Estas son las medidas que propone la AIE para compensar el shock energético de la guerra de Irán

El informe apunta a que las medidas más efectivas están en torno a reducir al máximo la demanda de crudo.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), vistas a que el conflicto de Irán pueda alargarse y con ello el bloqueo del estrecho de Ormuz, ha elaborado un informe donde plantea una serie de recomendaciones a estados y empresas para minimizar el impacto de la guerra de Irán en el consumo de recursos tensionados como es el caso del petróleo. 

La reducción de la demanda compensa el shock energético según la AIE

En este informe, titulado “Sheltering from Oil Shocks” apunta a que más allá de medidas provisionales como la que anunció de liberar hasta 400 millones de barriles de crudo para transmitir confianza a los mercado al aumentar temporalmente la disponibilidad de oferta de crudo; apunta a que las medidas más efectivas están en torno a reducir al máximo la demanda de este recurso. De esta forma, según apunta el informe, se podría reducir la presión sobre los precios, traduciéndose en una mejora del bienestar de hogares y empresas. 

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Una de las medidas principales pasa por la reducción de la demanda de crudo del transporte por carretera, ya que según apunta la Agencia Internacional de la Energía es el sector que más consume esta materia prima, representando hasta un 45% mundial del mismo. Por ello, desde la agencia incentivan a las empresas a fomentar, siempre que se pueda, el teletrabajo, ya que esto reduciría el consumo nacional en torno al 2-6% y a nivel individual hasta el 20%.

De la mano a estas medidas vendría la reducción en 10 km/h de la velocidad permitida en las vías, suponiendo un ahorro individual y de país en torno al 5-10% y 1-6% respectivamente; sumado al fomento del uso del transporte público con también un impacto positivo en el ahorro de combustible. 

Transporte influenciado por la guerra de Iran Fuente Merca2 Merca2.es
Transporte influenciado por la guerra de Irán. Fuente: Merca2

Este conjunto de medidas que a priori parecen insignificantes, en conjunto podrían suponer una gran reducción de la demanda de petróleo en el sector más demandante de todos a nivel internacional. 

Siguiendo la línea del transporte, destacaría el aéreo que representa un 7% del consumo global de crudo, donde la principal medida es la reducción de los vuelos de trabajo en un 40%. De esta forma, según estima la Agencia Internacional de la Energía, se podría reducir el consumo entre un 7 y un 15% del consumo de queroseno (un recurso escaso por ejemplo en Europa).

Los 400 millones de barriles de la AIE han comprado consuelo, pero no convencen al mercado 

Por otro lado, la AIE señala como segundo gran bloque de consumo de estos recursos es la industria representado el 20% de la demanda mundial de petróleo. Por ello, plantean como principales medidas la mejora operativa de las fábricas y el cambio de las materias primas utilizadas para alimentar la maquinaria industrial; de esta forma se podría ahorrar hasta un 5% de consumo por instalación. 

Y por último, otro sector con un elevado peso en el consumo mundial de crudo es el caso de la cocina que usa GLP (Gas Licuado de Petróleo) que representa hasta el 10% de la demanda internacional de esta materia prima. Ante esta situación la agencia recomienda la electrificación de la cocina.

Medidas públicas 

Así mismo, el informe de la AIE también refleja la importancia de los estados como factor para reducir la demanda de este recurso a través de subvenciones y ayudas directas, topes de precios o reducción de impuestos. Siendo esta última medida la que se está aplicando en España. 

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Pedro Sánchez, presidente de Gobierno. Fuente: Agencias

En este sentido, la agencia realiza dos advertencias: En primer lugar, que las medidas que realicen los estados podrían suponer un alto coste fiscal sumado que se podrían beneficiar a quien no necesita estas ayudas, por ello plantea que las medidas se destinen con precaución y poniendo el foco en los hogares más vulnerables. Y en segundo, que todo este conjunto de medidas (tanto públicas como privadas) están destinadas a un corto plazo, ya que la solución definitiva a esta coyuntura pasa por la electrificación de la economía y por el desbloqueo en última instancia del estrecho de Ormuz.


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