Logística de última milla: así distribuye Heineken España en los cascos históricos

Heineken España continúa avanzando en su objetivo de transformar la distribución de sus cervezas, cider y tinto de vano hacia un sistema más eficiente, y respetuoso con el entorno urbano.

La sostenibilidad se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de Heineken en España. Bajo su estrategia global ‘Brindando un Mundo Mejor’, la compañía lleva más de dos décadas trabajando en la descarbonización de toda su cadena de valor, desde el campo con sus materias primas hasta el momento en que sus productos llegan a bares y restaurantes. Dentro de ese proceso, también han trabajado en la logística para impulsar soluciones que contribuyan a la reducción de emisiones.

En este contexto, la compañía cervecera ha desarrollado en los últimos años un proyecto de logística de última milla basado en el uso de vehículos 100% eléctricos para el reparto en entornos urbanos, especialmente en los centros históricos. El objetivo es reducir las emisiones asociadas a la distribución de sus cervezas, cider y tintos de verano y, al mismo tiempo, adaptarse a las nuevas exigencias de movilidad de las ciudades, cada vez más condicionadas por zonas de bajas emisiones y restricciones de tráfico.

Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos de HEINEKEN España; y Antonio Muñoz, exalcalde de Sevilla
Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos de HEINEKEN España; y Antonio Muñoz, exalcalde de Sevilla. Fuente: Heineken

El proyecto comenzó a tomar forma en 2021 con un piloto en el barrio de Santa Cruz, en Sevilla, desarrollado en colaboración con el ayuntamiento de la ciudad. Posteriormente, la iniciativa se extendió al conjunto del casco histórico sevillano y al barrio de Triana, convirtiendo a Sevilla a la única ciudad de España que cuenta con una logística con energía 100% renovable desde la fábrica hasta los bares.

El centro histórico de Sevilla se convirtió en el primero de Europa en contar con una logística de última milla basada exclusivamente en vehículos eléctricos

El despliegue continuó en 2022 con la incorporación de nuevas ciudades. Madrid y Málaga se sumaron al proyecto a través de acuerdos con distribuidores locales. El programa siguió ampliándose en 2023 con la llegada del modelo a Bilbao, mediante un piloto en el Casco Viejo desarrollado junto al ayuntamiento y el distribuidor Euskodis. Ese mismo año, Córdoba se incorporó al proyecto con el inicio del reparto eléctrico en su centro histórico.

Durante 2024 la iniciativa dio un salto en su capilaridad territorial con nuevos despliegues adaptados a distintos contextos urbanos. El sistema se implantó en ciudades como Ciudad Real, Tortosa y Sitges, además de varios municipios de la Comunidad de Madrid como Leganés, Móstoles y Pozuelo de Alarcón. Ese mismo año, el proyecto se amplió también a Cádiz, donde el suministro mediante vehículos eléctricos sustituyó las operativas previas con camiones de combustión.

Uno de los ciclomotores eléctricos del reparto de última milla en Madrid.
Uno de los ciclomotores eléctricos del reparto de última milla en Madrid. Fuente: Heineken

La red continuó creciendo en diciembre de 2025 con la incorporación de Jaén, tras un acuerdo con el ayuntamiento de la ciudad y la introducción de nuevos vehículos eléctricos. Este avance refuerza el carácter escalable del modelo logístico impulsado por la compañía, basado en una combinación de visión nacional y adaptación a las particularidades de cada territorio.

José Manuel Verdulla, delegado de Movilidad del Ayuntamiento de Cádiz; y Ada Bernal, directora regional de Relaciones Institucionales en Andalucía de HEINEKEN España, en la presentación del proyecto de última milla en Cádiz.
José Manuel Verdulla, delegado de Movilidad del Ayuntamiento de Cádiz; y Ada Bernal, directora regional de Relaciones Institucionales en Andalucía de HEINEKEN España, en la presentación del proyecto de última milla en Cádiz. Fuente: Heineken

LA EFICIENCIA OPERATIVA DEL MODELO DE REPARTO DE HEINEKEN

Más allá del impacto medioambiental, el proyecto también busca mejorar la eficiencia operativa del reparto urbano. La electrificación de la flota permite reducir emisiones directas y avanzar hacia los objetivos climáticos de la empresa, pero también facilita la adaptación a entornos urbanos con restricciones de acceso, zonas de bajas emisiones o limitaciones para la carga y descarga.

El modelo tiene además efectos positivos en el trabajo de los repartidores. El uso de vehículos eléctricos más ligeros y maniobrables reduce el esfuerzo físico necesario para moverse por calles estrechas o zonas de tráfico limitado. En las pruebas realizadas en Madrid, algunos distribuidores destacaron mejoras en la calidad de vida de los profesionales del reparto y un menor impacto en bajas laborales.

Para las ciudades donde se implanta, la iniciativa también ofrece beneficios alineados con las políticas de movilidad sostenible. La reducción de emisiones y ruido contribuye a mejorar la calidad del aire y la habitabilidad de los centros urbanos, especialmente en zonas con alta presencia turística o residencial. Asimismo, el menor tamaño de los vehículos facilita la circulación en calles estrechas y reduce el impacto sobre pavimentos y espacios históricos.

Ciclomotor eléctrico en reparto en las calles de Bilbao.
Ciclomotor eléctrico en reparto en las calles de Bilbao. Fuente: Heineken

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia con la que Heineken España busca reducir las emisiones de su cadena de valor. Entre otras medidas, la compañía también impulsa la instalación de enfriadores ecoeficientes en establecimientos hosteleros, que permiten reducir tanto el consumo energético como los costes operativos de los bares.

El desarrollo del proyecto ha sido posible gracias a la colaboración con distribuidores, socios logísticos y proveedores tecnológicos especializados en movilidad eléctrica. En el caso del piloto de Sevilla participaron empresas como Hispalense de Bebidas, Transportes Torreperogil y la start-up andaluza Scoobic, que colaboró en el diseño de los vehículos eléctricos adaptados a las necesidades del reparto en el centro de las ciudades.

Con este modelo de logística urbana sostenible, Heineken España continúa avanzando en su objetivo de transformar la distribución de sus cervezas, cider y tinto de vano hacia un sistema más eficiente, y respetuoso con el entorno urbano.


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