Mucho se habla de dormir unas horas de más el fin de semana para recuperar el descanso perdido durante la semana. Aunque esto no siempre funciona así, y es que, aunque sábado y domingo puedan servir para dormir más y bajar el ritmo, lo cierto es que será necesario descansar bien cada día si lo que queremos es encontrarnos realmente bien. El sueño no solo influye en el cansancio, también juega un papel importante en el metabolismo, especialmente cuando hablamos de resistencia a la insulina, uno de los pasos previos que pueden terminar derivando en una diabetes tipo 2.
Sobre este tema han puesto el foco investigadores de la Universidad de Nantong (China), que analizaron cómo influye la duración del sueño entre semana y ese sueño de recuperación que muchas personas hacen el fin de semana para compensar el cansancio acumulado. El estudio, publicado en ‘BMJ Open Diabetes Research & Care’, se basó en datos de más de 23.000 participantes y deja entrever que no todos los patrones de sueño afectan igual al organismo.
¿Cuánto conviene dormir para cuidar del metabolismo?
Entre las conclusiones más llamativas que destacan del estudio está que existe un punto óptimo de sueño. Para ser más exactos, los investigadores señalan que dormir 7 horas y 18 minutos por noche podría ser una cifra ideal cuando el objetivo es reducir el riesgo de resistencia a la insulina.
Al analizar la relación entre horas de sueño y metabolismo, observaron una curva en forma de U invertida. Hasta cierto punto, dormir más se asocia con mejores resultados, pero a partir de esa cifra, el efecto cambia. Según los datos, por debajo de ese umbral, dormir más por la noche se relaciona con una mejor regulación, mientras que por encima, dormir más se asocia con un empeoramiento del indicador analizado, especialmente en mujeres y en personas de entre 40 y 59 años.

¿Y en el fin de semana? ¿Se recupera el sueño perdido?
Algunas personas sienten que, si no duermen lo suficiente entre semana, pueden arreglarlo durmiendo más el sábado y el domingo. Pero el estudio sugiere que esa recuperación no siempre actúa de la misma manera. Los investigadores clasificaron el sueño de recuperación del fin de semana en varias categorías: ninguno, hasta 1 hora, de 1 a 2 horas, y más de 2 horas. Y casi el 48% de los participantes afirmó que recuperaba sueño esos días.
Lo curioso es que los resultados dependen de cuánto se duerma entre semana. En quienes dormían menos del umbral óptimo, recuperar 1 o 2 horas el fin de semana se asoció con un indicador metabólico más favorable, en comparación con no recuperar nada. En quienes dormían más del umbral óptimo durante la semana, recuperar más de 2 horas el fin de semana se asoció con un indicador peor, incluso después de tener en cuenta factores como estilo de vida, etnia, estado civil o nivel educativo.
Qué midieron exactamente y por qué es importante
Para entender el estudio, conviene hablar del indicador que usaron: la tasa estimada de eliminación de glucosa (eGDR), que se considera un marcador fiable de resistencia a la insulina. En general, cuanto más baja es la eGDR, mayor es el riesgo de resistencia a la insulina; y cuanto más alta, menor es ese riesgo.
La eGDR se calcula a partir de una fórmula que incluye circunferencia de cintura, glucemia en ayunas y presión arterial. En el estudio, el promedio de eGDR fue de 8,23. Además, entre semana los participantes dormían, de media, 7 horas y 30 minutos, y quienes aportaron datos del fin de semana dormían alrededor de 8 horas.
A partir de estos datos, el equipo buscó relacionar sueño y eGDR para comprender mejor cómo influye el descanso sobre la regulación metabólica, especialmente en el contexto de la diabetes.




