La situación del taxi y las VTC en Cataluña está en un momento complicado. La discusión de la nueva Ley de Transporte para vehículos de un máximo de nueve pasajeros, conocida como «Ley Taxi» o «Ley Tito» en el sector, se mantiene en el Parlament, con el proceso de tramitación reiniciándose tras la caída de la enmienda a la totalidad del texto presentada en su momento por Vox.
Pero mientras sigue avanzando el proceso de tramitación del texto —diseñado para expulsar de la Generalitat a plataformas como Uber, Cabify y Bolt— las licencias de VTC y taxi del sector siguen cambiando. La publicación del más reciente informe del sector realizado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, donde se contabilizan las autorizaciones de ambos sectores, ha mostrado este año una caída en todo el sector del taxi; la gran mayoría de las comunidades autónomas muestran un dato negativo de licencias comparadas con el mes anterior.

Sin embargo, la comunidad autónoma donde más se reducen los datos de las licencias de taxi es, precisamente, Cataluña, donde hay una reducción de hasta 450 licencias. Se trata, con diferencia, de la región donde más se ha reducido el número de autorizaciones. Es un dato llamativo, sobre todo cuando en el Parlament se discute una ley que, en teoría, está diseñada para protegerlos.
Fuentes del sector han señalado que la reducción en las licencias no necesariamente se trata de un descenso en el número de taxis que están operando en la Generalitat, o incluso en Barcelona, pues puede tratarse de un cambio en los certificados particulares que necesitan los conductores. Esto ocurre, sobre todo, cuando hay varios conductores por un solo vehículo o cuando alguno de ellos cambia su situación legal, pero sigue siendo un número bastante alto.
Además, se ha reducido también el total de licencias de VTC del sector. Hubo una reducción de 33 autorizaciones de plataformas como Uber, Cabify o Bolt, que de nuevo puede deberse a la gestión de otros documentos. Sin embargo, sigue siendo llamativa la caída global en la ciudad, especialmente en un momento en el que las empresas de la llamada «nueva movilidad» insisten en la falta de vehículos para cubrir la demanda de los usuarios de la Ciudad Condal.
UNA CAÍDA EN PLENA TRANSFORMACIÓN DEL SECTOR EN LA CIUDAD
En cualquier caso, es llamativo que esto ocurra en medio de la implementación de la nueva ley y las medidas que llegan con ella. De hecho, la controversia más reciente en la Generalitat es, precisamente, que el portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez, recomendó una medida que permita que, al menos temporalmente, los conductores de VTC puedan pasar al taxi para que no se queden sin trabajo en el corto plazo.
«Todos tenemos que ceder en algún punto y esto lo que garantiza es más oferta de taxis, sobre todo en los momentos que más lo necesita la ciudadanía», ha asegurado Álvarez en una rueda de prensa el pasado 9 de marzo. Desde entonces, la molestia de varias organizaciones del sector del taxi ha crecido, incluso desde la propia Élite en otras ciudades, como Madrid.
«Consideramos que, antes de reconvertir cualquier autorización de VTC en licencia de taxi, si se observa una falta en la oferta del servicio porque hubiera una alta demanda por parte de la ciudadanía, lo que se debería hacer es tomar medidas que regulen mejor la oferta, pero en ningún caso debería ser cubierta esta con vehículos VTC reconvertidos. Una vez que los vehículos VTC dejen de prestar servicios urbanos, para los que no están autorizados, se podría estudiar, conforme al ratio de taxis por habitante, si fuera necesaria una ampliación de flota u otras medidas que beneficien al usuario», ha explicado Élite Taxi Madrid en un comunicado en respuesta a Álvarez.
EL NÚMERO DE LAS VTC SIGUE CRECIENDO
Por el contrario, a pesar de las controversias del sector, el total de licencias de VTC en todo el país sigue creciendo y, aunque hay algunas comunidades autónomas donde el dato se reduce —como Cataluña, con 33 licencias menos; Madrid, con 13 menos; Aragón, 9 menos; Baleares, con 6 menos y Cantabria, con 1 menos—, en general el aumento es más que evidente.

De hecho, dos de las comunidades autónomas donde más ha crecido el número de licencias VTC son en las que hay más controversias alrededor de su presencia. Por un lado, Andalucía ha sumado 144 licencias y, por otro, el País Vasco tiene unas 100 licencias nuevas. Son dos comunidades donde los taxistas se han movilizado para pedir sanciones y vigilancia contra los vehículos de las plataformas, que realizan trayectos urbanos a pesar de tener licencias interurbanas.




