Iberia vuelve a confirmar el crecimiento de su presencia en territorio brasileño. La empresa aumentará un 18% los asientos para ir al país sudamericano en el próximo invierno, un crecimiento notorio en un país donde la presencia española se ha vuelto clave para la aviación. Pero además, es un movimiento que ocurre mientras que su matriz, IAG, empieza a reducir su interés en la portuguesa TAP, una aerolínea clave precisamente por sus conexiones entre el gigante latinoamericano y el Viejo Continente.
En total, según ha informado la aerolínea, este ‘puente aéreo’ contará con un total de asientos entre finales de octubre y marzo de 322.000. No es una cifra para ignorar, y muestra también la confianza de Iberia en que el mercado mantenga su buena salud a pesar del temido aumento en el precio de los billetes que puede generar la crisis de combustible derivada de la guerra de Irán.
Este aumento en Brasil se explica, principalmente, gracias a los incrementos en su capacidad que presentarán en la próxima temporada de invierno las dos nuevas rutas en el país, Recife y Fortaleza, que se inauguraron en diciembre y enero y que sumarán 29.000 y 26.000 asientos respectivamente en los meses en cuestión.

En el caso de Recife, la ruta del nordeste de Brasil pasará de las 3 frecuencias semanales actuales hasta tener entre 5 y 7 frecuencias semanales, por lo que durante gran parte de la próxima temporada de invierno la ciudad estará conectada con un vuelo diario con Madrid. Al hacer la comparación respecto a la capacidad del año anterior, el crecimiento es de 190%.
Por su parte, Fortaleza también contará con un alza de la capacidad y pasará de las 3 frecuencias semanales con las que está operando en estos momentos, hasta entre 4 y 5, lo que incrementará también de forma sustancial la conectividad con Europa. En esta ocasión, el crecimiento en asientos frente a la misma época de un año antes asciende a 161%.
Cabe recordar que ambas rutas se operan con el Airbus A321XLR, el avión más nuevo del mercado, que cuenta con un solo pasillo pero que es capaz de recorrer distancias largas. Tiene capacidad para 182 personas distribuidas en cabinas Business y Turista. Estos aumentos de frecuencia se suman a la capacidad que Iberia ya tiene en São Paulo, con dos vuelos diarios, y Río de Janeiro, destino que en la actualidad tiene 5 frecuencias a la semana.
SE REDUCE EL INTERÉS DE IAG POR TAP
Lo cierto es que ya los analistas avisaban que el crecimiento de Iberia en Brasil hacía que TAP fuese menos atractiva para IAG. Ahora, el Gobierno portugués está atento a la oferta de la hispanobritánica por la aerolínea, así como a las ofertas que previsiblemente realizarán Air France y Lufthansa. Pero todo indica que, incluso si se hace un esfuerzo por hacerse con el control de la empresa, solo ocurrirá si las condiciones que esperan se cumplen.
Según publicaba este lunes El Economista, el grupo considera que el planteamiento del Gobierno portugués, basado en la venta de una participación minoritaria del 44,9 % del capital, no encaja con su estrategia de crecimiento, orientada a tomar posiciones de control o mayoritarias en las aerolíneas en las que invierte. En cualquier caso, tienen hasta el día de hoy para presentar esta primera oferta no vinculante. Lo que ocurra después todavía queda por verse, sobre todo porque tanto Air France como Lufthansa suelen hacer peticiones similares y, a diferencia de IAG, no siempre mantienen la identidad de marca cuando se hacen con el control de una aerolínea.
IBERIA TAMBIÉN CRECE EN OTROS DESTINOS DE AMÉRICA
Lo cierto es que el esfuerzo de Iberia por aumentar las conexiones entre Europa y las Américas es más que evidente. No es solo Brasil; también han sumado nuevas rutas y frecuencias en países como Argentina, México, Estados Unidos o Canadá, y lo consideran una pieza clave tanto del puzle de 2026 como de sus planes a futuro.

Es que, tras el fracaso de IAG en su intento por hacerse con el control de Air Europa, frenado por la intervención de Europa, han buscado otras estrategias para conectar con el largo radio. Sobre todo en un año en el que los viajes con destino a Asia y Oriente Medio son complicados, es un objetivo evidente para la aerolínea española.




