Renfe deja claro a Talgo que la puntualidad en las entregas es la clave de su próxima licitación

Las exigencias del nuevo contrato de Renfe y las declaraciones de Puente ponen a China como favorita para la licitación

La nueva licitación que ha abierto Renfe ha dado mucho que hablar. Se trata de la mayor apuesta para la adquisición de material rodante de alta velocidad en la historia de la empresa pública. Además, es la primera vez que la operadora ferroviaria ha insistido en la necesidad de implementar velocidades de hasta 350 km/h. Este es un reto clave para los fabricantes del sector.

Pero no es el único; desde Renfe se ha insistido en que, en este caso, la velocidad en la entrega de los 40 trenes será clave para la licitación. «Los criterios técnicos definidos en la licitación otorgarán un protagonismo especial a la rapidez en los plazos de fabricación y a la disponibilidad de las nuevas unidades, con el objetivo de asegurar que la flota pueda incorporarse en el menor tiempo posible al servicio comercial y responder al crecimiento previsto de la demanda», ha explicado la empresa pública sobre la licitación.

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«El calendario de entregas establece que las primeras cinco unidades deberán incorporarse antes del mes 40, mientras que la totalidad de la flota deberá estar plenamente operativa antes del mes 78. Asimismo, las condiciones fijadas en la licitación establecen un ritmo de suministro de un nuevo tren cada mes y medio», escribe la operadora.

Es una exigencia que puede hacer mucho ruido a una de las empresas españolas interesadas en el proyecto: Talgo. En el pasado ha tenido problemas con Renfe por la lentitud en la entrega de los trenes Avril y todavía tiene pendiente el pago de una sanción de más de 100 millones de euros. «Los criterios de adjudicación se estructuran en una evaluación combinada de los aspectos técnicos, económicos y de mantenimiento. Estos criterios permiten poner en valor las ofertas más equilibradas en términos de eficiencia, disponibilidad y número de plazas, así como fiabilidad en la operación y cumplimiento de los hitos de entrega», sentencia Renfe.

LA MAYOR LICITACIÓN DE NUEVOS TRENES DE LA HISTORIA DE RENFE

Lo cierto es que la empresa pública demuestra con esta apuesta la necesidad de reemplazar su flota de alta velocidad y la de seguir mejorando sus tiempos y puntualidad para mantener la capacidad competitiva con el sector. El propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha señalado la necesidad de subir la velocidad de los vehículos, incluso mientras tienen un límite de velocidad menor de lo usual por las medidas tomadas por Adif tras el accidente en Adamuz.

Cartel de la sede de Talgo. Fuente: Agencias
Cartel de la sede de Talgo. Fuente: Agencias

La licitación incluye la adquisición de 30 de estos trenes por un importe total de 1.362 millones de euros, con la opción de ampliar el pedido con 10 unidades adicionales. El conjunto de la operación, de ejecutar la compra de estas 10 unidades adicionales, alcanzaría una inversión total de 1.777 millones de euros.

Los nuevos trenes podrán operar a una velocidad de 350 km/h una vez que la infraestructura ferroviaria esté preparada para permitir el incremento de la velocidad comercial, lo que facilitará optimizar los tiempos de viaje y situar a Renfe en la vanguardia tecnológica del transporte ferroviario internacional.

OPCIONES EUROPEAS Y ASIÁTICAS

En cualquier caso, la empresa pública tiene ya algunos interesados. No solo es Talgo, que siempre está atenta a nuevos contratos a pesar de sus problemas actuales de puntualidad en las fechas de entrega, sino que desde Europa, Alstom también ha mostrado interés en el proyecto. No es para menos, pues se trata de un paso adelante en el sistema español, el más extenso del continente, y uno de los contratos más atractivos del Viejo Continente. De momento, otras opciones como CAF no han dado pasos en esta dirección.

Pero, por otro lado, el ministro no ha escondido su interés en las empresas chinas como posibles fabricantes de los trenes. Hace unos meses realizó un viaje por Asia donde visitó las fábricas de las empresas del sector en China y en Japón, pero ha mantenido que está especialmente impresionado con la tecnología y los modelos del país que gobierna Xi Jinping.

«Desde luego estoy valorando seriamente la posibilidad de comprar trenes en China, no es ningún juego», informó. El dirigente socialista aprovechó, además, la conversación para mandar un dardo a la industria europea: «Creo que necesita una sacudida, necesita reaccionar y creo que alguien tiene que empezar a hacerlo», señalaba Puente a su llegada de aquel viaje en una entrevista a El Periódico.

El ministro de transporte Oscar Puente. Fuente: Agencias
El ministro de transporte Oscar Puente. Fuente: Agencias

Sin embargo, no es una opción tan fácil. Es que Puente no es el primer ministro de transporte europeo interesado en la compra de trenes hechos por la empresa pública CRRC. En su momento, la Unión Europea acabó por apartarla de una licitación en Bélgica, tras abrir una investigación por la posibilidad de que la empresa tuviese ayudas de Estado.

Mientras tanto, la patronal europea de fabricantes, Unife, donde están Talgo, CAF y Siemens, ha sido crítica con la posición de Puente. «Apoyamos la competencia global justa», explicó hace unas semanas Enno Wiebe, director general de Unife, «pero creemos que los riesgos geopolíticos, la seguridad, los beneficios económicos europeos y la calidad también deben tenerse en cuenta al considerar las opciones de licitación, y no solo el simple coste de la compra».


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