EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Plus Ultra reduce de cinco a dos sus vuelos semanales entre Madrid y Buenos Aires entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre.
- ¿Quién está detrás? La aerolínea española, condicionada por las obras y las restricciones de pista en el aeropuerto de Ezeiza y por el encarecimiento del combustible.
- ¿Qué impacto tiene? Los pasajeros con billete emitido afrontan cancelaciones y reprogramaciones de hasta 20 días; la compañía ofrece reembolso o alternativas.
Plus Ultra recorta de cinco a dos sus vuelos semanales entre Madrid y Buenos Aires. La reducción, que se aplicará entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre, deja la ruta un 60% por debajo de su capacidad apenas tres meses después del anuncio oficial de inauguración.
La decisión se conoció en Argentina el 7 de octubre, cuando la prensa local consultó a fuentes de la compañía. Al día siguiente ya había pasajeros con quejas: cancelaciones, reprogramaciones y, en al menos un caso, una reserva trasladada 20 días más allá de su fecha original. Vaya con el estreno.
Dos vuelos semanales: el calendario exacto del recorte
El calendario difundido por la aerolínea es preciso. Del 19 de octubre al 13 de diciembre, Plus Ultra operará dos frecuencias semanales en cada sentido, frente a las cinco que venía volando. El grueso del problema se concentra entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, el tramo en el que la pista principal del aeropuerto de Ezeiza funcionará con una longitud reducida.
Los desvíos por esas restricciones obligan a incorporar escalas técnicas en Montevideo. Eso alarga los tiempos de vuelo, complica la planificación de tripulaciones, y dispara los costes operativos. A eso se suma el encarecimiento del combustible, que la compañía cita como segundo factor del ajuste. La infraestructura manda.
La aerolínea no ha precisado públicamente cuándo recuperará las cinco frecuencias, tal y como recoge el calendario publicado por la compañía. Ese documento solo llega hasta el 13 de diciembre y deja sin respuesta la gran pregunta de la ruta: qué ocurrirá con la temporada alta del verano austral, el periodo de mayor demanda y de tarifas más altas.
Ezeiza, Montevideo y el contraste con el optimismo de septiembre
El giro llama la atención por el punto de partida. A finales de septiembre, el responsable de Plus Ultra en Argentina, Hugo Díaz, señalaba que el enlace volaba con una ocupación superior al 93% y más de 45.000 billetes emitidos, y confirmaba que la compañía estudiaba ofrecer vuelos diarios en 2027. Dos semanas después, más de la mitad de la operación se cae del calendario.
Una ruta que vendía el 93% de sus asientos no se recorta por capricho: se recorta cuando el aeropuerto de destino no garantiza que el avión pueda volver a tiempo.
Ya el 8 de julio la compañía había advertido de que mantendría sus servicios con una escala técnica en Montevideo. La diferencia es de grado: la escala deja de ser una excepción y se convierte en la norma durante ocho semanas seguidas.
Los afectados son, en su mayoría, viajeros que ya habían comprado su billete. Plus Ultra no ha publicado un calendario general de normalización para todos ellos, aunque sí ofrece alternativas que incluyen el reembolso íntegro del importe. La gestión se está haciendo vuelo a vuelo, con listas de espera en las dos frecuencias que sobreviven.
En esta redacción entendemos que el problema no es de demanda, sino de infraestructura ajena. Ezeiza concentra la mayor parte del tráfico internacional de Argentina y arrastra obras que ninguna aerolínea puede esquivar por mucho que llene el avión. El corredor Madrid-Buenos Aires se reparte entre operadores españoles y sudamericanos, y cada asiento que desaparece presiona las tarifas de quienes mantienen sus frecuencias.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto inmediato recae sobre un tramo muy concreto: ocho semanas con dos únicas salidas semanales en cada sentido. Para quien tenga billete entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre, la recomendación práctica es contactar con la aerolínea antes de la fecha de salida, confirmar si su vuelo sigue en pie y resolver el reembolso o la reprogramación con antelación. La zona cero es Ezeiza, pero el efecto se extiende a Montevideo, escala técnica obligada que añade tiempo a cada rotación.
El dato que resume la operación es el salto de cinco a dos frecuencias: un 60% de recorte en una ruta que hace dos semanas vendía el 93% de sus asientos. El precedente más cercano está en la propia compañía, que el 8 de julio ya había reconocido que mantendría la operativa con escala técnica en Montevideo. Lo que entonces era una previsión de verano se ha convertido en un tijeretazo de otoño.
El riesgo es claro. Si las obras de Ezeiza se alargan más allá del 13 de diciembre, el recorte tocará la temporada alta del verano austral, cuando el corredor mueve más pasajeros y las tarifas alcanzan su máximo anual. Plus Ultra no ha dado fecha para recuperar las cinco frecuencias. Ese silencio es hoy la principal incógnita de la conexión.
Habrá que seguir el próximo calendario que publique la aerolínea para noviembre y diciembre. Hasta entonces, la ruta que empezó a volar el 23 de mayo y se presentó en sociedad el 21 de junio vive su primera prueba de fuego: sostener la operación cuando el aeropuerto de destino pone las reglas.




