El plan de inversión de Redeia para el periodo 2026-2029, es un factor que para los analistas de Berenberg no ha pasado desapercibido. No por nada, este nuevo capítulo inversor para la compañía eléctrica contempla un capex de 6.500 millones de euros, un 36% más que el plan previo de 2021-2025. Para los expertos del banco alemán, esta inversión se podría traducir en un aumento de ingresos, a pesar de contar con un marco regulatorio poco atractivo y el riesgo de un cambio en las políticas ambientales que den pie a que las nuevas inversiones caigan en saco roto. Por ello, Berenberg recomienda Mantener con un precio objetivo de 16 euros la acción.
Redeia: Su inversión podría aumentar sus beneficios, pero menos de lo esperado
Según apunta Berenberg, el nuevo plan de inversión de Redeia podría reportar un crecimiento en todo el periodo inversor de sus principales métricas como es el caso de la base de activos regulados (RAB), el dividendo y los beneficios por acción, con unos valores de 7%, 2%y 5% respectivamente. Un crecimiento moderado, y que en el caso del EPS se aprecian ciertas fluctuaciones en sus previsiones debido a la entrada del plan de inversión en el esquema de los analistas del banco alemán.

Teniendo en cuenta, que durante el periodo 2026-2029, se estima un crecimiento interanual del EPS, los teutones prevén que 2026 sería un año con más crecimiento de lo esperado para este año: un 3%; mientras que para 2027 y 2028, esperan una bajada de sus expectativas con un descenso en sus previsiones en un 2% para estos dos años. La razón a la que apuntan los analistas se debe a que a pesar de esperarse que tenga más activos regulados fruto de una inversión más activa, este mayor capex trae consigo el aumento de la deuda neta llegando a los 7.800 millones de euros y un marco regulatorio poco competitivo.
Los riesgos de este plan de inversión están en su rentabilidad
Berenberg recuerda que la tasa retribución para los activos regulados (negocio clave de Redeia ya que se enfoca en redes) actualmente es de un 6,58%, 100 puntos más que el que se aplicó en el anterior periodo (5,58%). Se trata de una tasa retributiva, que si bien ofrece visibilidad a las previsiones del banco de alcanzar un crecimiento en el RAB de un 30% para 2030, se queda corta en comparación con la de otros TSO´s. En este sentido, la media de crecimiento interanual compuesto de la base de activos regulados en Europa está en un 11%, frente al 7% esperado por Redeia, es decir, tiene un rendimiento esperado en este sector peor que sus competidores europeos.
Por otro lado, gran parte de los crecimientos anunciados por el banco ya han sido descontados por el mercado, por lo que no se espera un upside muy elevado por parte de Redeia. Esto se debe a que tiene un nivel de cotización actual de 16 veces en 2026, un 17% más sobre su media histórica.

Y finalmente, Berenberg señala como elemento de riesgo al plan expansionista de Redeia, el propio Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). El banco recuerda que el plan de inversiones de Redeia está articulado en base a las previsiones de alta demanda energética establecidos por el propio plan climático español, por lo que un cambio en estas políticas podría dar pie a que esta inversión sea cuestionada o vista como innecesaria.
En definitiva, el nuevo plan inversor del operador energético es visto con buenos ojos por parte de Berenberg, ya que reportará un crecimiento en los años sucesivos en las principales métricas. No obstante podría no ser tan alto debido a la alta deuda neta, además de una tasa de retribución baja que limita el crecimiento de la base de activos regulados. A esto se le suma una cotización PER de 16 veces en 2026, es decir el mercado ya descuenta sus crecimientos futuros. Por lo que con la combinación de todos estos elementos, no cabe otra recomendación por parte del banco alemán que Mantener.




