El ocio y la hostelería vuelven a la carga contra la «ley taxi» de Cataluña

El ocio y la hostelería muestran su preocupación ante el efecto que la ley taxi puede tener sobre sus comensales.

El regreso al Parlament del texto de la ley sobre el transporte de personas en vehículos de hasta nueve plazas, conocida como «ley taxi» en el sector, ha vuelto a encender alarmas más allá del mundo del transporte. El texto ha generado preocupación también en sectores como el ocio nocturno y la hostelería, que temen que la nueva ley afecte a sus comensales y empeore la situación del transporte en toda Cataluña, en particular en Barcelona.

Protesta del Taxi de Barcelona contra Uber, Cabify y Bolt en el Prat. Fuente: Agencias.
Protesta del Taxi de Barcelona contra Uber, Cabify y Bolt en el Prat. Fuente: Agencias.

«Organizaciones representativas en Cataluña de la restauración, el ocio, los consumidores y la sociedad civil, integradas en la alianza #LaCiudadQueNosMueve, han expresado su preocupación ante la posibilidad de que la futura ley pueda traducirse en una reducción de la oferta de servicios de movilidad actualmente disponible, incluidos los servicios VTC. Piden que el consiguiente impacto se aborde desde criterios de proporcionalidad, seguridad jurídica y estabilidad regulatoria, evitando restricciones que puedan afectar de forma significativa a la disponibilidad del servicio sin que existan alternativas suficientes, y reconociendo la necesidad de una convivencia ordenada y complementaria entre el transporte público, el taxi, las VTC y otras modalidades de transporte discrecional, especialmente en horarios nocturnos, zonas periféricas o momentos de alta demanda, de acuerdo con criterios técnicos objetivos y con la jurisprudencia europea vigente», explican las patronales del sector en un texto dirigido al Parlament.

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FALTA DE OPCIONES DE TRANSPORTE EN BARCELONA

Insisten en que los datos muestran que el sistema actual presenta tensiones evidentes. Según una encuesta de percepción ciudadana sobre movilidad impulsada junto con DemosLab, solo el 27% de los barceloneses considera cubiertas sus necesidades de movilidad nocturna sin recurrir al coche, mientras que el 55% dispone de opciones con limitaciones y un 17% afirma no tener alternativas. Además, la percepción de seguridad cae del 67% durante el día al 32% por la noche.

A ello se suma, según la organización, un déficit estructural de movilidad bajo demanda. Un estudio de KPMG (“Áreas metropolitanas saturadas, demanda insatisfecha, 2025”) señala que más del 50% de las horas del año presentan cobertura insuficiente en Barcelona, con 45,2 millones de búsquedas de transporte no cubiertas y dos millones de solicitudes no atendidas. La ciudad cuenta además con 2,51 licencias por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de Madrid (3,45), París (5,82) o Lisboa (8,46). En paralelo, Barcelona se sitúa entre las ciudades con tarifas de taxi más altas de España, tras una subida media del 8,3% en 2025, según el estudio comparativo de FACUA.

La movilidad es clave para la economía urbana y para miles de consumidores y usuarios de Barcelona y su área metropolitana. Sectores como la restauración, el comercio o el ocio dependen de que existan opciones de transporte suficientes, seguras y accesibles, especialmente en horarios nocturnos o en momentos de alta demanda», ha explicado un portavoz de la organización.

«Por eso creemos que esta nueva ley, tal y como está redactada, impone restricciones desproporcionadas y limita la oferta sin disponer de alternativas reales, garantizar seguridad jurídica, transparencia y reglas estables, y reconocer la complementariedad entre transporte público, taxi y VTC. En estos momentos, Barcelona y Cataluña deberían mirar al futuro, no retroceder décadas atrás. Regular de manera inteligente y no prohibir. Dicha regulación debería basarse en criterios técnicos objetivos como tiempos de espera, disponibilidad territorial o datos de congestión y alinearse con la jurisprudencia europea vigente. En definitiva, el reto de Barcelona no es reducir alternativas, sino ampliar las opciones de movilidad para consumidores y usuarios”, sentencian.

BOLT TAMBIÉN AVISA DEL AUMENTO DE LOS TIEMPOS DE ESPERA POR LA LEY TAXI

Pero los hosteleros no son los únicos que se han dirigido directamente a los legisladores locales. Bolt también ha sumado un comunicado señalando el efecto que la nueva legislación puede tener no solo en los trabajadores, sino en los tiempos de espera del transporte tanto para los usuarios frecuentes como para los turistas que visiten Barcelona.

Imagen promocional de Bolt. Fuente: Empresa
Imagen promocional de Bolt. Fuente: Empresa

«La aprobación de esta norma tendría consecuencias directas para los usuarios y para la economía local: más congestión, mayores tiempos de espera y menos opciones de transporte en una ciudad que recibe millones de visitantes cada año y que depende de una movilidad eficiente para su actividad económica. No es casualidad que, durante la reciente celebración del Mobile World Congress, Barcelona haya optado por flexibilizar temporalmente las restricciones al sector VTC para garantizar el buen funcionamiento de la movilidad en la ciudad», ha asegurado el director de Bolt en España, Daniel Georges.


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