Detectan una vulnerabilidad crítica en el navegador con IA de Google Chrome que permitía acceder a archivos del sistema

En el caso de Google Chrome, la integración del modelo Gemini ha permitido introducir funcionalidades avanzadas que interactúan directamente con el contenido del navegador. Sin embargo, estas nuevas capacidades requieren que el sistema de inteligencia artificial tenga acceso privilegiado al entorno del navegador.

La evolución de los navegadores web como Google Chrome está entrando en una nueva fase marcada por la integración de asistentes de inteligencia artificial capaces de interactuar directamente con el entorno de navegación.

Estas herramientas prometen mejorar la productividad del usuario mediante funciones avanzadas como resúmenes automáticos, asistencia contextual o automatización de tareas. Sin embargo, la incorporación de estos sistemas también ha empezado a revelar nuevos riesgos de seguridad.

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Investigadores especializados han identificado recientemente una vulnerabilidad de gravedad alta en funciones basadas en inteligencia artificial integradas en Google Chrome. El fallo, que ya ha sido corregido mediante una actualización de seguridad, podía permitir a atacantes infiltrarse en el entorno del navegador y acceder a archivos del sistema operativo del usuario.

El hallazgo pone de manifiesto un problema emergente en la nueva generación de navegadores inteligentes: cuanto mayor es el acceso de la inteligencia artificial al entorno del navegador, mayor es también la superficie potencial de ataque.

Navegadores con IA: una nueva generación de herramientas digitales

La aparición de navegadores con asistentes integrados de inteligencia artificial está redefiniendo la forma en que los usuarios interactúan con internet. Este tipo de plataformas incorporan paneles laterales o asistentes capaces de interpretar el contenido de una página web, generar resúmenes automáticos o ejecutar acciones complejas en varios pasos.

En el caso de Google Chrome, la integración del modelo Gemini ha permitido introducir funcionalidades avanzadas que interactúan directamente con el contenido del navegador. Estas capacidades facilitan tareas como la comprensión de textos largos, la gestión de información o la automatización de acciones repetitivas dentro de una página.

Sin embargo, estas nuevas capacidades requieren que el sistema de inteligencia artificial tenga acceso privilegiado al entorno del navegador. Ese nivel de acceso es precisamente lo que preocupa a los especialistas en seguridad.

Un fallo que permitía acceder a archivos del sistema

La vulnerabilidad identificada afectaba a la implementación de ciertas funciones de inteligencia artificial en Google Chrome. En determinadas circunstancias, una extensión maliciosa podía aprovechar este fallo para manipular el panel de inteligencia artificial del navegador y ejecutar acciones con privilegios superiores a los permitidos.

El problema residía en la interacción entre las extensiones del navegador y el nuevo sistema de asistencia inteligente. Si un atacante lograba que una extensión aparentemente inocua se instalara en el dispositivo de la víctima, podía utilizar ese acceso para interferir en el funcionamiento del asistente de IA.

En ese escenario, el atacante podría haber obtenido acceso a archivos del sistema operativo local o ejecutar funciones sensibles como capturas de pantalla de cualquier página web abierta. En casos más avanzados, incluso era posible activar la cámara o el micrófono del dispositivo sin conocimiento del usuario.

Este tipo de vulnerabilidades en Google Chrome es especialmente preocupante porque se produce en un componente central del navegador, lo que podría afectar a millones de usuarios si no se corrige rápidamente.

Detectan una vulnerabilidad critica en el navegador con IA de Google Chrome que permitia acceder a archivos del sistema 2 Merca2.es
Google Chrome es más vulnerable de lo que creemos.

El papel de los investigadores en la detección del fallo

La investigación fue realizada por el equipo de inteligencia de amenazas de Unit 42, que analizó los riesgos asociados a la integración de inteligencia artificial en los navegadores web. Tras detectar el problema, los especialistas notificaron la vulnerabilidad a Google para facilitar su corrección.

Los investigadores advierten que la introducción de asistentes inteligentes dentro del navegador representa un cambio significativo en su arquitectura de seguridad. Según explican los expertos: “Aunque los navegadores con IA o las funcionalidades de IA implementadas en navegadores existentes pueden mejorar la experiencia del usuario, es importante seguir monitorizando posibles fallos de seguridad”.

Tras recibir la notificación, Google desarrolló un parche de seguridad que fue distribuido a los usuarios a principios de 2026. Gracias a esta actualización, el fallo quedó solucionado antes de que pudiera ser explotado a gran escala.

Extensiones maliciosas: un vector de ataque cada vez más común

Uno de los factores que aumenta el riesgo de este tipo de incidentes en navegadores como Google Chrome, es el crecimiento de las extensiones maliciosas disponibles en las tiendas de navegadores. Aunque muchas de ellas se eliminan rápidamente cuando se detectan comportamientos sospechosos, algunas logran alcanzar miles de instalaciones antes de ser retiradas.

Este fenómeno ha sido observado también en el ecosistema de Google Chrome, donde extensiones aparentemente legítimas pueden convertirse en herramientas de ataque tras una actualización maliciosa. En algunos casos, desarrolladores venden sus extensiones a terceros que posteriormente introducen código dañino en nuevas versiones.

Además, los investigadores han detectado casos en los que extensiones legítimas fueron secuestradas mediante ataques a las cuentas de sus desarrolladores. Una vez comprometidas, estas herramientas se transforman en vehículos para distribuir software malicioso a usuarios que ya las tenían instaladas.

La combinación de extensiones vulnerables y asistentes de inteligencia artificial integrados podría aumentar la gravedad potencial de este tipo de ataques.

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El futuro de la seguridad en navegadores inteligentes

La evolución de Google Chrome hacia funciones cada vez más automatizadas refleja una tendencia más amplia en la industria tecnológica. Empresas como Microsoft, Google o diversas startups están desarrollando navegadores capaces de actuar como asistentes digitales que interpretan el contexto de navegación del usuario.

Este cambio introduce nuevas oportunidades de productividad, pero también exige repensar los modelos tradicionales de seguridad. Los navegadores actuales están diseñados con fuertes mecanismos de aislamiento para evitar que páginas web o extensiones accedan a información sensible del sistema.

Sin embargo, cuando se introduce un componente de inteligencia artificial con acceso privilegiado al entorno del navegador, estas barreras deben reforzarse para evitar nuevas vulnerabilidades.

Los expertos en seguridad advierten que los desarrolladores deberán vigilar especialmente las interacciones entre asistentes inteligentes, extensiones y páginas web. Cada nueva funcionalidad añadida a Google Chrome amplía potencialmente el número de puntos que podrían ser explotados por atacantes.


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