Naturgy está posicionándose como una empresa con un alto valor defensivo gracias a su negocio en redes, sumado a que tiene una política de dividendos muy rentable para los accionistas. Todo un conjunto de factores que han dado pie a que Renta 4 cambie su tesis de inversión de Mantener a Sobre ponderar con un precio objetivo de 30 euros la acción. Aún así, existen ciertos riegos en su estrategia como la salida de accionistas importantes como CVC (un 13,8% de las acciones) o la renovación de concesiones a Brasil a partir de 2027.
Naturgy prioriza la visibilidad sobre el crecimiento
En este sentido, Renta 4 apunta a que la compañía energética a nivel operativo destaca por la estabilidad, debido a que el 50% del EBIDTA de la empresa proviene de redes reguladas, que se traduce en visibilidad y menor volatilidad. No obstante, el informe también refleja que el EBITDA de Naturgy se mantiene prácticamente plano, pasando de 5.4575 millones de euros en 2023, con una previsión de alcanzar hasta los 5.323 millones en 2026, con una tasa de crecimiento interanual prácticamente nula del 0,2%.
Este fenómeno sugiere que Naturgy no es una empresa que abogue por el crecimiento agresivo sino por la estabilidad. Además de que cuenta con un beneficio neto que se mantiene en niveles similares, con un valor de alrededor de 1.900 -2.000 millones de euros.

Además, el informe del banco de inversión, siguiendo esta línea, ha destacado como un elemento positivo la composición equilibrada del negocio de Naturgy, ya que esta combina actividades reguladas basadas en redes de España y Latinoamérica con negocios liberalizados pero con una baja exposición a los precios de la energía. Por lo que en caso de que haya posibilidades de crecimiento (aunque este actualmente no sea el enfoque de la empresa por su perfil defensivo), vería de la mano de la expansión de renovables, con inversiones en baterías, biometano, repowering e hibridación.
Por otro lado, el informe destaca que Naturgy cuenta con una atractiva política de dividendos. En este sentido, la compañía ofrece una rentabilidad por dividendo del 7,5% en 2026, con el objetivo de llegar al 7,9% cara al periodo de 2027-2028. Todo esto gracias a un dividendo mínimo de 1,80 euros la acción, con estimaciones de hasta 2 euros. Se trata de una estrategia que busca remunerar al accionista, pero que requiere de un alto volumen de caja para sostenerla.
En este sentido, Naturgy cuenta con un flujo de caja libre que ha pasado de 2.690 millones en 2025 hasta una estimación de tan solo 613 millones de euros en 2026 debido al aumento del capex de la compañía rozando los 2.100 millones. No obstante, Renta 4 estima recuperación en este flujo de caja superando para el periodo 2027-2028 los 2.000 millones. Es decir, la compañía, a ojos de los analistas, tiene capacidad para sostener sus dividendos aunque con cierta volatilidad; aunque también recuerda que Naturgy cuenta con una deuda neta estimada de 13.546 millones y un ratio deuda/EBITDA de 2,5 veces, un valor razonable dentro del sector.

No obstante, acompañada a esta estabilidad, también vienen ciertos riesgos que pueden hacer peligrar a este modelo defensivo, como es el caso de la salida de accionistas importantes como CVC (que ostenta una participación del 13,8%), cambios regulatorios, evolución de divisas en Latinoamérica o la renovación de concesiones en Brasil a partir de 2027.
En definitiva, Renta 4 no recomienda a Naturgy Sobre ponderar porque se espere de ella un gran crecimiento financiero; sino porque está apostando por una política defensiva enfocada en la rentabilidad y protección del accionista por encima del crecimiento, que le aporta visibilidad a la compañía.




