Enel ha publicado el detalle de sus resultados 2025, un rendimiento que ha decepcionado a los analistas de RBC. En este sentido los canadienses apuntan a que Enel ha sido una empresa con un crecimiento plano interanual, además de una elevada deuda y un pobre desempeño operativo. Esto en conjunto a una cotización cara, da pie a que los analistas canadienses recomienden Infra ponderar con un precio objetivo de 8 euros la acción.
Enel está combinando muchos factores negativos que empujan a la baja su valoración
El informe del banco, encabezado por Fernando García, apunta a que el EBITDA en 2025 alcanzó los 22.900 millones de euros, un crecimiento interanual de casi el 2% con un beneficio neto de 7.000 millones, un 5,7% más que el año anterior.
No obstante y aunque estos datos estén en línea con lo que esperaba del mercado, los analistas de RBC han señalado un factor que se traduce en una alarma en el rendimiento de la compañía. En este caso se trata de una debilidad estructural del negocio, donde el segmento integrado (generación, retail y trading) ha caído respecto a 2024 un 5,2% en su EBITDA, debido a menores precios de la energía en Italia, reducción de los volúmenes vendidos y un peor desempeño en el trading. Una debilidad, según los analistas, que en el ejercicio de 2025 aunque fue parcialmente compensada por la actividad en España, no logró levantar el resultado global de la empresa.
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Por otro lado, la empresa ha tenido un buen desempeño en el negocio de redes, con un crecimiento del 8,5% interanual respecto a niveles de 2024. Una muestra de un sector estable y regulado, que tiene un crecimiento defensivo, que se traduce en que no genera una expansión significativa del negocio general de Enel.
A este escenario se suma un elemento clave para los analistas de RBC como es el caso del impacto de los deterioros de activos. En este sentido, el informe recoge que Enel ha registrado unos impairments de aproximadamente 2.100 millones de euros, concentrados principalmente en generación térmica en Italia, almacenamiento energético en Estados Unidos y activos renovables en distintos mercados internacionales. Este ajuste contable no es menor, ya que refleja que parte de las inversiones realizadas en los últimos años no están generando los retornos inicialmente previstos.

Por otro lado, el balance continúa siendo uno de los principales focos de preocupación. La deuda neta se sitúa en los 57.200 millones de euros, una cifra elevada en términos absolutos. No obstante, a pesar de que el flujo de caja operativo (FFO) ha mejorado hasta los 15.100 millones frente a los 13.700 millones de 2024, este incremento no es suficiente para disipar las dudas sobre el nivel de apalancamiento. En un contexto de tipos de interés aún elevados, esta estructura financiera limita la flexibilidad de la compañía y añade presión sobre su capacidad de generar valor para el accionista.
A esto se le suma que la estrategia de inversión tampoco da síntomas de un periodo de expansión ya que refleja todo lo contrario: un giro hacia la prudencia. El capex total se ha reducido ligeramente, pero lo más significativo es el desplome de la inversión en renovables, que cae un 36,5% interanual, hasta los 1.939 millones de euros. En contraste, la inversión en redes aumenta cerca de un 20%, reforzando el perfil defensivo del grupo. Sin embargo, esta reasignación de capital implica una menor exposición a crecimiento futuro, lo que refuerza la percepción de estancamiento estructural del negocio.
Por otro lado y teniendo en cuenta el crecimiento prácticamente plano de la empresa, tampoco ayuda a una valoración más optimista su alto nivel de cotización EV/EBITDA de 8 veces y de 12 veces en PER. Es decir, Enel es cara pese a reportar un mal rendimiento operativo.
En definitiva, a pesar de que Enel haya cumplido con las expectativas del mercado en cuanto a sus resultados más macro, cuando se pone énfasis en sus negocios se puede apreciar un atrofiamiento operativo que da pie a un crecimiento limitado cara a ejercicios posteriores, por ello, RBC sitúa su recomendación en Infra ponderar con un precio objetivo de 8 euros la acción.




