio exige un despliegue como este, el mantenimiento reactivo tiene fecha de caducidad.


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