El Gobierno está buscando aumentar la producción de gas a través de los gasoductos argelinos, debido a que la crisis de Irán está provocando un aumento en los precios de la molécula. En este sentido, según apunta Bloomberg, el Ejecutivo está estableciendo conversaciones con Naturgy, que opera un gasoducto entre el país y Argelia para aumentar los pedidos y tener el gasoducto casi en máxima capacidad.
Esta noticia ha llegado a oídos de los analistas de RBC, que en su última nota han analizado cuáles serían los efectos y claves de un aumento de suministro gasista a través de Argelia.
Una visión general del enclave energético en Oriente Próximo
En este sentido, destacan que el Argelia ya se mantiene como el principal proveedor de gas de España, concentrando aproximadamente el 34,5% de las importaciones totales en 2025, con un volumen de 128.502 GWh. El refuerzo del suministro se articularía, fundamentalmente a través del gasoducto Medgaz, la principal conexión directa entre ambos países, cuya utilización podría incrementarse hasta niveles cercanos a su capacidad máxima, situada en torno a los 32 millones de metros cúbicos diarios, según Bloomberg.

Esta estrategia responde a la necesidad de reforzar la seguridad de suministro en un contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos internacionales. Y aunque España tenga una exposición directa muy limitada al conflicto de Irán, el bloqueo del estrecho de Ormuz está alterando el equilibrio global de oferta y demanda, impulsando un incremento cercano al 60% en los precios del gas en Europa. A ello se suman disrupciones en la producción internacional de gas natural licuado (GNL), como la paralización de instalaciones clave como Ras Laffan de Qatar Energy por un ataque de drones iraníes, lo que se traduce en una presión adicional sobre los mercados.
Por otro lado, los analistas apuntan que no se prevé, por el momento, la reapertura del gasoducto Magreb-Europa, clausurado desde 2021 a raíz de las tensiones diplomáticas entre Argelia y Marruecos, lo que refuerza la apuesta por maximizar el uso de las infraestructuras ya operativas. Dentro de este contexto, las conversaciones entre el Ejecutivo y Naturgy adquieren una relevancia estratégica ya que la compañía cuenta con acuerdos directos para el uso de un gasoducto de Argelia.
Naturgy se convierte en un aliado clave por sus contratos con Argelia y Rusia
En este sentido, el informe recuerda que Naturgy dispone de contratos de suministro con el país del norte de áfrica por unos 5.000 millones de metros cúbicos anuales. Asimismo, la compañía cuenta con alrededor de 3.000 millones procedentes de Rusia, lo que podría facilitar una sustitución progresiva de estos volúmenes en el actual contexto geopolítico. Por su parte, otras empresas como Endesa mantienen contratos de menor tamaño, en torno a mil millones anuales con el país norteafricano, lo que le da una relevancia estratégica menor en comparación con Naturgy, dentro de esta coyuntura.
En paralelo a estos movimientos, el Gobierno trabaja en un paquete de medidas destinado a mitigar el impacto del encarecimiento energético sobre los consumidores, que se darán a conocer en el Consejo de Ministros Extraordinario que se celebrará mañana.
Entre las opciones que se barajan figura la eliminación del impuesto eléctrico del 5%, una medida que ya fue aplicada durante la crisis derivada de la invasión rusa de Ucrania. Además, el Ejecutivo estudia la posibilidad de trasladar parte de los costes del sistema eléctrico a las compañías de petróleo y gas, con el objetivo de aliviar la factura de los hogares.
Por otro lado, no se descarta la implementación de mecanismos para gravar beneficios extraordinarios dentro del sector energético, especialmente si el actual escenario de precios elevados se prolonga en el tiempo.
En definitiva, las conversaciones entre el Gobierno y Naturgy ponen sobre relieve que se trata de una crisis energética que seguramente sea duradera. Habrá que estar a la espera de si estas conversaciones llegan a buen puerto y sobre el impacto que podría tener para el bolsillo de los ciudadanos, que inevitablemente se encuentran expuestos a los vaivenes geopolíticos.




