Incapto Coffe: ¿el éxito de ‘inventar’ donde todos copian?

Incapto Coffe ha apostado por una forma de entrar en el sector del café.
Tras años, los resultados todavía no son tan satisfactorios.
Los ingresos crecen a buen ritmo, pero también la quema de efectivo y las necesidades de inversión.

En el sector del café ha predominado una tendencia en los últimos años: la de las cápsulas. Probablemente impulsada por el efecto de Nespresso, la división de café encapsulado que ha generado miles de millones para Nestlé y que ha servido de inspiración a innumerables nuevos competidores. Sin embargo, donde algunos ven una oportunidad en replicar el modelo, otros la encuentran en diferenciarse. Uno de los proyectos que ha apostado por esta segunda vía es Incapto, una startup catalana que comercializa café “no encapsulado” mediante suscripción. Eso sí, el experimento parece estar recorriendo un camino más complejo de lo esperado.

Ser diferente tiene ventajas, pero también implica asumir riesgos elevados. A menudo, quienes replican modelos existentes se benefician de menores costes de investigación y desarrollo y de una menor probabilidad de fracaso, ya que el producto ha sido validado previamente en el mercado. Apple, por ejemplo, no fue la primera en crear un teléfono móvil. Y, por supuesto, Nespresso tampoco fue la primera en encapsular el café. De hecho, Francesco Illy ideó un método para envasarlo en su Trieste natal, aunque pasaron cuatro décadas hasta la comercialización de cápsulas. No fue hasta 12 años después, en 1986, Eric Favre desarrolló el sistema que daría lugar a Nespresso.

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Incapto: el coste de innovar en el café

La startup española Incapto, sin embargo, ha decidido ir en contra del mercado del café en cápsulas. Y esa decisión tiene un coste: una estructura más exigente y mayores inversiones en desarrollo. De hecho, controlar esos gastos se ha convertido en una prioridad estratégica para la dirección en los últimos años.

Un buen reflejo de esta dificultad es la evolución de sus cifras operativas. Tanto el resultado de explotación como los beneficios continúan en números rojos. En el primer caso, las pérdidas se han mantenido en torno a los 2,5 millones de euros —aunque en 2023 se reportaron inicialmente cerca de 1,5 millones, posteriormente ajustados a ese nivel—. Esto no solo es problemático en sí mismo, sino que resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta que los ingresos de Incapto se han más que duplicado en ese periodo.

Entre los factores que explican esta situación no se encuentra el coste de la materia prima. De hecho, el peso de los aprovisionamientos sobre el total descendió del 58% al 42% entre 2022 y 2024, lo que refleja una mejora en eficiencia. Sin embargo, otros componentes clave han evolucionado de forma mucho más negativa. Es el caso de los gastos de personal, que se han incrementado un 166%. Asimismo, otros gastos de explotación, que se habían mantenido relativamente estables, se dispararon un 46% en el último ejercicio, a pesar de que el gasto en publicidad se redujo cerca de un 12%.

A ello se suma el aumento de la inversión en tecnología y desarrollo de patentes, un coste habitual para las empresas que apuestan por la diferenciación. Sin embargo, también ha crecido de forma significativa el coste de la deuda, que se ha más que triplicado. Este incremento no solo agrava las pérdidas, sino que evidencia la necesidad constante de financiación por parte de Incapto.

Incapto y su dependencia de financiación externa

En este contexto, Incapto presenta una elevada quema de efectivo. Solo entre 2023 y 2024 —los últimos ejercicios con cuentas auditadas en el registro—, el desfase en los flujos de caja alcanzó aproximadamente los 7,5 millones de euros. Una cifra que, inevitablemente, debe ser cubierta mediante nuevas rondas de inversión o financiación bancaria.

En cuanto a los inversores, la compañía cuenta con el respaldo de firmas especializadas en startups como Apolo Ventures, JME Ventures, Font Cot Ventures, 12 Investments o Atresmedia Capital, entre otros. Estos socios ya aportaron cerca de 3,5 millones de euros en rondas anteriores y, más recientemente, han inyectado otros 2,8 millones en deuda convertible.

Por su parte, la banca también ha desempeñado un papel clave en la financiación de Incapto. En marzo de 2025, CaixaBank concedió 150.000 euros mediante una póliza de préstamo. Banco Santander amplió en 250.000 euros un crédito previo de 500.000 euros, tras el cumplimiento de determinados hitos financieros. Asimismo, Banco Sabadell firmó un contrato de leasing de aproximadamente 520.000 euros para la adquisición de una tostadora industrial. Por último, la propia Incapto ha creado una filial con el objetivo de canalizar financiación a largo plazo, cuyo primer desembolso asciende a un millón de euros.

En definitiva, la evolución de Incapto no está siendo sencilla. Apostar por un modelo alternativo al café en cápsulas implica asumir mayores costes y riesgos. No obstante, la compañía mantiene un crecimiento sostenido de su facturación y continúa contando con el respaldo tanto de inversores como de entidades financieras, lo que sugiere que su estrategia a largo plazo sigue vigente.

Aun así, para consolidar su posición y alcanzar la rentabilidad, Incapto deberá continuar ajustando su estructura de costes y, sobre todo, demostrar que su apuesta por el café en grano frente a las cápsulas es viable a gran escala. El reto no es menor.


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