Nuevo radar de adelantamientos: multa de 200 euros y hasta 4 puntos por invadir la línea continua

El dispositivo SV3 combina sensores en el asfalto con cámaras de alta resolución para grabar cada adelantamiento prohibido en clips de quince segundos. La DGT sigue de cerca este tipo de tecnología, aunque no ha anunciado su despliegue en España.

El nuevo radar de adelantamientos ya graba la maniobra completa sobre la línea continua en Italia. La misma infracción se sanciona en España con 200 euros y hasta cuatro puntos del carnet.

La red de la DGT combina equipos fijos, móviles, helicópteros Pegasus y dispositivos veloláser de la Guardia Civil. Faltaba una pieza: la que demuestra un adelantamiento prohibido sin que lo vea un agente. Ese era, exactamente, el problema.

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Qué es el SV3 y cómo detecta un adelantamiento ilegal

El sistema se llama SV3, aunque se ha popularizado como sorpassómetro. Está en uso en la región italiana de Calabria y junta tres piezas: sensores en el asfalto, cámaras de alta resolución y un software de inteligencia artificial. Esa mezcla le permite localizar el instante exacto en el que un vehículo cruza la línea continua para adelantar a otro coche.

No se limita a captar la infracción: la graba en un vídeo de unos quince segundos que después funciona como prueba documental para la denuncia. La inteligencia artificial identifica el tipo de vehículo, su matrícula,, el carril utilizado y la posición exacta de la maniobra.

Con esos datos se genera un expediente que revisan los agentes de tráfico. La máquina documenta. La decisión de sancionar sigue siendo humana. En España, ese expediente acabaría en el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (CTDA), que tramita las multas captadas por medios automáticos.

La clave no es la velocidad, sino la maniobra: este radar graba quince segundos de adelantamiento prohibido que antes solo podía demostrar un agente presente en la carretera.

Dónde funciona ya y qué margen tiene la DGT en España

radar línea continua

Según las autoridades italianas, el SV3 es una evolución del radar de línea continua que ya existe en varios países europeos. En España, ese dispositivo se emplea únicamente para detectar incorporaciones indebidas al carril principal. El nuevo aparato amplía la función y apunta al adelantamiento.

En Italia se ha colocado en carreteras de alta siniestralidad: vías de montaña con baja visibilidad, curvas ciegas y rectas con adelantamientos a velocidades elevadas. Cuando el sistema capta una maniobra de ese tipo, la infracción puede calificarse como conducción temeraria. En España, esa calificación implica 500 euros de multa y la retirada de seis puntos, según cómo se valore la maniobra y las circunstancias en las que se produjo.

Por ahora, el dispositivo solo opera en territorio italiano. Su funcionamiento ha despertado el interés de otros países europeos, entre ellos España, donde la DGT sigue de cerca este tipo de innovaciones aplicadas al control del tráfico. No hay fecha ni confirmación oficial de un despliegue en las carreteras españolas.

Los radares de línea continua que ya operan en España se concentran en la Comunidad de Madrid, con cuatro equipos en las autovías A-1, A-2, A-42 y A-6. El sistema combina dos cámaras sincronizadas: una vigila el carril de aceleración y otra el principal. Si un vehículo se incorpora antes de que acabe la línea continua, el dispositivo confirma el incumplimiento y envía la denuncia al CTDA. Aquí, de momento, solo cuatro.

Cómo evitar la multa: lo que ya se sanciona hoy en España

No hace falta esperar al SV3 para llevarse la sanción. Invadir la línea continua para adelantar es ya una infracción grave del Reglamento General de Circulación, castigada con 200 euros y cuatro puntos. La maniobra no se considera un descuido: se entiende que el conductor ignora una señalización que existe porque la visibilidad no permite adelantar con seguridad.

La línea continua no se pisa. La norma admite excepciones concretas, como el acceso a un inmueble o a un garaje, siempre que la maniobra se haga sin poner en riesgo al resto de usuarios. Fuera de esos supuestos, cualquier adelantamiento sobre línea continua es sancionable, lo vea un agente o lo grabe una cámara.

  • Adelantamiento sobre línea continua: 200 euros y cuatro puntos del carnet.
  • Maniobra valorada como conducción temeraria: 500 euros y seis puntos.

Esperar a la línea discontinua y a un tramo con visibilidad suficiente es la única forma de no depender de ningún radar. El adelantamiento sigue concentrando algunos de los siniestros más graves de la carretera convencional, y esa es la razón por la que la industria lleva años intentando automatizar su control.

Análisis: la infracción más difícil de demostrar, ahora en vídeo

Hay un motivo de peso para ese interés. Un exceso de velocidad se mide con un cinemómetro; una invasión de la línea continua depende, hasta ahora, de que un agente la vea y la describa en el boletín de denuncia. El SV3 convierte la maniobra en un dato objetivo: quince segundos de vídeo, una matrícula y una posición exacta.

Eso no convierte la medida en un afán recaudatorio. El adelantamiento sobre línea continua está detrás de algunos de los siniestros más graves de la red secundaria, y la línea continua existe justo donde la visibilidad no da garantías. Automatizar la prueba ataca el punto débil del sistema: la falta de testigos.

La letra pequeña está en los límites. Un vídeo generado por inteligencia artificial y revisado por un agente debe superar los mismos filtros que cualquier denuncia automatizada: notificación correcta, identificación del conductor y respeto al procedimiento. En ciudades como Pamplona ya funcionan radares con inteligencia artificial capaces de detectar hasta diez infracciones distintas, pero el SV3 no está en España. La DGT lo mira; no lo ha comprado.

Para el conductor, el mensaje es el de siempre. Si la línea es continua, no hay maniobra que valga, ni siquiera en ese tramo donde todos adelantan y nadie se lleva una multa. El radar no avisa.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Un radar graba de forma automática el adelantamiento que invade la línea continua; el SV3 ya opera en Calabria (Italia).
  • Sanción económica: 200 euros por adelantar sobre línea continua; hasta 500 euros si se califica como conducción temeraria.
  • Puntos del carnet: Cuatro puntos; hasta seis en el supuesto de conducción temeraria.
  • Entrada en vigor: El dispositivo ya funciona en Italia. Sin fecha ni confirmación oficial para España.

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