La renovación automática de contratos de luz y gas podría dispararse por la guerra de Irán 

El estudio insiste en que es clave la revisión de las condiciones del contrato, comparar con otras ofertas disponibles y evaluar si la tarifa se adapta al consumo real del hogar. Los precios medios se han ajustado al alza en torno a 2 céntimos por kWh en comparación con los niveles previos al conflicto.

Un sobrecoste de hasta 200 euros al año. Es la cifra que advierte la plataforma Zonox, al que se podrían exponer muchos hogares españoles por aceptar la renovación automática de contratos de luz y gas, durante la guerra de Irán.

La renovación automática ha castigado a muchos bolsillos por la guerra de Irán

El análisis de Zonox, basado en más de 25.000 facturas de luz y gas, revela que casi un tercio de los hogares españoles revisa o cambia su contrato eléctrico en el primer trimestre del año, periodo en el que se concentran muchas renovaciones automáticas. Quienes aceptaron la renovación durante las semanas de mayor tensión del mercado eléctrico firmaron contratos con incrementos de entre el 20% y el 30% respecto a tarifas anteriores, reflejando los precios más altos del mercado en ese momento.

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En este sentido, el inicio del conflicto en Irán provocó una fuerte tensión en los mercados energéticos europeos y, de forma inmediata, muchas comercializadoras retiraron sus ofertas de precio fijo. Esto afectó especialmente a las compañías más pequeñas, que carecían de capacidad financiera para asumir el riesgo de los precios en alza. Esto se tradujo en que los consumidores que buscaban estabilidad se encontraron con un mercado con pocas opciones, y quienes aceptaron la renovación automática durante ese periodo firmaron contratos con tarifas notablemente más altas.

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Bandera de Irán con petróleo. Fuente: Merca2

Por otro lado, la nota de Zonox señala que, con la reducción de la tensión en las últimas semanas y las primeras señales de medidas de contención, algunas comercializadoras han vuelto a ofrecer tarifas de precio fijo, tanto para luz como para gas. Sin embargo, los precios medios se han ajustado al alza en torno a 2 céntimos por kWh en comparación con los niveles previos al conflicto.

A modo de ejemplo, para un hogar medio con un consumo anual de 3.500 kWh, esto supone entre 56 y 70 euros más al año, o aproximadamente de 5 a 6 euros adicionales al mes.

La fecha en la que vence nuestro contrato de luz puede tener un gran impacto en lo que pagamos en la factura. Según el estudio de Zonox, el 28,5% de los hogares renovó su contrato durante el primer trimestre del año, un porcentaje notablemente más alto que en otros periodos.

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Esto significa que muchas familias aceptaron la renovación automática justo en un momento en que el mercado eléctrico estaba más inestable y los precios eran más altos. Como resultado, estos hogares se vieron afectados por sobrecostes adicionales, pagando más por la electricidad de lo que hubieran pagado si su contrato hubiera vencido en un periodo con menor volatilidad. En otras palabras, no es solo cuánto pagamos por la luz, sino cuándo se renueva el contrato, lo que puede hacer que la factura sea más cara o más barata.

Aumento del precio de los mercados electricos Merca2.es
Aumento del precio de las facturas. Fuente: Merca2

Para los hogares cuya renovación vence en abril o mayo, el momento actual requiere cautela, ya que la evolución del mercado energético sigue siendo incierta, con factores como la duración del conflicto en Irán, posibles medidas regulatorias y ajustes fiscales que podrían influir en los precios finales.

Por ello, el estudio insiste en que es clave la revisión de las condiciones del contrato, comparar con otras ofertas disponibles y evaluar si la tarifa se adapta al consumo real del hogar. Ya que de lo contrario, la renovación automática de un contrato, más que convertirse en una herramienta que reduce quebraderos de cabeza, puede convertirse en una que los fomente por darse en un periodo de volatilidad como la guerra de Irán que dispare los precios de la energía.


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