5Calendario de otoño: qué prendas usar en septiembre, octubre y noviembre, y cuáles guardar sin comprar nada nuevo
Septiembre es el mes bisagra: aunque el calendario ya marque otoño, en buena parte de España las temperaturas siguen siendo veraniegas, con medias que rondan los 20-24 °C y máximas próximas a los 26-28 °C. Por eso no conviene guardar todavía los vestidos de tirantes, las faldas satinadas o los pantalones de lino: basta con sumar una capa. Un cárdigan fino o una camisa blanca abierta sobre un vestido de verano, o un jersey ligero con una falda midi, resuelven las mañanas frescas y los mediodías de calor. En octubre el termómetro baja —máximas cerca de 22-24 °C y mínimas de 14-16 °C— y arrecian las lluvias, así que entran en juego la gabardina, la americana y el calzado cerrado, como botines o mocasines, que estiran la vida de las prendas ligeras.
Noviembre es el mes en que el otoño se toma en serio: las mínimas caen hasta los 10-13 °C y las noches obligan a abrigar de verdad. Aquí manda la regla del tres —capa base ligera, capa intermedia de punto y capa exterior—, que con las mismas prendas del resto de la estación permite responder a cualquier bajón sin recurrir a compras de última hora. La otra mitad de la fórmula es lo que se guarda: solo lo estrictamente veraniego, es decir, ropa de playa y tejidos muy livianos, siempre lavada, seca y doblada en cajas transpirables etiquetadas, con bolsitas de lavanda o cedro contra la humedad y las polillas. Para decidir qué sale del armario, la técnica de los tres montones (conservar, reparar y donar) y una regla sencilla: lo que no se ha puesto en dos años no volverá a ponerse. Ese reparto por meses es, precisamente, lo que convierte estas 20 prendas en un método para no gastar de más.



