Ryanair vuelve a insultar a Bustinduy por las sanciones del equipaje de mano

Ryanair señala de nuevo a Bustinduy por la situación del equipaje de mano en España

Ryanair vuelve a estar en el centro de las controversias del sector aeronáutico. La empresa irlandesa low-cost ha vuelto a protestar por la decisión del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que dirige Pablo Bustinduy, de no permitir que se cobre a los pasajeros por el equipaje de mano en sus vuelos. El consejero delegado de la compañía ha vuelto a atacar directamente al ministro, esta vez calificándolo de «idiota».

«Es un idiota», ha insistido, y después ha asegurado que «cuanto antes lo echen del cargo, mejor», en referencia a la multa impuesta a la compañía por el cobro del equipaje de mano. Además, ha insistido en que la medida de prohibir a las aerolíneas cobrar por las maletas de cabina va en contra de la competencia.

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Las declaraciones, realizadas en una entrevista, suponen el punto más alto de tensión en el choque entre Ryanair y el Gobierno. O’Leary ha insistido en que la sanción es «ilegal» y ha cargado contra el ministro, al que también ha definido como «desconectado de la realidad». El CEO de la aerolínea ha ido más allá al cuestionar la trayectoria de Bustinduy, asegurando que «nunca ha tenido un trabajo en el mundo real» y criticando su perfil político, en una ofensiva personal poco habitual incluso en el tono combativo del directivo irlandés.

En cualquier caso, el propio Bustinduy no ha cambiado su decisión, señalando en Bluesky que si Ryanair quiere operar en España, tendrá que cumplir las normas del país y pagar la sanción ya impuesta:

«O’Leary no está acostumbrado a que le planten cara, pero en España ha tocado hueso. Por mucho que insulte y patalee, por mucho dinero que tenga, aquí va a tener que cumplir la ley y respetar los derechos de los consumidores. Y pagar 107 millones de multa. Eso también», ha escrito el ministro.

UN DUELO DE LARGA DATA

Lo cierto es que los problemas entre Ryanair y el Gobierno no son una novedad. De hecho, O’Leary ya había insultado en el pasado al ministro de Consumo, al que calificó de «loco comunista. La posición de la empresa sobre la necesidad de cobrar por el equipaje de cabina es clara y choca de forma permanente con la del Ejecutivo actual, que sigue apostando por considerar el transporte del equipaje de cabina como una parte del servicio básico de las aerolíneas.

Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias
Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias

Es una situación compleja dentro del panorama de la compañía. Si bien es la más popular de España, como lo muestran los datos de la propia Aena, su relación con el Gobierno del país y las diferentes instituciones públicas con las que deben trabajar sigue siendo negativa. Es una situación complicada, sobre todo si se espera que se mantenga la presencia de la empresa en el territorio español.

RYANAIR TAMBIÉN TIENE UNA MALA RELACIÓN CON AENA

En cualquier caso, además de la lucha por el equipaje de mano, la irlandesa está en el centro de la pelea por las tarifas de Aena para operar en los aeropuertos del país. Ha sido la primera en señalar que no solo la medida puede acabar trasladándose a los precios de los billetes de avión, sino que están dispuestos a reducir su presencia en los aeropuertos donde consideren que el coste de las mismas no es competitivo.

Un grupo de personas en un puesto de facturación de Ryanair en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 23 de agosto de 2025. Fuente: Agencias
Un grupo de personas en un puesto de facturación de Ryanair en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 23 de agosto de 2025. Fuente: Agencias

Ya han desaparecido algunos vuelos en las rutas que han puesto a la venta de cara al próximo verano. La irlandesa, según los datos de Aena, ha transportado casi 69 millones de pasajeros durante el 2025, un crecimiento mayor a los dos millones en comparación con 2024; es decir, un 4,1 % por encima del año previo. Y es que, si bien la low-cost se ha retirado o ha disminuido su presencia en aquellos aeropuertos donde considera que las tarifas operativas exigidas hacen inviables las operaciones, su modelo de precios y su expansión en los aeropuertos de mayor presencia comercial, como Madrid y Barcelona, han servido para que mantenga su popularidad.


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