El precio de Uber, Cabify y Bolt superó el del taxi en el puente de Semana Santa

Uber, Cabify y Bolt han sido más caros que el taxi durante la Semana Santa

Siempre que se acerca una fecha de alta demanda, la realidad vuelve a golpear los precios de las aplicaciones. Uber, Cabify y Bolt han sido, esta Semana Santa, más costosos que un taxi, al menos en las ciudades donde hay una mayor presencia del turismo y, por tanto, un mayor número de usuarios buscando un vehículo para transportarse. Es un dato común que se mantiene incluso después de que las plataformas de la llamada «nueva movilidad» hayan aplicado controles sobre sus precios.

La realidad es que el modelo pasa también por aplicar las tarifas dinámicas. No solo están pensadas para atraer a los conductores a las zonas de las ciudades con mayor demanda, sino que muchas veces sirven también para reducir el número de usuarios que hacen los pedidos. Es decir, no solo mejoran los ingresos de estas empresas y la facturación de los conductores, sino que ayudan a que el número de usuarios siga siendo controlable.

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Tampoco es la primera vez que ocurre que los «precios cerrados» de Uber, Cabify y Bolt terminan superando lo que marca un taxímetro al final de una ruta. Otras fechas de alto movimiento, como el Año Nuevo o los días de grandes eventos culturales o deportivos, acaban en una situación similar; pero en ciudades como Valencia, Málaga, Sevilla o Barcelona, esto puede ocurrir durante varios días seguidos en puentes como el de esta Semana Santa o incluso en algunas fechas del verano.

Cabify en Atocha. Fuente: Agencias
Cabify en Atocha. Fuente: Agencias

Es cierto que han prometido que no se repetirán algunas situaciones. En días como el apagón del año pasado o los momentos de problemas del sistema de Rodalies en Cataluña, las plataformas no podrán modificar sus precios, pues en algunas de estas situaciones de emergencia los usuarios han asegurado que los costes pueden llegar a duplicarse o triplicarse debido al exceso de solicitudes de viaje en la aplicación.

EL TAXI SIGUE SIENDO CRÍTICO CON LAS «TARIFAS DINÁMICAS»

Lo cierto es que las tarifas dinámicas han sido una de las estrategias más criticadas desde el sector del taxi. Casos como el de esta Semana Santa son solo un ejemplo de la libertad de subir y bajar los precios, lo que permite tanto atraer usuarios en momentos de poca demanda como sacar tajada en los de mayor movimiento en las grandes ciudades.

Es una realidad complicada de digerir, sobre todo con la poca flexibilidad que tienen los taxistas para tomar decisiones sobre su precio al ser considerados un servicio público. A esto se suma el cambio de costumbre de los usuarios, en particular de los turistas, que se han acostumbrado a las aplicaciones en lugar de las paradas del taxi o la llamada a la centralita, incluso cuando el precio no les convence.

LAS COMUNIDADES NO PUEDEN PEDIR EL PRECIO A UBER, CABIFY O BOLT

Lo cierto es que, a pesar de las quejas de los usuarios o de los momentos en los que los precios se disparan, las comunidades no están en situación de solicitar un listado de precios base y de sus multiplicaciones. Al menos así lo ha dejado claro la justicia en Murcia, tras un recurso planteado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Según el Supremo, esta medida supone una restricción desproporcionada e innecesaria para la protección de los derechos de los usuarios de estos servicios, teniendo en cuenta que estos, a través del sistema de la precontratación, tienen conocimiento previo del precio que van a abonar y que así lo aceptan antes de acceder a la contratación. El tribunal recuerda que el servicio del taxi, en cuanto que se considera un servicio de interés general, está sujeto a tarifas reguladas, mientras que los servicios VTC no están sujetos a ellas y pueden fijar el precio de forma libre, porque el servicio que desarrollan responde a una actividad empresarial sujeta a autorización administrativa.

Imagen promocional de Bolt. Fuente: Empresa
Imagen promocional de Bolt. Fuente: Empresa

Aunque de momento el cambio ocurre solo en Murcia, donde Uber, Cabify y Bolt apenas acumulan un total de 253 licencias, lo cierto es que puede marcar de forma clara la estrategia del Gobierno para lidiar con estas empresas. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha dicho que quiere «meter mano» en los algoritmos de las aplicaciones de transporte y delivery, pero con esta sentencia es complicado que pueda pedir un control exacto de los precios en las plataformas.


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