El comercio del Bab el-Mandeb vuelve a estar bajo amenaza militar directa. Lo certificó el viernes el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, ante el Consejo de Seguridad: el país ha regresado a una guerra a gran escala.
He repasado su comparecencia y el mapa de la ofensiva. El gobierno reconocido internacionalmente, con respaldo de Riad, lanzó el 4 de octubre la operación Amanecer de Yemen para recuperar todo el territorio que aún controlan los hutíes, incluida Saná y el estrecho. Los combates se concentran en Mocha y Dubab, dos ciudades costeras clave. Desde julio los hutíes mantienen un bloqueo naval declarado contra puertos saudíes y desde septiembre controlan la isla de Mayún, en pleno paso marítimo.
El pulso militar por el estrecho, en cifras
Las magnitudes que maneja Naciones Unidas permiten dimensionar el coste de la vuelta a la guerra:
- 46 civiles muertos y más de 130 heridos desde agosto, muchos de ellos niños, según la ONU.
- Más de 200.000 desplazados desde que la escalada arrancó en septiembre, según la Organización Internacional para las Migraciones.
- El gobierno yemení afirma haber ejecutado 2.750 ataques de precisión en veinticuatro horas y haber “neutralizado” a más de 1.400 combatientes hutíes.
- La coalición liderada por Arabia Saudí asegura haber destruido 136 objetivos militares en territorio hutí.
- Tres ciudadanos saudíes, entre ellos un piloto, murieron el viernes en ataques contra el aeropuerto de Riad. Varias aerolíneas suspendieron vuelos.
Cabe recordar que cada cifra de combate procede de una de las partes y no ha sido verificada de forma independiente. Solo la magnitud humanitaria tiene sello neutral.
“A menos que la guerra se convierta en la realidad permanente de Yemen, el momento de considerar estrategias políticas es ahora.” — Hans Grundberg, enviado especial de la ONU para Yemen, Consejo de Seguridad, 9 de octubre de 2026
Lo relevante del mensaje no es la advertencia, sino el reconocimiento implícito de que la mediación ha perdido tracción. Los avances territoriales del gobierno yemení reducen su incentivo para negociar: nadie se sienta en una mesa desde una posición de fuerza que aún cree mejorable.
Bab el-Mandeb, el cuello de botella que ya reordenó el comercio global
El estrecho de Bab el-Mandeb es uno de los pasos marítimos más estrechos del planeta y la puerta natural entre Asia, el golfo Pérsico y el canal de Suez. Su peso relativo se ha multiplicado este año: con los ataques iraníes prácticamente paralizando el tráfico en Ormuz, según la propia ONU, el mar Rojo ha dejado de ser una alternativa para convertirse en la principal salida del crudo saudí.
Ahí aparece la contradicción que los datos no resuelven. Nadie puede garantizar hoy la seguridad de un convoy en ese tramo, y ambas partes tienen incentivos para mantener la incertidumbre: los hutíes, porque la amenaza al tráfico es su principal palanca frente a Teherán y Washington; Riad, porque necesita demostrar que puede reabrir la ruta sin ceder el control del estrecho.
El precedente de 2015 invita al escepticismo: la coalición saudí bombardeó Saná durante meses sin doblegar al movimiento hutí, y ocho años de guerra dejaron entre 150.000 y 227.000 muertos. La diferencia es que ahora el conflicto está insertado en una guerra mayor entre Estados Unidos e Irán, lo que encarece cualquier cierre prolongado de la ruta.
Debo señalar un riesgo que las cifras no permiten cuantificar: la prima que exigen las aseguradoras navieras. Cuando ese coste sube de forma sostenida, el desvío por el cabo de Buena Esperanza deja de ser una anomalía y se convierte en ruta estándar. El estrecho decide el precio del transporte, y ese precio acaba en la estantería.
“Exigimos a los hutíes que cesen sus ataques contra los gobiernos legítimos de Yemen y Arabia Saudí, y exigimos a Irán que cese todo apoyo a los hutíes.” — Jeff Bartos, embajador de Estados Unidos ante la ONU para Gestión y Reforma, Consejo de Seguridad, 9 de octubre de 2026
Washington, que hasta ahora había evitado implicarse, eleva el tono pero no ha anunciado despliegue alguno. Los hitos a seguir son tres: la próxima sesión del Consejo de Seguridad sobre Yemen, la ofensiva sobre Saná y el comportamiento del Brent. Si el crudo no reacciona, el mercado descuenta que el estrecho sigue abierto.
🌍 El impacto en España y Europa
Para el lector español la conexión es indirecta, pero real: el mar Rojo es la puerta de entrada de buena parte del textil, la electrónica y los componentes industriales que llegan de Asia.
- Euríbor: si el encarecimiento del flete y del crudo reaviva la inflación energética, el BCE tendrá menos margen para seguir bajando tipos. Un Euríbor a doce meses estancado se traduce en cuotas hipotecarias variables sin alivio.
- Inflación y consumo: el sobrecoste del transporte marítimo presiona los precios de los bienes importados justo cuando la desinflación europea avanzaba.
- Tejido exportador: las empresas españolas con cadenas de suministro asiáticas afrontan retrasos y sobrecostes; navieras y petroleras integradas son las principales beneficiarias.
- Política europea: una escalada prolongada reforzaría el argumento de Bruselas para acelerar la diversificación de rutas y proveedores energéticos.





