Gadisa, Consum, Lidl, Aldi, Dia y Mercadona, entre otras grandes cadenas del sector de la distribución cada vez se ven más afectadas por las bajas por incapacidad que provocan horas y jornadas perdidas que en los últimos años se han disparado, dejando al descubierto un fenómeno anormal.
El sector de la distribución y restauración enfrenta una situación que los líderes empresariales califican de «problema social grave». Desde 2018, las bajas por incapacidad temporal se han incrementado un 40%, impulsadas por un fenómeno anómalo de ausencias de corta duración, especialmente entre la población más joven, concretamente la franja de 16 a 35 años.
Sin ir más lejos, el Coste Directo para las Empresas, más el importe de las Prestaciones Económicas de la Seguridad Social a cargo de las Mutuas para los Procesos de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes para la Población Protegida por el Sector de Mutuas en el Sector objeto de análisis, durante el ejercicio 2025, ascendió a 1.179,98 millones de euros.

LAS BAJAS LABORALES EN LA GRAN DISTRIBUCIÓN, UN PROBLEMA QUE SE AGRAVA
En este contexto, desde ASEDAS han querido dejar claro que las bajas en el sector donde se sitúan Gadisa, Consum, Aldi, Lidl y Dia, entre otros, son muy dañinas y es una situación muy difícil ya que no hay eficiencia para sustituir a la persona que ha cogido una baja y avisa el mismo día.
«Las bajas en el sector de la gran distribución es una normalidad que tenemos que combatir porque como Sociedad no nos lo podemos permitir», explica el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo. Una de las causas más comunes en cuanto a las bajas en las cadenas de distribución son las traumatológicas, con una mayor afectación de 80.000 bajas por ello.
INCREMENTO DEL 40% EN LAS BAJAS DESDE LA PREPANDEMIA QUE ESTÁ MUTANDO EL ADN DE LIDL, ALDI, GADISA Y CONSUM
En el Sector de la Distribución Alimentaria, con Aldi, Gadisa, Consum y Lidl, las bajas por enfermedades o accidentes no laborales para la Población Protegida por el Sector de Mutuas, durante el ejercicio 2025, se situaron en 386.687 procesos, lo que supuso un incremento del 9,27% respecto a las bajas en el ejercicio 2024 y del 67,27% respecto a las del ejercicio 2018.
Siguiendo en esta línea, las bajas iniciadas para la Población Protegida por el Sector de Mutuas, en el ejercicio 2025, para el Total del territorio Nacional fueron 6.339.656, experimentando un aumento del 7,56% respecto a las de 2024 y del 58,34% respecto a las de 2018. En cuanto a la Población Protegida por el Sector de Mutuas, en el ejercicio 2025, fue de 871.957 Trabajadores Protegidos, experimentando un aumento del 1,52% respecto al ejercicio 2024 y del 24,09% respecto al ejercicio 2018.

No obstante, a diferencia de cualquier otro sector de la economía española, donde el lunes es el día negro de las bajas, los supermercados sufren un patrón inverso. En la distribución, las bajas caen los lunes y aumentan un 10% durante los fines de semana. Esta anomalía apunta directamente a un cambio en la percepción de la salud entre los trabajadores más jóvenes.
El sector denuncia un ‘secuestro’ de recursos por parte de la sanidad pública. Concretamente, 37 días de espera innecesaria, es la diferencia de tiempo entre un proceso gestionado por la sanidad pública frente a uno que podrían resolver las Mutuas con sus propios recursos traumatológicos. Asimismo, esto también golpea en el bolsillo, ya que 212 millones de ahorro es el potencial que el sector de la distribución dejaría de perder si se permitiera a las Mutuas dar altas médicas.

Fuente: ASEDAS
LA SITUACIÓN EN GADISA, CONSUM, LIDL Y ALDI
Mientras el absentismo nacional crece los lunes, en la distribución el pico se traslada al sábado. El sector denuncia un cambio cultural donde la baja laboral se percibe como un «derecho voluntario», disparando los costes de personal un 150% y forzando el cierre de secciones en franquicias.
Para las pequeñas franquicias, la situación es crítica. Clara de Lorenzo, directora de Recursos Humanos de Gadisa, advirtió que la falta de una sola persona puede obligar al cierre de secciones enteras (como carnicerías o pescaderías) ante la imposibilidad de reaccionar a tiempo, ya que la normativa actual impide a la empresa conocer cuánto tiempo durará la baja del trabajador.
De Lorenzo advierte una cultura del «tonto el último»; es decir, si existe permisividad y con una sola llamada se puede evitar trabajar el fin de semana, la solución queda «en bandeja» para el empleado. Esta situación es tan crítica que algunos franquiciados han optado por contratar exclusivamente a familiares ante la desconfianza absoluta en el mercado laboral externo.

En cuanto a Consum, el director de Relaciones Externas, Javier Quiles, ha querido hacer hincapié en la asfixia financiera. Quiles ha puesto un claro ejemplo, «Con una plantilla de aproximadamente 24.000 personas, la cooperativa puede llegar a tener 900 empleados de baja simultáneamente. Esto se traduce en la necesidad de realizar 900 contratos adicionales para cubrir esos huecos, duplicando costes en un sector donde el margen neto es escasísimo, situándose entre el 1% y el 3%«.
Siguiendo esta línea, desde Consum se denuncia la existencia de «absentistas profesionales» que utilizan las bajas para enlazar todos los puentes del año. Además, critican que la normativa actual les prohíbe conocer cuánto tiempo real estará de baja el trabajador, limitando totalmente su capacidad de reacción.
Asimismo, para las compañías del sector, la solución es urgente. O se reforman los convenios y el sistema de gestión de bajas, o el modelo de proximidad que representan Lidl, Aldi, Consum y Gadisa seguirá sufriendo cierres parciales de secciones por falta de manos disponibles.




