Hasta hace poco, Solaria se encontraba en una fase de transición de su modelo de negocio, pasando de ser un productor centrado exclusivamente en energía solar fotovoltaica a evolucionar hacia una plataforma energética más diversificada.
Según el último informe de Renta 4, esta transición ya es claramente visible debido a los múltiples proyectos que ha firmado la compañía y que están en proceso de ejecución tanto con centros de datos, como en el desarrollo de su negocio de almacenamiento energético. Unos hitos que si bien sorprenden a los analistas, estos mismos apuntan a que ya están recogidos, en parte, por su valor en el mercado; de ahí que Renta 4 sitúe su recomendación en Mantener con un precio objetivo de 21,5 euros la acción.
Solaría parte de una sólida base operativa
En este sentido, el informe del banco, firmado por el analista Eduardo Imedio Cano apunta a que el rendimiento de la compañía solar en su ejercicio de 2025 superó su propio guidance. En este sentido, Renta 4 recuerda que Solaria se posicionó en el año pasado con unos ingresos de 303 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 27% interanual. A esto se le suma un EBITDA que se situó en 266 millones de euros, con un incremento del 32%, mientras que el beneficio neto ascendió a 137 millones, creciendo un 55%. Cifras, que además superaron al consenso y a ojos de Renta 4 se tradujo en una mejora de la visibilidad de su negocio.
Solaria: el potencial de los centros de datos compensará los bajos precios de la electricidad
Por otro lado, partiendo de esta sólida base financiera, el informe destaca que Solaria está avanzando hacia un modelo más diversificado como plataforma energética. En este sentido, uno de los elementos más relevantes es su entrada en el segmento de centros de datos, donde ha firmado acuerdos significativos que suman 213 MW adicionales con Merlin Properties, que se añaden a los 225 MW previamente anunciados. Según apunta el análisis de Renta 4 este movimiento implica una consolidación de su posicionamiento como proveedor energético integrado para infraestructuras tecnológicas, un segmento con fuerte crecimiento estructural debido a la digitalización y la demanda de capacidad computacional.
Ligado a esta estrategia, la compañía también ha asegurado contratos de compraventa de energía (PPAs) a muy largo plazo, alcanzando 426 MW asociados a data centers con una duración de hasta 40 años. Además del impulso al desarrollo de su negocio de almacenamiento energético a través de baterías (BESS), con acuerdos que alcanzan los 600 MWh. Según los analistas, esta línea de negocio es clave porque permite gestionar mejor la intermitencia de la generación renovable, optimizar precios de venta y mejorar la recurrencia de los flujos de caja.

Como consecuencia de estos avances, el informe revisa al alza las previsiones para los próximos años. Para 2026 se estima un EBITDA de 308 millones de euros, que crecería hasta 351 millones en 2027 y 454 millones en 2028. Estas revisiones reflejan tanto el impacto de los nuevos contratos como una mayor recurrencia en los ingresos por estos nuevos proyectos.
Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de un aumento significativo en el nivel de inversión, lo que se traduce en una subida de la deuda financiera neta, que pasaría de aproximadamente 1.435 millones en 2025 a cerca de 1.805 millones en 2026, alcanzando casi 3.000 millones en 2028. Es decir, su crecimiento está vinculado a un aumento en el apalancamiento de la compañía, manteniendo unos ratios de deuda sobre EBITDA 5,9–6,5 veces en los próximos años.

Además, también existen a ojos del banco otros riesgos como la posible volatilidad de los precios eléctricos en el mercado mayorista, el riesgo regulatorio asociado al sector energético, la ejecución del pipeline de proyectos (especialmente en los centros de datos) y el incremento de costes o deterioro de las condiciones de financiación.
En definitiva, Solaría ha consolidado su transición de negocio. Un proceso que viene enmarcado en una solidez financiera y operativa, pero que también no solo cuenta con los retos propios de un gran proceso de inversión como el crecimiento de la deuda; sino además de que estos hitos están ya valorados dentro de su acción. Por lo que, Renta 4 recomienda Mantener con un precio objetivo de 21,5 euros la acción.




