Repsol ha atravesado un primer trimestre complejo con unos resultados generales que han sido ligeramente inferiores a lo esperado. Esta situación ha sido recogida por los analistas de RBC que sostienen que esta situación se debe a un negocio de producción y exploración de crudo debilitado. Sumado a que la empresa (al igual que el resto de energéticas dedicadas a commodities) ha experimentado problemas en el corazón de sus beneficios: el refino, por desajustes entre los tiempos en los que se compra el crudo y se venden productos refinados, debido a la volatilidad de los precios de la materia prima. No obstante, el refino, quitando esos ajustes más técnicos, ha continuando siendo el motor de la compañía.
Aún así, RBC recomienda Sobre ponderar con un precio objetivo de 32 euros la acción, debido a que los analistas siguen apuntando a que los márgenes de refino continuarán altos durante el periodo 2026-2027 por la guerra de Irán, al igual que un margen de caja y el potencial IPO o spin-off de su upstream en Estados Unidos.
Repsol: la volatilidad de los precios del crudo le ha pasado factura
En este sentido, el informe de RBC, firmado por el analista Biraj Borkhataria apunta a que esta combinación de efectos basado en un bajo upstream y un refino que ha experimentado desajustes en sus márgenes , ha dado pie a una previsión a la baja de sus estimaciones. En concreto, los canadienses estiman que este primer trimestre de 2026 podría haber bajado un 2% respecto al consenso del mercado, pasando de 1.090 millones de euros a 985 millones.

Según el informe, el negocio industrial, donde se encuentra el refino ha sostenido el periodo con una estimación de alrededor de 530 millones de euros; mientras que el upstream palidecería alcanzando los 334 millones, por debajo de lo esperado por el mercado.
Poniendo el foco en el área de refino, el corazón de los beneficios de la compañía, Repsol muestra unas cifras aceptables con un margen medio de 10,9 dólares por barril, en línea con el trimestre anterior, sumado a que se espera que en abril este margen se sitúe en los 11,5 dólares por barril, aunque con bastante volatilidad.

El punto de la volatilidad es clave, ya que estos márgenes mencionados aunque sean buenos sobre el papel, no se trasladan completamente a la realidad. Este factor se debe a que la volatilidad del crudo ha sido tan alta que ha habido desajustes por el tiempo entre el precio al que se compra el crudo y el precio al que se venden los productos refinados.
Repsol, Galp y TotalEnergies: las mejor posicionadas ante el conflicto de Irán
Este es un factor que, en general, parece haber afectado a todo el sector del refino durante el primer trimestre y no solo Repsol; aunque en su caso concreto el informe apunta a que podría estar más afectada que otras compañías (especialmente dentro de Estados Unidos) debido a que es una petrolera costera es decir depende más del crudo importado. Por lo que, tiene dificultades en capturar esos márgenes teóricos a la realidad por cuestiones de ajustes logísticos y técnicos. Es decir, estamos ante un trimestre «desordenado» para los analistas.
En cambio, la parte de upstream (exploración y producción) es mucho más sencilla de entender, ya que ha sido el principal punto débil del trimestre. En este sentido, simplemente la producción ha quedado por debajo de lo previsto debido a impactos puntuales, lo que explica la menor contribución de esta división y el ajuste a la baja en las estimaciones de beneficio.
Trimestre flojo, estrategia sólida
No obstante, pese a esta coyuntura de volatilidad, donde en la última parte del trimestre a influido mucho el conflicto de Irán, no implica que Repsol no pueda beneficiarse de la situación, todo lo contrario ya que actúa como un posible catalizador para su crecimiento. En este sentido, RBC señala que Irán ha provocado disrupciones relevantes en el sistema de refino de Oriente Medio, lo que podría traducirse en una reducción de inventarios y contribuir a sostener los márgenes de refino. Este factor refuerza la idea de que, aunque el trimestre no haya reflejado plenamente el potencial del entorno, las perspectivas para los próximos años siguen siendo favorables.
Por otro lado, RBC sigue teniendo una visión optimista en sus previsiones de precios del petróleo, incorporando un escenario de largo plazo de 80 dólares por barril para el Brent (frente a 70 dólares anteriormente).

Además, el informe destaca la sólida generación de caja de la compañía, con una rentabilidad por flujo de caja libre estimada en torno al 11% en 2027, por encima de la media del sector. A ello se suma un posible catalizador estratégico, ya que Repsol ha planteado la opción de sacar a bolsa su negocio de upstream en Estados Unidos en la segunda mitad de 2026, lo que podría contribuir a poner en valor esta división.
En definitiva, el último trimestre tiene un balance mixto para Repsol, ya que la compañía se queda entre un refino bueno pero con una dificultad en la captura de los márgenes de refino; sumado a que su upstream ha sido débil. Una situación que parece ser coyuntural y no estructural.




