La tramitación de la Ley de transporte de personas en vehículos de hasta 9 plazas, conocida coloquialmente como «ley taxi», sigue generando dolores de cabeza en Cataluña. Lo cierto es que, a pesar de la confianza de los taxistas en el proyecto, uno de los avisos que Uber, Cabify y Bolt han repetido varias veces es el alto número de desempleados. Esto se creará con el nuevo proyecto de ley, si se aprueba el texto actual.
Pero la solución que ha propuesto el portavoz de Élite Taxi, y principal defensor de la nueva ley, Tito Álvarez, tampoco ha gustado al resto de su sector. El siempre controvertido portavoz ha vuelto temporalmente de su retiro en Venezuela, y al encontrarse con este problema ha recomendado que, al menos temporalmente, se permita a los conductores de VTC que se vean afectados por la nueva ley canjear sus licencias por una de taxi temporalmente, para poder seguir trabajando.
«Todos tenemos que ceder en algún punto y esto lo que garantiza es más oferta de taxis, sobre todo en los momentos que más lo necesita la ciudadanía«, ha asegurado Álvarez en una rueda de prensa el pasado 9 de marzo. Desde entonces, la molestia de varias organizaciones del sector del taxi ha crecido, incluso desde la propia Élite en otras ciudades, como Madrid.

«Consideramos que, antes de reconvertir cualquier autorización de VTC en licencia de taxi, si se observa una falta en la oferta del servicio porque hubiera una alta demanda por parte de la ciudadanía, lo que se debería hacer es tomar medidas que regulen mejor la oferta, pero en ningún caso debería ser cubierta esta con vehículos VTC reconvertidos. Una vez que los vehículos VTC dejen de prestar servicios urbanos, para los que no están autorizados, se podría estudiar, conforme al ratio de taxis por habitante, si fuera necesaria una ampliación de flota u otras medidas que beneficien al usuario», ha explicado Élite Taxi Madrid en un comunicado en respuesta a Álvarez.
Es que la organización, que en Madrid ha acusado a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, de legislar a favor de Uber, Cabify y Bolt, considera que esto no resolvería el problema real. De hecho, insisten en que, incluso sin sumar a las VTC de Cataluña al sector, algo más de 4.000 licencias operativas, el ratio de taxistas por ciudadano en Barcelona es demasiado alto, con 3,18 por cada 1.000 habitantes frente a los 2,43 que hay en Madrid.
TITO ÁLVAREZ GENERA UN QUIEBRE EN LA POSICIÓN DEL TAXI
Lo cierto es que esta recomendación es la primera vez que Álvarez divide la coalición de los taxistas. Las organizaciones del sector habían estado de acuerdo en la nueva ley, pero la posición que ha defendido el portavoz de Élite en este caso ha empezado a generar nuevas dudas dentro de la coalición del sector, sobre todo por lo que perciben como una estrategia que acabará reduciendo la facturación de los conductores; esto justo unos días después de que los taxistas catalanes reclamaran a la Generalitat que se permitiera la presencia de VTC externas en Barcelona durante el Mobile World Congress (MWC).
Además, puede ser visto como una forma de aceptar que las 13.271 licencias de taxi restantes en Cataluña, si se eliminan las VTC, pueden no ser suficientes, al menos en los días de alta demanda. Lo cierto es que no es solo en el MWC cuando se requiere más presencia de vehículos para el transporte de particulares, pues los días de grandes eventos deportivos o culturales pueden generar situaciones similares. Es un aviso que hacen también las empresas de la hostelería y el ocio nocturno en la Ciudad Condal, señalando el efecto negativo que puede tener la nueva ley en el turismo.
LA NECESIDAD DE MODERNIZAR SUS SERVICIOS
En cualquier caso, la reducción de opciones de transporte no es la única preocupación dentro de la Ciudad Condal. Hace unas semanas, el Ayuntamiento de Barcelona insistía en la necesidad de modernizar la forma en que los usuarios pueden pedir un taxi, y aumentar la presencia de estos vehículos en aplicaciones como Free Now o demás plataformas del mundo digital, incluyendo las plataformas de VTC que les han abierto las puertas, como Uber, Cabify y Bolt.

Es un punto con el que el propio Tito Álvarez nunca ha estado de acuerdo. Desde la organización que representa siempre se ha criticado que los taxistas se mantengan en estas plataformas, pues aseguran que el porcentaje que piden de la facturación de cada viaje resulta abusivo. Es una decisión que puede cambiar la forma en que se percibe la posibilidad de recurrir a un taxi por parte de los usuarios, que se han acostumbrado a usar estas plataformas, sobre todo en horas de la noche.




