El reciente informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dejado claros los problemas de las vías de alta velocidad del país. El problema principal ha sido la lentitud de Adif en los proyectos para actualizar las zonas donde se mantiene el conocido «ancho ibérico», lo que castiga la competencia en el transporte de pasajeros, pero es todavía peor en el transporte de mercancías.
Si bien el informe señala que el «ancho ibérico» es un problema para la competencia en el transporte de pasajeros, es peor para el de mercancías, pues no existe una opción que sirva para cambiar el ancho de los mismos vehículos. Esto acaba por castigar a algunas empresas y limitar las opciones de la competencia.
«El transporte de mercancías no cuenta, a diferencia del transporte de viajeros, con un sistema de cambio de ancho operativo a nivel comercial y el material rodante solo puede operar en un ancho, ibérico o estándar, de modo que la única solución a nivel nacional para salvar los diferentes anchos de vía es el trasvase de carga en el punto frontera entre la red de ancho estándar y la red de ancho ibérico. Ello dificulta el aprovechamiento del material rodante y el diseño de rutas que eviten circulaciones en vacío (lo que se llama ‘triangulaciones’). Además, dependiendo de la ubicación del punto frontera y los costes de trasvase de la carga, puede interesar más trasladar la parte nacional del transporte internacional a la carretera», sentencia el estudio de la CNMC.

Por eso, al igual que en el caso del transporte de pasajeros, la Comisión insta a las entidades responsables —Adif y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que dirige Óscar Puente— a acelerar el proceso de adaptación de las vías para igualarse al estándar europeo. Además, se insiste en que ya debería conocerse un plan para realizar esta transformación y que, si no lo hay, debe diseñarse lo más rápido posible.
«Todo lo anterior llama a que el estudio de migración de ancho previsto en el artículo 17.3 del Reglamento 2024/1679 se publique cuanto antes, tras un profundo análisis del impacto de esa migración en la competitividad del transporte ferroviario, tanto de viajeros como de mercancías, incluyendo el impacto previsible en el tráfico internacional, y de la alternativa de adaptar la infraestructura con ancho mixto, lo que permitiría operar tanto con trenes de ancho ibérico como con trenes de ancho estándar», sentencian las conclusiones del informe.
LAS EMPRESAS TIENEN LOCOMOTORAS QUE NO PUEDEN USAR
La petición de la CNMC para Adif afecta sobre todo a las rutas del norte del país. De hecho, en el informe se insiste en que de momento son muy pocas las rutas donde se hacen viajes de mercancías en el transporte ferroviario, pues las diferencias de ancho y señalización lo empujan a las carreteras.
«Actualmente, de los tráficos de mercancías solamente circulan en ancho estándar los que hay entre Barcelona y la frontera francesa (150 km) a través del túnel de Le Perthus, del Puerto de Barcelona a Mollet (49,6 km) y de Girona a Figueres (41,3 km). El Programa de Actividad de ADIF AV 46 prevé la migración del ancho ibérico al ancho estándar del tramo Castellón – Vandellós – Vila-seca del Corredor Mediterráneo, de forma que el transporte de mercancías no dispondrá de una alternativa en ancho ibérico», explica el estudio.
Sin embargo, además, se adelantó que ya hay empresas del sector que han empezado a adquirir las locomotoras necesarias para el cambio en las vías, incluso si no han iniciado los trámites para el mismo. «Las empresas ferroviarias han adquirido ya 37 locomotoras en ancho estándar para adaptarse al cambio. Estas locomotoras no podrán operar en el resto de la red de ancho ibérico. Por tanto, la rentabilidad de esta migración dependerá de los tráficos internacionales que finalmente se realicen», sentencia el estudio.
UN PROBLEMA DE ADIF EN EL NORTE DE ESPAÑA
La realidad es que sí hay una zona del país que se está viendo afectada por las diferencias de ancho del sistema; es el norte del país. Es que en las rutas gallegas el ancho de vía no ha permitido ni la llegada de la competencia al mercado de pasajeros —que dependería de una Talgo en crisis para fabricar los trenes necesarios— ni el transporte de mercancías que acabe en Portugal. Es una situación delicada que requiere un plan de inversión que, por ahora, no existe.

ADIF
Con los esfuerzos de Bruselas y el Gobierno español para que el transporte de larga distancia, tanto de mercancías como de pasajeros, se realice por tren en lugar del avión o la carretera, es evidente que es un problema urgente. El informe de la CNMC solo confirma un problema conocido, pero que debe tener una respuesta en el medio plazo para evitar que el sistema español, o parte de él, quede separado del resto del continente.




