Picalagartos o Ginkgo: cuál es la mejor azotea para ver el atardecer en la Gran Vía

En plena Gran Vía, dos azoteas se reparten la corona del atardecer madrileño: Picalagartos y Ginkgo. Te contamos cuál gana en vistas, ambiente y precio para que no cometas el error de elegir sin saber.

¿De verdad hay que gastar una fortuna para ver el mejor atardecer desde la Gran Vía? En Madrid, dos azoteas llevan años disputándose ese título sin que nadie se atreva a dar un veredicto claro: Picalagartos y Ginkgo Sky Bar, dos rooftops con personalidades radicalmente distintas y fans incondicionales en ambos bandos.

Lo que pocos saben es que la orientación del edificio lo cambia todo. No todas las azoteas de la Gran Vía ven caer el sol en el mismo punto del horizonte, y eso marca una diferencia brutal entre una experiencia de Instagram y un atardecer que te deja sin palabras.

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Picalagartos, la azotea de la Gran Vía que lo empezó todo

Picalagartos Sky Bar lleva siendo referencia en la Gran Vía desde que abrió en el Hotel NH Collection Gran Vía, en el número 21 de la calle. Su nombre es un guiño literario a Valle-Inclán y a las tabernas bohemias del Madrid de principios del siglo XX, algo que ya dice mucho del espíritu del lugar. Nueve plantas sobre el asfalto, vistas 360 grados y acceso libre sin reserva: una fórmula que sigue funcionando.

La gran ventaja de Picalagartos es que miras la Gran Vía desde dentro, como si fuera un escenario a tus pies. Al atardecer, la luz dorada rebota en las fachadas modernistas de la avenida y convierte el paseo en una postal imposible de mejorar con filtros. Llegar pronto es clave: en verano, la azotea se llena antes de las 20:00 horas.

Ginkgo Sky Bar y la azotea que mira más allá de la Gran Vía

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Ginkgo Restaurante & Sky Bar está en el extremo opuesto, en la planta 12 del Hotel VP Plaza España Design, justo donde la Gran Vía desemboca en la Plaza de España. Esta azotea tiene algo que Picalagartos no puede ofrecer: el horizonte abierto hacia el Palacio Real, la Casa de Campo y la sierra de Madrid al fondo. Doce plantas de altura, piscina de fondo transparente y ambiente más exclusivo que su rival de la Gran Vía.

El precio, sin embargo, es notablemente más alto. La experiencia en Ginkgo exige reserva previa y un consumo mínimo que ronda los 60 euros por pareja, lo que la aleja del turista espontáneo y la acerca a una velada planificada. A cambio, el espectáculo visual al caer el sol hacia la Sierra de Guadarrama no tiene competencia en toda la Gran Vía.

El atardecer en Madrid: cuándo y desde dónde verlo mejor

La Gran Vía está orientada de este a oeste, lo que significa que el sol se pone exactamente en la dirección hacia la que mira Ginkgo: hacia la Plaza de España y la sierra. Picalagartos, en cambio, está en el tramo inicial de la Gran Vía, más cerca de Alcalá, y su atardecer es más urbano que natural. No es peor, es diferente: uno regala cielo abierto y montañas, el otro regala arquitectura y movimiento de ciudad.

En términos de luz, el mejor momento en cualquiera de las dos azoteas llega entre las 20:30 y las 21:30 horas en verano, cuando el sol baja justo por encima de los edificios y tiñe Madrid de naranja. En invierno, el atardecer en la Gran Vía adelanta su mejor momento a las 18:00, y el frío reduce la competencia por los mejores sitios.

Precios, reservas y lo que nadie te cuenta de estas azoteas

Una de las diferencias más prácticas entre ambas azoteas es el modelo de acceso. En Picalagartos no hay entrada: pagas lo que consumes, y un cóctel ronda los 12-15 euros. En Ginkgo la experiencia está más ritualizada, con carta de sushi, coctelería de autor y un ambiente que exige un poco más de planificación. Ambas están en el radar de Google Discover como experiencias de la Gran Vía que generan contenido viral cada primavera y cada verano.

Lo que nadie suele mencionar es que en días de cielo despejado con calima, la visibilidad desde Ginkgo hacia la sierra puede reducirse considerablemente, mientras que Picalagartos sigue luciendo espectacular porque su encanto no depende del horizonte lejano sino de la arquitectura inmediata de la Gran Vía.

CriterioPicalagartosGinkgo Sky Bar
Planta / altura9ª planta12ª planta
Tipo de vistaGran Vía y tejados urbanosPlaza España, Palacio Real, sierra
AccesoLibre (sin reserva)Reserva previa recomendada
Precio orientativo12–15 € (cóctel)~30 € por persona mínimo
Mejor paraPlan espontáneo y urbanoVelada especial y vistas abiertas

El futuro de las azoteas en la Gran Vía de Madrid

Madrid no para de crecer hacia arriba. En los últimos dos años, la Gran Vía ha visto nacer nuevas terrazas como La Pérgola en The Principal o Ella Sky Bar, lo que convierte la avenida en la ruta de rooftops más competida de España. Esto es buena noticia para el visitante: más oferta obliga a más calidad y a precios más razonables en todos los espacios.

El consejo de cualquier experto en ocio urbano madrileño es claro: si es tu primera vez, empieza por Picalagartos para entender la Gran Vía desde dentro; si ya la conoces y quieres el mejor atardecer con vistas a la sierra, reserva en Ginkgo con antelación. En cualquier caso, llega siempre antes de que el sol toque los tejados. Madrid al atardecer, desde cualquiera de estas dos azoteas, es una experiencia que no caduca.


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