Iberdrola ha publicado la documentación definitiva para realizar la OPA (oferta pública de adquisición) del total de las acciones de Neonergía, la filial de la energética en Brasil. La operación, comunicada por la energética española busca adquirir el 16,2% de las acciones en manos de minoritarios y culminar así la exclusión de la filial del mercado brasileño.
Iberdrola lanzará la OPA el 9 de abril
Este último movimiento supone una continuación de la estrategia anunciada por Iberdrola en noviembre de 2025, que ya sobre esas fechas (octubre de 2025) había adquirido el 30,29% a Previ, el antiguo mayor accionista minoritario de Neoenergía, elevando la participación sobre la filial brasileña hasta un 83,8%.
Ahora, en este registro formal de la oferta, Iberdrola planeta el mismo precio que ya planteó anteriormente para la compra de la parte de Neonergía que le correspondía a Previ: 32,5 reales por acción para los títulos que todavía no controla y que con un valor estimado en total de 1.000 millones de euros. Si se cumpliera la OPA, el grupo presidido por Ignacio Galán, adquiriría el 100% de Neoenergía y sacaría a su filial de la bolsa. Una información que la compañía comunicará el propio 9 de abril, fecha que enmarca la realización de esta subasta.
Brasil dentro del negocio de redes
Esta operación se encuentra enmarcada en un proceso por el que la compañía energética pretende simplificar la estructura societaria, ya que el control total de Neoenergía permite un gobierno corporativo homogéneo, al igual que un incremento en la velocidad de toma de decisiones. Además de la flexibilidad operativa y el ahorro de costes.
Sumado a que Brasil es una de los mercados donde Iberdrola está mirando para diversificar su negocio de redes. Esta estrategia queda patente en los resultados de su ejercicio 2025, donde Iberdrola sacó músculo con un EBITDA de 7.794 millones de euros. Es decir, las redes se han consolidado como uno de los sectores de los que más crece dentro de la compañía, el que fundamenta el crecimiento de la misma.

En este sentido, Brasil aportó a Iberdrola en redes cerca de 2.600 millones de euros, representando un tercio del crecimiento del grupo, detrás de los negocios más grandes de la compañía en este sector como es el caso de Estados Unidos y Reino Unido. Por otro lado, la importancia estratégica de estos mercados extranjeros para Iberdrola se ve representada en su nivel de inversión, que en 2025 concentraron hasta 60% de la inversión en redes de todo el grupo, que llegó a los 9.000 millones de euros.
Iberdrola lanza una OPA para adquirir la parte que no posee de su filial en Brasil
Según un informe de RBC, firmado por el analista Fernando García, que ya evaluaba el impacto de la OPA de Neoenergía, es clave para entender el enclave brasileño, la importancia de su marco regulatorio, ya que a diferencia de otros países como España, este no está expuesto a tantos cambios y por lo tanto, Brasil ofrece condiciones más previsibles en su negocio regulado de redes.
De hecho, en este sentido durante la presentación de los resultados de Iberdrola, se mencionó que se ha llevado a cabo la renovación de las concesiones de distribución en Brasil hasta 2060, un elemento que se traduce en viabilidad regulatorios a largo plazo, garantizando retornos regulados durante varias décadas.

Por otro lado, se le añade el interés que tiene la compañía por expandirse en Brasil ya que es un país que demanda un crecimiento en infraestructura de red, donde justo la energética es la mayor empresa del mercado que puede dar pie a este desarrollo. De hecho, de completarse este proceso RBC estima que su beneficio por acción (EPS) aumentaría a más de un 1%. No obstante también contempla los riesgos normativos que podrían dificultar este proceso.
En este caso, el banco apunta que para que tenga éxito la OPA, tendrían que acudir a la oferta la mayoría de minoritarios. En este aspecto RBC contempla dos posibilidades: Si Iberdrola llega al 90% de las acciones, puede forzar a la empresa a deslistarse (es decir salir de bolsa) según la ley brasileña; mientras que para el mejor escenario posible, como es el squeeze out (obligar a los accionistas a vender su parte de la empresa al mayor propietario), necesitaría Iberdrola tener el 95% de las acciones, quedándose con el 100% del capital de la empresa.
En definitiva, Iberdrola ya ha dado los últimos pasos de una operación que para el 9 de abril ya se habrá completado, de cumplirse positivamente, Iberdrola tendría control total de su filial en Brasil para poder garantizar una simplificación de su estructura en un negocio clave como es en el de las redes en Brasil.




