Cómo hacer un presupuesto mensual efectivo y ahorrar dinero

Hacer un presupuesto mensual efectivo nos ayudará a tanto a ahorrar como a administrar mejor nuestro dinero. Es una estrategia muy popular entre quienes gestionan hábilmente sus finanzas y una herramienta muy recomendable para quienes buscan tranquilidad al mirar su cuenta bancaria.

No obstante, para ponerlo en práctica, es importante conocer en qué consiste y qué pasos hay que dar para que funcione realmente.

Publicidad

¿Qué es un presupuesto mensual?

Cuando hablamos de presupuesto mensual nos referimos a un plan que nos ayudará a administrar tanto nuestros ingresos como gastos en un mes. De este modo, evitamos dos cosas: una, que no gastamos más de lo que ingresamos, y dos, que no podamos ahorrar mes a mes.

Es una estrategia de control del dinero que no tiene por qué ser restrictiva. La idea es adaptarla a cada situación y hacerlo con un objetivo, por ejemplo, ahorrar o quitarnos deudas. Por tanto, para obtener resultados, se recomienda dar una serie de pasos.

1. Conocer cuánto ingresamos y cuánto gastamos

Para hacer un presupuesto mensual es necesario conocer lo que ingresamos y lo que gastamos al mes. Esto incluye tanto nuestro salario como cualquier otro tipo de ingresos que recibamos, así como los diferentes tipos de gastos que tenemos.

En este sentido, debemos tener en cuenta que hay dos tipos de gastos: los fijos (que se tienen mes a mes y son, como la propia palabra indica, fijos) y los variables (son los que se van en compras, alimentación, etcétera y que pueden variar en cantidad).

Con esto conseguiremos saber en qué se va nuestro dinero, aunque si necesitas o quieres profundizar más en educación financiera, siempre puedes consultar los recursos que pone a tu disposición el Banco de España.

2. Establecer los objetivos para hacer un presupuesto mensual

Ya teniendo una idea clara de cuánto ingresamos y gastamos, lo próximo que debemos plantearnos es por qué queremos hacer un presupuesto mensual. Tal vez queramos invertir en algo o ahorrar para un viaje o, simplemente, quitarnos deudas. Sea cuál sea la meta, es importante tenerla clara para que el presupuesto mensual dé resultado.

3. Utilizar la regla 50/30/20

La regla 50/30/20 es una de las estrategias más utilizadas a la hora de ahorrar dinero por lo sencilla y efectiva que es. Esta consiste en destinar el 50% de nuestros ingresos en necesidades básicas, el 30% en gastos personales y el 20% restante en ahorrar o invertir.

Cierto es que es una regla flexible y que la podemos adaptar a nuestras circunstancias. Lo único que debemos procurar es que sea equilibrada, es decir, que no restrinja demasiado, pero que tampoco sea demasiado permisiva.

4. Fijarnos en si tenemos gastos innecesarios

Muchas veces no podemos ahorrar porque tenemos gastos que, en realidad, no son necesarios. Por eso, para hacer un presupuesto mensual que sea efectivo, tenemos que detectar si tenemos gastos que podemos considerar innecesarios. Estos suelen parecernos insignificantes, pero la suma de todos hace una buena cantidad.

Algunos de estos gastos pueden ser compras impulsivas o suscripciones que no usas de continuo, por ejemplo.

5. Ahorrar de forma automática

Otro truco para ahorrar dinero y que es muy efectivo es automatizarlo. Es decir, al hacer un presupuesto mensual podemos configurar transferencias para que se realicen de forma automática a una cuenta de ahorro, por ejemplo, cuando empiece el mes. Así también evitaremos gastar el dinero, ya sea por tentación o despiste.

6. Hacer ajustes y no temer usar herramientas de apoyo

Como los presupuestos no siempre son fijos, hay que revisarlo con regularidad. Hacer un presupuesto mensual implica realizar un seguimiento para asegurarnos de que funciona y se cumplen nuestros objetivos, por ejemplo, una vez al mes o cada semana. La idea es poder adaptarlo si vemos que algo no cuadra.

Por último, se aconseja utilizar herramientas que nos ayuden con la gestión. Existen diversas aplicaciones, tanto para el móvil como para el ordenador, así como hojas de cálculo que nos pueden servir. Lo mejor, por tanto, es escoger un método con el que nos sintamos a gusto y nos resulte fácil de usar.


Publicidad