La puntualidad ha sido siempre una de las críticas principales a Renfe. Es un problema que han enfrentado tanto en sus servicios de Cercanías como en el de alta velocidad, pero según los datos del informe de la empresa, tras dos meses complicados en enero y febrero —marcados sobre todo por el mal clima y los límites de velocidad impuestos por Adif tras el accidente en Adamuz, han recuperado su dato tradicional en marzo, aunque este sigue siendo negativo.
En el primer trimestre, el 31,5% de los trayectos del AVE en todo el país tuvieron, al menos, unos 15 minutos de retraso, un número que supera el 50% en los tres primeros meses del año si se toman en cuenta los retrasos de más de 5 minutos. Además, considerando los viajes que se verían marcados si se toma en cuenta la normativa que ha aprobado el Senado como parte de la nueva Ley de Movilidad Sostenible, el 16% de los viajes realizados durante estos tres meses estarían sujetos al pago de indemnización.
De momento, han conseguido evitar aplicar esta norma, señalando que sería necesario cambiar la normativa del sector para que la misma aplique también a los dos rivales de la empresa en la alta velocidad: Ouigo e Iryo. De hecho, marcada por la situación de la alta velocidad, la empresa ha dejado de pagar las indemnizaciones del sector para evitar problemas con los límites de velocidad y el resto de las medidas tomadas por Adif tras el accidente.

En cualquier caso, las fechas de mayor tensión para el sistema están aún por llegar, pues el verano apenas empieza. Aunque la primera prueba de estrés anual del sistema de alta velocidad en España es Semana Santa, lo cierto es que la temporada de verano es siempre de mayor movimiento. Esto ocurre tanto por los visitantes de otros territorios como por los españoles que viajan por el país.
LA PUNTUALIDAD DE RENFE HA MEJORADO EN MARZO
La mejor noticia para Renfe es que, a pesar de los problemas de la empresa en el primer trimestre, la puntualidad de marzo ha sido mejor que la de enero y febrero. A la espera de los datos de abril, que incluyen los momentos de mayor movimiento en Semana Santa, lo esperado es que sigan equilibrando los tiempos, aunque el problema de la puntualidad de la empresa pública es especialmente señalado por los usuarios.
También es cierto que, a pesar de los problemas de puntualidad que tanto señalan los usuarios, el crecimiento del sector hace más difícil que los trenes cumplan con sus tiempos. La realidad es que, mientras más trenes haya en las vías, más difícil será que cumplan con los tiempos, pues ha ocurrido que alguno de los tres operadores tiene una incidencia de más de una hora que termina afectando a todo el servicio.
Por otro lado, es cierto que todo el sistema de alta velocidad está funcionando más lento de lo que permite su capacidad. Renfe, Ouigo e Iryo han asumido que se trata de una situación delicada, y que sus trenes, en promedio, tardarán 25 minutos más por viaje de lo que tardaban en 2025 debido a las limitaciones que tiene el sistema tras el accidente.
RECUPERAR EL VIAJE DIRECTO A MÁLAGA
Por otro lado, se espera que la empresa dé otro paso en la búsqueda de la normalidad este mes. Todo apunta a que en la última semana de abril se abrirán de nuevo los viajes directos a Málaga, con Ouigo e Iryo habiendo puesto ya en venta los billetes de esta ruta pensando en el puente del Día del Trabajador.

Aunque de momento Renfe era la única de las operadoras del sector que mantenía la ruta funcionando —realizando parte del viaje con un servicio de autobús complementario—, poder llegar de forma directa parece una mejor noticia. A pesar de todo, la empresa seguramente preferirá volver a sus viajes directos, pues se reduce el tiempo de trayecto en cada una de las empresas del sector.
SALIR DE NUEVO DE LOS NÚMEROS ROJOS
Por otro lado, desde Renfe hay motivos para preocuparse. La empresa había salido de números rojos en 2025 tras años de pérdidas empujadas por la caída en los precios causada por la competencia y la división del mercado; habían conseguido volver a un dato positivo. En este panorama, el dato de 2026 preocupa por la merma en la ocupación de los trenes tras el accidente de Adamuz.
Esto hace de la puntualidad del servicio de alta velocidad un punto clave para la empresa. Es de esperar que sigan persiguiendo la mejora de todo el servicio, pero también es cierto que ha sido una tarea imposible para la empresa y que sigue siendo demasiado fácil toparse con una incidencia en todo el servicio.




