Cada día es más evidente que la famosa medida del 1/30 con la que se esperaba mantener el equilibrio entre las VTC y los taxis, no será viable en España ni en Europa. La más reciente es la decisión del Tribunal Supremo de admitir a trámite el recurso de casación presentado por la Junta de Andalucía, tras haber perdido dos instancias en un litigio contra la mercantil Moove Cars Andalucía.
El motivo del Supremo para admitir a trámite el recurso de casación es, precisamente, revisar si la normativa del 1/30 es suficiente para negar una licencia de VTC en la comunidad autónoma; es una discusión que lleva tiempo flotando alrededor del sector; sobre todo desde que en Europa se insistió en que este motivo no era suficiente, pues castigaba a la competencia de las empresas de la llamada «nueva movilidad» a favor de proteger económicamente la actividad del taxi.

Es cierto que no ha sido el único motivo que se ha esgrimido desde la Junta de Andalucía para frenar el crecimiento de las VTC en la zona, con las causas ambientales siendo claves en su decisión, pero la situación del 1/30 es fundamental en la actualidad, sobre todo porque el dato de licencias de la «nueva movilidad» está creciendo mucho más rápido que el de las del taxi. En cualquier caso, los tribunales andaluces ya dejaron claro que, según ellos, esta situación no es suficiente para retirar o denegar una licencia.
El auto del Supremo, fechado el 5 de marzo, insiste en que «la denegación de las autorizaciones VTC con base en las limitaciones cuantitativas derivadas de la ratio 1/30 solo es ajustada al Derecho europeo en el caso de que concurran imperiosas razones de interés general que la justifiquen».
Al mismo tiempo, no todo son buenas noticias para Uber, Cabify y Bolt. Aunque las plataformas de la «nueva movilidad» pueden celebrar que cada vez más tribunales en España y Europa apuestan por no castigarlas para proteger al taxi, se confirma que se pueden reducir el número de licencias por motivos ambientales o por el tráfico que generan en las ciudades. Además, el tribunal andaluz ha confirmado que su evaluación es diferente a la del taxi, pues se trata de dos formas de negocio diferentes, una posición que el Supremo toma en cuenta en el auto.
«Respecto a la posible vulneración del principio de igualdad de trato o de no discriminación, que circunscribe únicamente a la comparación entre autorizaciones VTC (sometidas a límites ambientales) y autorizaciones de taxi (no sometidas a tales límites), estima que la profunda disparidad del régimen jurídico al que están sometidos ambos tipos de autorizaciones (en especial, el hecho de que las licencias de taxis estén sujetas a una intensa contingentización) impide considerarlas situaciones comparables», señala el auto del Supremo.
UNA POSICIÓN CLARA EN EUROPA
Lo cierto es que la posición europea sobre el 1/30 ha sido clara, al punto que incluso desde organizaciones del sector del taxi, como Antaxi o Élite Taxi, se ha dejado claro que la protección del taxi no puede ser la base legal de sus críticas. Lo han señalado una y otra vez cuando han pedido regulaciones, asegurando que leyes como la de Cataluña deben enfocarse en el efecto de las VTC en la contaminación y el tráfico, no en la facturación del otro sector.
Es un argumento que se ha mantenido en cada una de las sentencias del TJUE sobre la situación, y que desde las patronales del sector de las VTC se ha señalado como uno de los puntos flacos de la ley catalana, evidentemente diseñada para proteger al taxi. Sin embargo, a la espera de lo que decida el Supremo, también se ha señalado que hay otros problemas que se pueden generar por el exceso de licencias de transporte para particulares.
LAS VTC SIGUEN BUSCANDO CRECER EN ESPAÑA
Lo cierto es que no debería ser una sorpresa que haya más situaciones de este tipo. Uber, Cabify y Bolt están haciendo un esfuerzo evidente para aumentar la presencia de sus vehículos en todas las comunidades autónomas del país. En Andalucía, según los datos más recientes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, hay unas 3.922 licencias de VTC frente a las 8.920 del taxi.

Es decir, que la ratio ya está muy lejos del 1/30. Es un dato a tener en cuenta a la espera de lo que debe ser la sentencia definitiva del Supremo, pues puede haber argumentos claros para evitar el crecimiento de las opciones de transporte de particulares dentro del país.




