¿Alguna vez te has preguntado por qué es importante el estilo de vida que llevamos? Nuestros valores definen nuestras acciones, por lo que, para estar en paz con nosotros mismos, debemos vivir acorde a ellos. Diseñar tu estilo de vida ideal no es solo una forma de asegurar esto, también te ayuda en tus decisiones y en los objetivos que te propones.
Por todo ello, es aconsejable que te detengas y plantees como sería tu estilo de vida ideal, con el fin de llevarlo a cabo.
¿A qué nos referimos con estilo de vida ideal?
El estilo de vida, como su propio nombre indica, reúne nuestros principios y los relaciona con cómo vivimos. Por eso, no existe un modelo único y cada forma de vivir dependerá de cada persona. Así pues, tu estilo de vida ideal no será el mismo que el de tus conocidos o tus seres queridos, y no tiene por qué serlo ni basarse en ellos.
Para diseñar un estilo de vida que vaya contigo es importante tener en cuenta nuestras circunstancias, entre las que se encuentran nuestro trabajo, estado de salud, relaciones o metas personales. También importa el entorno y el tiempo libro de que dispongamos. De esta manera, pondrás las bases para diseñar tu estilo de vida ideal.
1. Piensa y ten claros tus valores
A la hora de diseñar tu estilo de vida ideal debemos pensar y reflexionar sobre lo que nos importa, cuáles son nuestros valores y principios. De ellos dependerá buena parte de las decisiones que tomarás.
La libertad o el crecimiento personal son un ejemplo de valores, pero cada persona tiene los suyos. Tenerlos claros resulta fundamental para un estilo de vida coherente y para evitar actuar o vivir como otros esperan que lo hagas.
2. Visualiza cómo te gustaría que fuera tu vida
Pensar en cómo sería un día perfecto para ti te será de gran ayuda a la hora de diseñar tu estilo de vida ideal. Cuestiones como qué tipo de trabajo tendrías o dónde vivirías te aclararán bastante las ideas. Esto forma parte del desarrollo personal y algunas fundaciones como La Caixa explican cómo planificar objetivos para conseguirlo.
3. Fija prioridades para diseñar tu estilo de vida ideal
Una vez que ya sabes lo que quieres o cómo te gustaría que fuera tu vida, es necesario priorizar tus pasos. No se pueden hacer todos los cambios al mismo tiempo, por lo que lo aconsejable es empezar poco a poco, decidir el ámbito que quieres cambiar primero y enfocarte en él. Así, avanzarás de manera progresiva y, lo más importante, diseñar tu estilo de vida ideal será progresivo.
4. Adopta hábitos diarios y coherentes
Cuando se tienen claros los objetivos, crear hábitos resulta mucho más sencillo. Sin embargo, para diseñar tu estilo de vida ideal, estos deben ser coherentes con tus valores y con las metas que te propongas. Por ejemplo, no puedes pretender un estilo de vida más saludable si no cuidas tu alimentación.
La clave es que estos hábitos se vayan integrando poco a poco a tu día a día. De ese modo, es más sencillo que perduren en el tiempo.
5. Elimina lo que no te aporta
Por último y no menos importante, a la hora de diseñar tu estilo de vida ideal, tendrás que eliminar lo que no te aporte o no te haga feliz. En este sentido, no solo nos referimos a objetos o cuestiones materiales, sino también a relaciones personales, laborales o compromisos.
En el estilo de vida ideal de cualquier persona, sea como sea, debe de haber un espacio para la autodeterminación y el amor propio. Por tanto, todo lo que no sume es mejor que quede fuera. No olvides: una vida sencilla también puede ser sinónimo de una vida plena.




