Precio de la luz repunta este domingo 11 de octubre: 5 horas gratis y picos de 200 €/MWh

El mercado mayorista sube cerca de un 10% respecto al sábado y encadena varios días de tensión. El tramo más caro llega de 19:00 a 20:00, con 234,79 €/MWh, mientras la franja de mediodía se queda casi a cero.

El precio de la luz repunta este domingo 11 de octubre hasta los 141,49 euros por megavatio hora (€/MWh) y encadena varios días de tensión en el mercado mayorista, en pleno puente del Pilar.

Son cerca de un 10% más que los 130 €/MWh del sábado, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE). La jornada queda partida en dos extremos que cuesta conciliar: cinco horas prácticamente gratuitas al mediodía y catorce tramos por encima de los 200 €/MWh. Una brecha que se ha convertido en la firma del mercado eléctrico español de 2026.

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Cinco horas casi gratis y catorce tramos por encima de 200 euros

La ventana barata llega con el sol. Entre las 12:00 y las 17:00 horas el precio se desploma hasta rozar el cero, con mínimos de 1,20 euros y un suelo de 0,52 euros entre las 15:00 y las 16:00, el tramo más barato del día. Es el hueco que abre la generación fotovoltaica y que los consumidores con tarifa regulada aprovechan para concentrar lavadora, lavavajillas, y termo eléctrico. Programar esos electrodomésticos a mediodía puede marcar más diferencia en el recibo que cualquier ajuste de potencia.

El problema es todo lo que rodea ese valle. La noche y la madrugada concentran los picos que elevan la media diaria. El máximo del domingo se sitúa en 234,79 €/MWh entre las 19:00 y las 20:00, y hasta catorce tramos horarios superan la barrera de los 200 €/MWh. La franja de mayor consumo residencial —de ocho a once de la noche— coincide casi entera con los precios más altos.

Quien encienda la calefacción o ponga la secadora a las ocho de la tarde pagará el día más caro justo a la misma hora por la que a mediodía apenas habría pagado nada. La distancia entre ambos extremos supera los 230 euros por megavatio hora.

La misma electricidad que cuesta 0,52 euros a media tarde se paga 234 siete horas después: el mercado retrata en una sola jornada su dependencia del gas.

El patrón no es casual. Se repite desde el verano y responde a la estructura del sistema: cuando el sol y el viento cubren la demanda, el precio se hunde; cuando la noche obliga a arrancar las centrales de ciclo combinado, la factura se dispara. El domingo es un ejemplo de manual.

PVPC o precio fijo: quién nota el repunte y quién lo aplaza

precio luz domingo

El precio del ‘pool’ no llega en bruto al recibo. El PVPC, la tarifa regulada que eligen el 27,4% de los consumidores según la CNMC, toma un 40% de su precio del mercado diario y el 60% restante de una cesta de precios negociados a futuro, un mecanismo diseñado para que la volatilidad del ‘pool’ tenga un impacto menor y más gradual en la factura.

Esa almohada no anula el golpe, solo lo reparte. Un repunte sostenido como el actual acaba trasladándose al consumidor regulado con cierto retraso. A ello se suman otros costes que la tarifa arrastra, entre ellos los asociados a la operación reforzada que Red Eléctrica mantiene desde el apagón de 2025. El resultado es que el encarecimiento acaba llegando también, aunque de forma distinta, al bolsillo del usuario con tarifa regulada.

Los hogares con contrato a precio fijo en el mercado libre viven otra película. Mientras el contrato siga vigente, la subida puntual del mayorista no cambia lo que pagan cada mes: el consumidor queda protegido frente a estos repuntes. El riesgo aparece en la renovación. Cuando toque firmar de nuevo, la comercializadora puede incorporar el encarecimiento acumulado a las nuevas condiciones. Un 37,4% de los hogares tiene, además, una tarifa con el mismo precio a todas las horas, un blindaje que también se revisa en cada prórroga.

El mercado libre no elimina el riesgo del ‘pool’, lo aplaza: la factura llega igual, solo que con la fecha de renovación del contrato.

El gas que empuja la factura: de 30 a 78 euros en el Mibgas

Detrás del repunte eléctrico hay un culpable identificable. El Banco de España señala que el precio del gas natural ha registrado un repunte notable en los mercados europeos durante 2026 como consecuencia de la inestabilidad en Oriente Próximo. La interrupción de rutas marítimas a finales de febrero elevó la materia prima en el Mibgas desde unos 30 €/MWh hasta superar los 50 en marzo y alcanzar los 78 €/MWh en septiembre.

La traslación al mercado eléctrico fue desigual a lo largo del año. En primavera, el peso de las renovables amortiguó el impacto. Con el verano llegó la factura: la menor aportación fotovoltaica y el aumento de la demanda obligaron a recurrir con más frecuencia a los ciclos combinados, la tecnología que fija el precio marginal. El resultado fue un precio medio mayorista de 143 €/MWh en septiembre, su nivel mensual más alto desde febrero de 2023.

El Banco de España cuantifica la asimetría: un aumento de 10 €/MWh en el gas eleva el precio mayorista de la electricidad en unos 15 €/MWh en verano, el doble que en primavera. Es un dato que desnuda el diseño del sistema. España cuenta con uno de los parques renovables más grandes de Europa, pero su mercado marginal sigue anclando el precio a la última planta que entra para cubrir la demanda. Cuando esa planta quema gas, lo paga el conjunto de la factura.

El traslado no se queda en el recibo. El propio Banco de España vincula el encarecimiento del gas y de la electricidad con la presión sobre la inflación durante los meses de verano, un efecto que tensiona el poder de compra de los hogares y complica el margen de maniobra de la política monetaria.

El precedente es conocido. En la crisis energética de 2022, el mismo mecanismo llevó el ‘pool’ a máximos históricos y obligó a intervenir con la excepción ibérica. Aquella medida, el llamado tope al gas, fue una solución temporal que nunca se diseñó como permanente. Ahora el gas vuelve a apretar y el debate sobre el diseño marginalista del mercado reaparece, aunque sin la urgencia política de hace cuatro años.

Las perspectivas no invitan a la calma. Los mercados de futuros anticipan para el cuarto trimestre precios de 141,4 €/MWh para la electricidad y 74,2 €/MWh para el gas, según las estimaciones recogidas por el supervisor. Sin grandes sobresaltos, pero lejos de la calma de otros ejercicios y con la vista puesta en la demanda invernal.

La pregunta abierta no es si el domingo sube —el dato ya está sobre la mesa—, sino cuánto de este repunte es coyuntural y cuánto se ha vuelto estructural. Mientras el gas europeo siga por encima de los 70 €/MWh y la generación renovable no recupere su aportación estival, cada valle de mediodía convivirá con picos nocturnos de más de 200 euros.

El indicador a seguir será el próximo invierno. Si la demanda de calefacción llega con los embalses hidráulicos bajos y la eólica floja, la franja barata del mediodía será el único refugio real para el consumidor regulado. La brecha entre horas casi gratuitas y horas prohibitivas no hará más que ahondarse, y el puente del Pilar habrá servido como adelanto de lo que viene.


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