Just Eat reclama un convenio sectorial en su primera jornada «Voces del Delivery»

Los presentes en el primer encuentro del ciclo "Voces del Delivery" insisten en la necesidad de un convenio del sector

La decisión, tanto de Glovo como de Uber Eats, de contratar a sus riders ha acabado por dar la razón a Just Eat. La empresa es la que más tiempo lleva operando en el sector en España y ha sido la primera en tomar la decisión de contratar a sus repartidores; ahora que sus competidores han seguido la misma senda, ha creado el espacio «Voces del Delivery» para escuchar las posiciones sobre el futuro del sector. En la primera edición del evento, que esperan se repita cada dos meses, se ha insistido en la necesidad de un convenio colectivo del sector.

En la inauguración del ciclo han participado Luz Rodríguez, catedrática de Derecho Laboral; por parte de las flotas, Ángel Sánchez, CEO de Revoolt; tres repartidores: Luis Daniel, del movimiento RidersEspaña, Artem Pavlov, repartidor, y Virgilio Sánchez, representante de UGT; así como Raquel Boto, adjunta a la Secretaría de Acción Sindical de CCOO. El evento ha contado con la moderación de Elia Ferrer, directora de Políticas Públicas de Just Eat en España.

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Luis Daniel, del movimiento Riders España, ha afirmado que: «El cambio de modelo ha sido impactante; hay repartidores que sí se han adaptado y otros que no. En la época dorada del delivery se ganaba más, pero ha cambiado mucho el modelo. En 2022 y 2023 ya no se generaba lo mismo, pero no era porque las condiciones bajaran, sino porque los repartidores ya no eran los únicos que podían salir. Hoy la mayoría de los repartidores necesitan seguir trabajando, y actualmente tenemos el camino de la laboralidad. Siempre habrá un grupo que defenderá la autonomía, pero hay otro muy grande que necesita trabajar y es el momento de tener un convenio que nos agrupe, pero, sobre todo, nos escuche a todos, también a los repartidores. Habrá muchas cosas que debatir en el camino, pero es el momento de construir».

Por su lado, la catedrática de Derecho Laboral de la Universidad de Castilla-La Mancha, Luz Rodríguez, ha insistido en que el nuevo modelo «no es una elección del repartidor; viene establecido por las leyes aplicables hoy en España, la Directiva de Trabajo en Plataformas —que está en pleno proceso de transposición— y la numerosa jurisprudencia de diferentes tribunales nacionales. Las normas garantizan una base de competencia sana y hacen que las personas cuenten con los derechos que les corresponden y estén protegidas«.

NO TODOS ESTÁN FELICES CON EL CAMBIO DE MODELO

El ciclo «Voces del Delivery» también ha permitido la presencia de voces inconformes como la de Artem Pavlov, repartidor, quien ha compartido su experiencia indicando que: «Si soy sincero, estos cambios fueron muy duros. El delivery es un ecosistema: cliente, plataforma, restaurante y rider. Si una parte falla, todo el sistema sufre. Lo que ha pasado es simple: no se preguntó a los riders y se eliminó el modelo autónomo sin crear una alternativa mejor. Antes había riesgo, pero también ingresos y libertad. Ahora hay más control, menos ingresos y menos capacidad de decisión. El problema es que se cambió lo legal, pero no cómo funciona el sistema. El algoritmo sigue igual, pero el rider tiene menos libertad. Por eso muchos riders sienten que antes era duro, pero rentable; y ahora es duro y no compensa».

Las empresas también han tenido su espacio con Ángel Sánchez García, CEO y cofundador de Revoolt, quien ha destacado que: «Debemos sincronizar ciertos elementos del modelo anterior con el modelo actual; sin duda el convenio ayudará mucho a plantear unas reglas comunes mucho más claras y actualizadas para todos: plataformas, flotas y empleados. El modelo laboral tiene retos importantes como la reducción de absentismo y control de la productividad, algo que el modelo de autónomos no tenía con una repercusión negativa directa. Los vectores de trabajo para estos casos son mantener buenas condiciones y aplicar bonificaciones de productividad que permitan reconocer económicamente a aquellos empleados que tienen un mejor desempeño».

LOS SINDICATOS RECUERDAN LA EXPERIENCIA CON JUST EAT E INSISTEN EN LA NECESIDAD DE ACUERDOS

De su lado, los representantes sindicales presentes han insistido en que, a pesar de las críticas, era necesaria la protección de la Ley Rider, señalando que muchos de estos trabajadores realmente no eran autónomos, sino lo que se define como «falsos autónomos«.

«Debemos diferenciar entre un autónomo y lo que es un falso autónomo. Llevamos décadas asesorando y acompañando los procesos de regulación. El Real Decreto es una regulación extraordinaria que incluye requisitos. Representamos a los trabajadores y trabajadoras porque nos han elegido, y por eso formamos parte de las mesas de negociación. Es necesario un acuerdo marco de relaciones laborales para los trabajadores y los actores del sector, un convenio colectivo de aplicación, pero no cualquiera; no vale un convenio fantasma o estatutario», ha insistido Raquel Boto, adjunta a la Secretaría de Acción Sindical de CCOO.

Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid. Fuente: Agencias
Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid. Fuente: Agencias

Además, Virgilio Sánchez, repartidor de Just Eat Takeaway.com en España y representante de UGT, ha subrayado que: «Evidentemente, sí, necesitamos un convenio colectivo para todos porque el gremio de repartidores está desprotegido con compensaciones que no se ajustan a la realidad del trabajo. Adicionalmente, la necesidad del inmigrante en casos donde “falsos autónomos” operan mediante el alquiler o cesión de cuentas se convierte en una práctica que deriva en la aparición de intermediarios que cobran comisiones a costa del trabajo ajeno. Esta situación no solo precariza aún más las condiciones laborales, sino que agrava la desprotección de quienes realmente realizan la actividad, vulnerando los derechos de las personas trabajadoras».


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