Terminar el día adecuadamente es tan importante como empezarlo, aunque muchas veces no le demos la importancia que se merece. Adoptar rutinas nocturnas saludables nos ayudará a descansar mejor y a despertarnos por la mañana con más energía.
No obstante, al contrario que durante el día, estas rutinas deben ser relajadas para ayudar a la mente a desconectar poco a poco y reducir el estrés. De este modo, no es cuestión de ponernos tareas rígidas, sino de sentar las bases de hábitos reparadores.
¿Qué son las rutinas nocturnas saludables?
Las rutinas nocturnas saludables consisten en hábitos que repetimos cada noche y que nos aportan beneficios a nuestra salud tanto física como mental. Estas ayudan, entre otras cosas, a reducir el estrés, conciliar mejor el sueño, prepararnos para el día siguiente y gozar de sensación de control.
A la hora de crear rutinas, cada quién lo hará en función de lo que necesite o más se adapte a su estilo de vida. Sin embargo, existen algunas rutinas nocturnas saludables e universales que todo el mundo puede practicar.
1. Desconectar del trabajo y adoptar la cultura del descanso
Marcar un límite claro entre el trabajo y el tiempo personal es una de las primeras rutinas nocturnas saludables que se recomiendan. Adoptar la cultura del descanso nos ayudará a desconectar de las tareas del día a día y reducir la rumiación mental, o lo que es lo mismo, darle vueltas sin parar a nuestros pensamientos.
2. Planificar el día siguiente sin agobios
Planear lo que hay que hacer al día siguiente es otra de las rutinas nocturnas saludables que podemos poner en práctica. Eso sí, sin agobios. Podemos desde dejar la ropa preparada hasta repasar nuestra agenda. De esta forma, no tendremos que improvisar tanto al día siguiente y seremos más productivos.
Habituarse a organizarse para lograr una mayor productividad es una de las cuestiones que se tratan en la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, por lo que puedes consultar su página si necesitas aprender más.
3. A partir de ciertas horas, fuera las pantallas
Una de las rutinas nocturnas saludables que más se recomienda poner en práctica es alejarse de las pantallas antes de irnos a dormir. La luz azul mantiene activo el cerebro e interfiere en la producción de melatonina, por lo que no nos permite desconectar.
Hay que procurar, por tanto, dejar las pantallas, al menos, media o una hora antes de irnos a acostar. Sustituirlas por la lectura o escuchar música nos ayudará a conciliar el sueño antes y a dormir mejor.
4. Las rutinas nocturnas saludables consisten en relajarse
¿Sabías que a las actividades que nos ayudan a relajarnos también se consideran actividades productivas? Esto se debe a que mejoran nuestro estado de ánimo y nos preparan para retomar nuestros quehaceres con fuerza.
Algunas rutinas nocturnas saludables consisten en meditar, realizar estiramientos suaves o simplemente darnos una ducha caliente. Con ellas, el cuerpo no tarda en relajarse y la mente en entrar en modo de descanso.
5. Crea un entorno que invite al descanso y establece horarios regulares
Crear un espacio que nos invite a descansar conseguirá que nuestra mente se prepare para descansar. Mantener el dormitorio limpio y ordenado, con una iluminación tenue, se pueden considerar rutinas nocturnas saludables si las mantenemos en el tiempo.
Además, relacionado con esto, fijar horarios regulares para, por ejemplo, ponernos a leer antes de ir a dormir o cualquier otra actividad, mejorará la calidad del sueño, ya que nuestro cuerpo entra en modo automático si se repiten con frecuencia.
Crear rutinas nocturnas saludables, como ves, no es nada complicado, al contrario. Con un poco de compromiso y repitiéndolas habitualmente, no nos costará en absoluto adoptarlas y notaremos una mejoría en cómo descansamos y en cómo vivimos el día a día.




