El avance de la inteligencia artificial ha hecho que en el mundo se discuta sobre el futuro del empleo. Mientras algunos expertos advierten sobre la posible desaparición de millones de puestos de trabajo, otros sostienen que la historia demuestra que cada revolución tecnológica termina creando nuevas oportunidades.
En este escenario, Omar Enfedaque, músico y compositor de 42 años, propone una mirada distinta. Para él, el verdadero desafío no está en competir con la inteligencia artificial, sino en comprender qué valor humano puede aportar cada persona en un mundo cada vez más automatizado.
La inteligencia artificial y el cambio en la naturaleza del trabajo

La preocupación por el impacto de la inteligencia artificial en el empleo no es nueva. Desde la llegada de las primeras máquinas industriales hasta la revolución digital, cada avance tecnológico ha despertado temores similares. En este escenario, las reflexiones de Omar Enfedaque sobre autoconocimiento y utilidad encajan con la preocupación general que tiene la sociedad sobre el impacto de la IA en el trabajo.
Según explica, el mundo profesional siempre ha girado alrededor de la idea de resolver problemas. Cuando aparece una nueva tecnología, los problemas cambian, pero la necesidad de personas capaces de solucionarlos continúa existiendo.
Además de la visión del compositor, muchos especialistas del ámbito de la tecnología sostienen que la IA no elimina el trabajo, sino que transforma su naturaleza. Las tareas más mecánicas o repetitivas tienden a desaparecer, pero surgen otras vinculadas a la creatividad, la empatía o la capacidad de comprender a otras personas.
Hace un siglo, muchas preocupaciones cotidianas estaban relacionadas con necesidades básicas. Hoy, en cambio, los interrogantes suelen ser más complejos. La tecnología ha permitido resolver numerosos problemas materiales y, en consecuencia, las preguntas que se plantean las personas tienen una dimensión más profunda.
En ese escenario, la inteligencia artificial aparece como una herramienta poderosa. Puede automatizar procesos, analizar grandes cantidades de datos o generar contenidos en cuestión de segundos. Sin embargo, Enfedaque sostiene que aún existe un espacio irremplazable para el talento humano.
Siempre habrá un problema que resolver, sin importar que tecnologia exista. Incluso si la inteligencia artificial llegara a ocupar una gran parte de las tareas actuales, la sociedad seguiría necesitando personas capaces de aportar valor y utilidad a otros.
Para el músico, esa es la clave del futuro laboral. No se trata solo de encontrar un empleo, sino de identificar de qué manera se puede ser útil dentro de un contexto cambiante.
Ser útil en la era de la inteligencia artificial
Uno de los conceptos que más repite Omar Enfedaque es el de “utilidad”. A su juicio, muchas personas se obsesionan con encontrar su propósito sin prestar atención a la realidad inmediata. En lugar de mirar hacia el futuro con ansiedad, propone centrarse en hacer bien el trabajo que se tiene hoy.
Esa actitud, explica, permite adquirir conocimientos y experiencia que con el tiempo abren nuevas oportunidades. En cierto modo, compara el desarrollo profesional con un videojuego en el que cada etapa prepara al jugador para superar la siguiente.
En este contexto, la IA no sería un enemigo sino una circunstancia más dentro del proceso histórico. Al igual que ocurrió con la electricidad, los motores o internet, terminará integrándose en la vida cotidiana.
Otro de los aspectos que destaca es la importancia de la constancia. En su experiencia personal, los grandes resultados no suelen surgir de decisiones espectaculares, sino de pequeñas acciones repetidas a lo largo del tiempo.
Por ese motivo habla de lo que llama “hábitos de rebajas”. Se trata de objetivos simples y accesibles que cualquier persona puede empezar a practicar. Con el paso de los meses, esas pequeñas mejoras generan un efecto acumulativo que termina produciendo cambios significativos.
La misma lógica se aplica al desarrollo profesional. En lugar de buscar la perfección absoluta, Enfedaque sugiere aspirar a un equilibrio razonable entre diferentes áreas de la vida. No es necesario ser el mejor en todo para construir una trayectoria sólida.
En su opinión, esta perspectiva resulta especialmente relevante en la era de la inteligencia artificial. La presión por destacar en un entorno altamente competitivo puede llevar a muchas personas a frustrarse. Sin embargo, quienes entienden el valor del progreso gradual suelen avanzar con mayor estabilidad.
Para el compositor la IA seguirá evolucionando y probablemente transformará numerosos sectores. Pero la pregunta esencial seguirá siendo la misma: qué puede hacer cada persona para aportar algo valioso a los demás.





