A día de hoy existe un renovado optimismo en la capacidad de la casa de lujo italiana Prada para acelerar nuevamente su crecimiento de cara a 2026, tras unos meses más difíciles a mediados de 2025. Dicha situación refleja un vigor renovado en la novedad de productos y de marketing.
En este sentido, la casa de lujo italiana Prada parece encaminarse a otro año de ganancias de cuota de mercado y progreso en los márgenes subyacentes. Asimismo, se prevé que el pico de pérdidas de su nueva adquisición, Versace, en 2026 sea más contenido de lo que algunos analistas habían anticipado.
«De cara al futuro, mantenemos nuestro compromiso de lograr un crecimiento superior al del mercado para Prada. En cuanto a la rentabilidad, excluyendo Versace, seguimos buscando un crecimiento orgánico del margen; la consolidación de Versace tendrá un efecto dilutivo en el margen ebit del Grupo en el ejercicio fiscal de 2026, con el objetivo de retomar la mejora progresiva a partir del ejercicio fiscal de 2027«, expresa la consejera delegada del grupo italiano, Andrea Guerra.

LA ESTABILIZACIÓN DE PRADA
En este contexto, la casa de lujo italiana Prada presentó sus resultados del ejercicio fiscal de 2025 con unos ingresos ligeramente por debajo del consenso. Concretamente, consiguió crecer en ventas con un 8% de forma orgánica hasta alcanzar los 5.700 millones de euros. El margen bruto del ejercicio fiscal 2025 aumentó 50 puntos básicos interanual hasta el 80,3%.
La marca Prada se estabilizó hacia finales de año, mientras que Miu Miu siguió siendo el principal motor de crecimiento, aunque con una normalización gradual. La primera consolidación de Versace impulsó los ingresos, pero redujo la rentabilidad», explican los analistas de Alpha Value.
EL CRECIMIENTO DE PRADA SE NORMALIZA, Y PROVOCA QUE LA CARTERA SE FORTALEZCA
Sin ir más lejos, Prada se estabiliza tras la desaceleración de mediados de 2025. La marca cerró el ejercicio fiscal de 2025 prácticamente sin cambios, con una caída de las ventas minoristas del -1% interanual, pero mostró una mejora gradual durante el segundo semestre y se estabilizó durante el cuarto trimestre.
Dicha estabilización es notable dado el difícil entorno del sector y la normalización así de los flujos turísticos tanto en Europa como en Japón tras años excepcionalmente buenos. La propia firma de lujo destaca que «la tendencia alcista se mantuvo hasta principios de 2026, impulsada por un sólido periodo durante el Año Nuevo Chino en toda Asia».

No obstante, en Europa el negocio de Prada comenzó con lentitud; la demanda mejoró durante febrero gracias a eventos importantes como la Semana de la Moda de Milán y el tráfico relacionado con los Juegos Olímpicos. En general, el grupo espera que Prada tenga un desempeño sólido en 2026, cosechando gradualmente los beneficios de las recientes inversiones en la marca y en el sector minorista.
MIU MIU EN FASE DE NORMALIZACIÓN Y VERSACE INTEGRÁNDOSE
Centrándonos en Miu Miu, la marca sigue siendo el principal motor de crecimiento del grupo en el ejercicio fiscal de 2025, con un crecimiento minorista del 35%, tras un excepcional aumento del 93% en el ejercicio fiscal de 2024. No obstante, Miu Miu está entrando claramente en una fase de normalización del crecimiento.
Asimismo, «desde Prada señalan explícitamente que la normalización del crecimiento en Miu Miu continuará durante 2026, y se espera que en el primer semestre el crecimiento sea de un solo dígito, lo que refleja las cifras comparables extremadamente altas del año pasado», apuntan los analistas de Alpha Value.
Prada planea añadir entre 5 y 10 nuevos locales en 2026, lo que elevará el total a entre 170 y 175 establecimientos, tras lo cual se espera que la expansión del espacio se estabilice. Si bien Miu Miu seguirá siendo un importante motor de crecimiento, los analistas de Alpha Value creen que es probable que su contribución se modere a medida que la marca alcance una etapa más madura.

Por otro lado, en cuanto a Versace, dicha adquisición representa un hito estratégico significativo para Prada, que expande el grupo hacia una plataforma multimarca más amplia. La primera consolidación de Versace en el grupo impulsó el crecimiento de los ingresos, pero mermó la rentabilidad.
No obstante, Prada ha presentado un plan de reposicionamiento plurianual centrado en mejorar la estructura de productos, optimizar la distribución, reducir la exposición a precios reducidos y fortalecer la ejecución en el punto de venta. Asimismo, señalan que Versace registraría una pérdida operativa EBIT en el ejercicio fiscal 2026, si bien el grupo pretende limitar esta dilución a una cifra de dos dígitos en euros.




