La situación de Uber Eats sigue siendo complicada. La empresa es una de las más importantes dentro del sector del delivery en España, y el anuncio de que ha dado el paso de trabajar con repartidores contratados ha sido suficiente para generar un pequeño terremoto en la industria, pues elimina, al menos en teoría, la presencia de los repartidores autónomos en el mercado español.
Sin embargo, ha generado un problema millonario para la empresa de entregas. Y es que los trabajadores dados de alta por la plataforma y las empresas que manejan las flotas con las que operan tienen años de antigüedad, pues la ley obliga a que se tome en cuenta su tiempo operando como autónomos a la hora de calcular sueldos y también las retenciones de la Seguridad Social. Este último dato se traduce en una deuda de unos 110 millones de euros por los supuestos «falsos autónomos».
«Lo hemos dicho muchas veces: una persona con una bicicleta y una mochila no es un autónomo. Ninguna empresa está por encima de la ley”, ha dicho en Bluesky Yolanda Díaz. Por su parte, un portavoz de Uber dice: “Reafirmamos nuestro compromiso con el cumplimiento de las obligaciones que nos correspondan y seguiremos trabajando con repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos”.
De momento, el reclamo, realizado por la Inspección de Trabajo, se queda en un problema extra para Uber, que tiene que lidiar con lo que la experiencia de Glovo demuestra que puede ser un proceso complicado. Lo cierto es que, al ser la última plataforma del sector en tomar la decisión de trabajar con riders bajo contrato, es de esperar que queden bajo la lupa del Ministerio de Trabajo, sobre todo porque Yolanda Díaz ha hecho de la «Ley Rider» un punto de honor.
UBER EATS RECONOCE LA LABORALIDAD DE LOS RIDERS DESDE 2022
En cualquier caso, desde Uber Eats se ha reconocido la laboralidad de los riders desde 2022 en adelante. Esto según un comunicado interno repartido por Comisiones Obreras (CC.OO.). «Uber Eats ha reconocido la laboralidad del conjunto de sus trabajadores y trabajadoras desde 2022 en adelante, ya que los periodos anteriores fueron liquidados tras el despido colectivo de 4.400 personas trabajadoras tras acuerdo en la Audiencia Nacional», explican según ha recogido El País.
«Cada caso es particular”, agrega el sindicato, “y en función del tiempo trabajado, los periodos en los que se ha efectuado reparto o no, se han dado más o menos altas en uno o distintos periodos. También verás el cálculo de días totales cotizados para cada periodo de alta. Muchos de esos cálculos de días son erróneos y deberán corregirse para tener el total de días real de todos los periodos cotizados».

«El reconocimiento de la laboralidad conlleva una serie de derechos legales añadidos (reclamación de cantidades o vacaciones, por ejemplo) que puedes consultarnos”, añaden, recordando que el monto total que tendrá que pagar Uber Eats puede ser mayor que los 110 millones que de momento está pidiendo la Inspección de Trabajo.
“La Ley Rider no admite escapatorias y garantiza derechos laborales», agregan en el Ministerio de Trabajo. “Y, desde luego, la Inspección continuará con su ejemplar labor de garantizar que los empleos del siglo XXI no impliquen las condiciones de trabajo del siglo XIX”, concluyen.
EL ERE DE GLOVO OCURRE AL MISMO TIEMPO
En cualquier caso, este aviso para Uber Eats llega mientras que Glovo atraviesa un ERE de sus repartidores en algunas de las zonas con menos demanda. Es otro aviso tanto para los repartidores como para las plataformas del sector, pues su modelo de negocio no necesariamente está diseñado para el nuevo modelo de empleabilidad. De momento, la decisión del unicornio español dejará unos 750 repartidores sin empleo, un problema complicado de asumir incluso con las protecciones para el desempleo presentes en el marco legal.
De todos modos, la situación de los riders es igual de complicada que siempre. No es solo la sensación, desde la aprobación de la «Ley Rider«, de que sus condiciones de trabajo han empeorado, sino que además ahora sienten que la empresa está más dispuesta a prescindir de ellos. Además, algunas opciones para trabajar con la empresa, como las cuentas subarrendadas, han desaparecido con el nuevo modelo.




