Iberdrola ha lanzado otro gran proyecto de inversión en la red del país británico. En este caso, el grupo -a través de su filial británica SP Energy Networks- ha adjudicado contratos por más de 3.000 millones de libras (unos 3.500 millones de euros) para el desarrollo de la interconexión eléctrica submarina entre Escocia e Inglaterra, llamado Eastern Green Link 4 (EGL4). Un nuevo paso de Iberdrola en el desarrollo de redes en uno de sus principales destinos de inversión para la creación de infraestructuras eléctricas, que se enmarca dentro de una hoja de ruta que busca convertir al mercado británico en el eje central de su negocio regulado.
Las claves de la nueva interconexión
Este nuevo proyecto consiste en una infraestructura de casi 640 kilómetros con una capacidad de 2.000 megavatios, que enlazará Fife en Escocia, con Norfolk en Inglaterra.
Para ello, Iberdrola ha realizado dos contratos clave durante este año: el primero, con Prysmian, por un valor de 2.000 millones de libras (unos 2.300 millones de euros), que incluye el suministro de más de 640 kilómetros de cable, de los que 530 kilómetros serán submarinos y 116 kilómetros subterráneos.

Mientras que el segundo, con Siemens Energy, contempla la construcción de dos estaciones convertidoras de alta tensión en corriente continua (HVDC), que transformarán la corriente alterna en continua para transportar electricidad a largas distancias con mayor eficiencia, alcanzando los 525.000 voltios de tensión. Con esta nueva línea de infraestructura eléctrica con fecha de construcción prevista para 2028, la compañía afirma que será capaz de abastecer a más de 1,5 millones de hogares.
Este proyecto se suma al de Eastern Green Link 1, otro enlace de 2.000 MW cuya construcción comenzó en 2025 y que conectará Torness, en Escocia, con Hawthorne Pit, en Inglaterra. Toda una apuesta inversora de la compañía para el desarrollo de redes en su país británico que obedece a una tendencia: un marco regulatorio favorable.
Reino Unido tiene para Iberdrola ventajas clave en el terreno regulatorio
Reino Unido cuenta con uno de los marcos más estables y predecibles para las redes eléctricas en Europa, basado en el sistema conocido como RIIO (Revenue = Incentives + Innovation + Outputs). Este modelo fija periodos regulatorios largos de varios años en los que se garantiza a las compañías una rentabilidad razonable sobre las inversiones realizadas.
De esta forma, el mercado de redes británico se convierte en un terreno muy atractivo para Iberdrola, ya que ofrece visibilidad de ingresos y una menor incertidumbre en cuanto a la viabilidad económica del despliegue de activos regulados en el país, por lo que se fomenta un mayor ritmo inversor.
Iberdrola impulsa su beneficio en el mercado extranjero: Las redes disparan su rendimiento en 2025
En este sentido, tal y como expresó la compañía energética en la presentación de su ejercicio 2025, el ya de por sí alto interés por el mercado británico se ha visto renovado con la aprobación del marco RIIIO-T3 que contempla cerca de 14.000 millones de euros de totex (gasto de capital + gastos operativos) para el periodo regulatorio hasta 2031 solo en transmisión. Es decir, podría multiplicar por cuatro el ritmo inversor de los cinco años anteriores en transporte, llegando a una inversión anual de 5.000 millones de libras.

Frente a esto, el contexto español presenta más incertidumbre. Las eléctricas llevan años señalando que la retribución de las redes en España es más limitada y está sujeta a revisiones regulatorias que reducen la visibilidad a largo plazo. Esta diferencia ha llevado a grupos como Iberdrola a priorizar mercados donde el retorno está más claro.
Hay que recordar que la compañía energética tiene un plan de inversión cara a 2028 que contempla una inversión total de hasta 58.000 millones de euros en redes , donde gran parte de ese presupuesto cae en expandir estas infraestructuras en Reino Unido, concretamente con 20.000 millones de euros. Por ello, con este nuevo proyecto de interconexión Escocia-Inglaterra, Iberdrola ratifica su interés en el lucrativo mercado británico.




