Una crisis prolongada en Irán podría jugar a favor de Repsol

Tanto una finalización rápida del conflicto, como los 400 millones de barriles liberados por la AIE, podrían actuar como elemento de riesgo para el relato alcista de Repsol.

Repsol es una de las empresas que más se podría ver beneficiada por un conflicto prolongado en Oriente Próximo. Esta es la principal tesis del último informe de RBC sobre la compañía que ha cambiado recientemente su recomendación de Infra ponderar a Sobre ponderar con un precio objetivo de 25 euros la acción.

El razonamiento al que apunta el banco es sencillo: las previsiones de que 2026 iba a ser un año de entrada de nueva capacidad de refino mundial se han visto superadas por la actualidad del conflicto de Irán. En este sentido, los ataques de Irán están afectando a infraestructuras de refino, dejando muchas paradas y eso el mercado ya lo está empezando a notar. 

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El refino: la gran oportunidad de Repsol 

Las tensiones en Oriente Próximo, según apunta el informe firmado por Biraj Borkhataria, han provocado que hasta 1,8 millones de barriles diarios de capacidad de refino se queden fuera de servicio o funcionando parcialmente. Esto se traduce que a nivel global se produzca menos combustible del que el mercado necesita. Lo que repercute en que los inventarios caigan y suban los márgenes de refino; en este sentido el informe indica que el margen del diésel europeo ha superado los 50 dólares por barril, cuando a principios de año se encontraba en torno a los 20 dólares.

Bandera de Iran manchada de petroleo Fuente Merca2 Merca2.es
Bandera de Irán con petróleo. Fuente: Merca2

Por lo que un conflicto más prolongado podría beneficiar a Repsol, ya que el corazón de su crecimiento está en el refino. En este sentido, los canadienses han actualizado sus estimaciones y esperan una subida del beneficio por acción (BPA) suba hasta los 3,22 euros la acción frente a los 2,19 euros en 2025. Con este crecimiento, también siguen adelantando que la cotización de Repsol para 2026 estaría en torno a 6 veces beneficios, un valor bajo en comparación con otras empresas del sector. Es decir, los analistas siguen pensando que el mercado está subestimando a la empresa pese al potencial desbloqueado por la situación en Irán. 

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No obstante, también advierten que si este es demasiado largo, incluso cerrando por completo el estrecho de Ormuz, podría dar pie a una recesión global que no beneficiaría al sector. 

El giro estratégico ahora tiene más valor 

A esta situación coyuntural, se le suma el reciente giro estratégico anunciado por la compañía en su CMD el 10 de marzo que plantea una menor inversión en producción respecto a años pasados, el desarrollo de proyectos renovables que se financien por sí mismos y una mayor generación de caja libre. En este sentido, los analistas sostienen que el rendimiento del flujo de caja libre podría situarse cerca del 10% en 2026, frente al promedio de las grandes petroleras europeas, que ronda el 8%. 

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Por otro lado, también destaca su política de remuneración al accionista, pues distribuirá aproximadamente entre el 30 y el 40% del flujo de caja operativo. En este sentido, los canadienses estiman que el dividendo crecerá con una tasa del 6-7% anual, que saldría ganando en comparación con otras petroleras europeas que solo tienen aumentos del 4% anual. Por lo tanto, el retorno total para el accionista puede ser superior al sector. 

Repsol Campus LEED® Platino Fuente Repsol Merca2.es
Repsol Campus LEED® Platino. Fuente: Repsol

Aún así, y aunque parezca una situación sin riesgos, las hay: RBC destaca dos en particular: En primer lugar, a la naturaleza del conflicto en sí, donde una finalización demasiado rápida de los ataques podría normalizar los márgenes de refino y por lo tanto continuar con la senda esperada de márgenes estables y bajos. 

Y en segundo lugar, a la Agencia Internacional de Energía que ha anunciado la liberación de hasta 400 millones de barriles de crudo para compensar la situación de los precios del crudo elevados, debido a que al poner más crudo, los mercados podrían bajar rápidamente los precios del crudo al haber más oferta y romper la narrativa alcista de Repsol. No obstante, los analistas lo ven como un riesgo de muy corto plazo debido a que podría satisfacer hasta 20 días de crudo interrumpido. 

Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol
Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol

En definitiva, la coyuntura en Irán es un factor que podría beneficiar a Repsol debido a la destrucción de las capacidades de refino, por lo que al haber menos competencia disponible y menos cantidad de producto, los precios de los márgenes subirían y de esta forma la principal fuente de beneficios de Repsol (el refino), también. Así, la recomendación actual de RBC es clara: Sobre ponderar con un precio objetivo de 25 euros la acción.


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