Los electrodomésticos (44%), los productos electrónicos como móviles u ordenadores (33%) y los vehículos de automoción (27%) se mantienen como los productos más financiados por los consumidores españoles.
Así lo revela el estudio “Uso e imagen de la financiación en los servicios y el consumo”, elaborado por Kantar para ASNEF entre los usuarios de servicios de financiación.
Más allá de los bienes y servicios más financiados, el informe muestra además la importancia que está adquiriendo la sostenibilidad y la eficiencia en los hábitos de consumo de los españoles. Así, el 55% de las operaciones de financiación de automoción se destinó a la adquisición de vehículos con motorizaciones menos contaminantes, 14 puntos porcentuales más que el año pasado.
En este grupo se incluyen los vehículos híbridos (32%), híbridos enchufables (10%) y eléctricos (13%). En esa misma línea, las subvenciones para mejorar la eficiencia energética han contribuido al aumento de la financiación de paneles solares (5%).
En cuanto al importe de los bienes y servicios financiados, el 46% financió productos por un valor inferior a 1.000€, mientras que el 22% se destinó a bienes y servicios de entre 1.000€ y 3.000€. El resto de los usuarios (32%) destinó el crédito a la adquisición de productos de un valor superior a 3.000€.
Los consumidores ya no cambian de compañía solo por el precio en su factura

Una actitud responsable frente al crédito
Por otro lado, el estudio muestra que los consumidores mantienen una actitud responsable ante el crédito. En torno al 83% de los usuarios analiza previamente su capacidad para afrontar los pagos antes de formalizar una financiación, y el 86% considera que el contrato proporciona explicaciones claras y suficientes, lo que refuerza la confianza en el proceso.
Otro aspecto destacado es la mejora en la capacidad de afrontar los pagos, ya que el 77% de los usuarios afirma haber podido pagar las cuotas sin dificultades ni impacto en su economía familiar.
Debido a ello, la experiencia de los usuarios con la financiación sigue siendo muy positiva. El estudio refleja altos niveles de satisfacción general con el servicio, así como una mejora en la valoración de las condiciones de pago ofrecidas. En este sentido, el índice de recomendación (NPS) alcanza 21 puntos en 2025, su nivel más alto de los últimos tres años.
Más concretamente, los usuarios han mostrado niveles de satisfacción muy elevados en lo relativo a la atención recibida (94%), la rapidez (92%), las condiciones (91%), la facilidad del proceso (89%) y la claridad y transparencia (89%).
En esa misma línea, la intención de seguir utilizando financiación en el futuro continúa siendo muy elevada: el 94% de los usuarios afirma que volvería a considerar financiar una compra, manteniéndose el punto de venta como el canal preferido para hacerlo. Por otro lado, los tipos de interés y la empleabilidad (ambos con un 69%) son los aspectos que más relevancia tienen para los consumidores a la hora de pedir un crédito o un préstamo.

Bienes financiados, clave para la dinamización del consumo
El estudio también revela que la financiación continúa desempeñando un papel clave en a la hora de dinamizar el consumo. Así, cerca del 60% de las adquisiciones de productos o servicios no se llevaría a cabo o se pospondría si la financiación fuese rechazada, lo que pone de relieve su importancia para el consumo y la actividad económica.
Tal y como explica Fernando Casero, presidente de ASNEF: “Este estudio demuestra que la financiación sigue siendo una herramienta esencial para facilitar el acceso de los consumidores a bienes y servicios y para dinamizar la actividad económica. Además, pone de relieve que los usuarios valoran especialmente la transparencia, la agilidad y la claridad del proceso. Desde el sector seguimos trabajando para adaptarnos a las nuevas necesidades de los consumidores y reforzar su confianza”.
Para acabar, el estudio también destaca el peso del punto de venta como el canal favorito en las operaciones de financiación. Así, el 74% de las financiaciones se formaliza a través del propio establecimiento (ya sea de manera física u online), valorando especialmente la comodidad o la posibilidad de pagar a plazos.





